LA CULTURA, LA ÉTICA Y LA MORAL

Esta imagen llegó a mí con un titulo que desconfigura el contexto de la realidad de la imagen, “Un niño asesinado por el radicalismo religioso” cuando realmente se trata de un sanador hindú sanando a través de sus pies; en la primera reacción condenamos y pensamos en cual seria el máximo castigo para este individuo o individuos, deseándole lo peor he incluso la muerte como castigo. Pero al descubrir que esta misma bestialidad lo hacen cientos de miles de seres en el planeta, de pronto esto es “cultura” y por arte de magia en algo no tan horrible, y hasta defendible por filósofos, pensadores morales. Y ¿en el caso de que esta información no fuese aclarada y cállese en manos de radicales con ganas de venganzas, hasta donde podría llegar una falsa información?
Una neurona sola apenas es funcional, pero la conexión de unos cientos de ellas da lugar a un sistema nervioso.

La tesis de este ensayo es profundizar en la mente del sistema, pero para ello debo entrar también en la mente del individuo “cultura, ética y moralmente” para así poder comprender mejor los conceptos culturales que mueven a la gran tribu, así como en el pensamiento de lo bueno, lo sucio, lo malo, lo feo, que encierra en sí el principio de lo moral y lo ético.

Entre más profundizo, busco y analizo, más encuentro ilógica la moral y lo ético, al menos tal y como está establecida, en un sistema que naufraga en un desorden de consciencia y, una creatividad pobre en humanidad. Me encuentro con una normalización cultural en la que la humanización de aquello que a su vez produce espanto y condena individual y poca veces colectiva. Esto me hace ver que la cultura manipulada por el sistema es la gran causante de mucho de los desastres sociales, “la separación territorial y separación sociocultural” estas separaciones solo fueron creadas para mantener la consciencia colectiva separada y distraída y, por supuesto hoy en día es la mejor manera de no hacer cumplir los derechos humanos. Pero en caso de conflictos todos entramos en un saco en el cual todo es permitido y asimilado cuando se producen los mismos hechos horribles a gran y pequeña escala “torturas, vejaciones, violaciones…” ignorándose en estos casos las fronteras y las diferencias culturales…

Tras muchas objetivaciones y cuestiones como ¿Qué es lo humano en lo humano? ¿Que moral prevalece en tal o cual caso? y la aceptación de las normas sociales que nos engullen día a día sin darnos cuenta que entramos en un laberinto de normas de la comunidad y sus jerarquías.

No nos paramos a analizar… nos distraemos con el teatro de la política, el consumismo, en todo aquellos que se pueda convertir en espectáculo y, pensamos que somos parte importante en el sistema social de la comunidad, con nuestra aceptación de lo ofrecido por el sistema. Cuándo en realidad lo que estamos haciendo es dando la espalda a una realidad que se nos escapa; aplaudiendo a una ética y moral equivocada, impuesta y normalizada por nosotros mismos. Aceptando y alegrándonos que lo que ocurra está lejos de nuestras fronteras, dentro de otra comunidad. Nos sentimos protegidos dentro de la nuestra, sin peligro de que lo mismo nos pueda ocurrir a nosotros.

Pero si miramos dentro de nuestras fronteras, nuestro entorno, y miramos con los ojos atentos y a la vez profundizamos dentro de nuestro pequeño colectivo, podremos ver las mismas consecuencias de formas aun más normalizadas, el maltrato, la violencia de género, las violaciones, la violencia racial, el maltrato infantil… debemos mirarnos el ombligo de vez encunado y comenzar por nuestro entorno para poder discernir y concienciarnos de que la raíz está en nosotros mismos.

El sistema toma estas herramientas para usarla a su favor, y haciéndolas suyas para el mayor control del individuo y la tribu.

En definitiva quien controla la cultura controla al individuo.

La cultura del consumismo es una forma de manipular y moldear de formas muy dispares; pensemos que el consumismo no es solo ir de compras al súper o las grandes superficies. Está en nuestros hábitos, en nuestros gustos, por ejemplo el consumidor de sexo, de violencia. De poder. El de manipulación… son estos productos que se venden de igual forma que unos calcetines, con sus campañas publicitarias y todo lo que un producto lanzado al mercado conlleva, y por supuesto, generando a su vez nuevos consumidores de todos los niveles sociales y culturales. En este sentido no existe piedad, el individuo consume, y eso es lo que prima; y al sistema que está por encima de jerarquías, normas, leyes y fronteras le da igual.

Volviendo a la pregunta que planteo al principio de “Y ¿en el caso de que esta información no fuese aclarada y cállese en manos de radicales con ganas de venganzas, hasta donde podría llegar una falsa información?

Es algo que ocurre todos los días, la manipulación de los medios de información, en la que vemos es una de las herramientas del sistema para controlar masas de individuos de alguna ideología en concreto, que es una forma más de utilizar las diferencias culturales para un fin puramente mercantil, materialista, de poder, creando con ello la xenofobia, el racismo, la mentira, la crueldad, y el asesinato en masas…

Juan Manuel Álvarez Romero 20-3-2011

Publicado por Juan Manuel Álvarez Romero

Juan Manuel Álvarez Romero (Sevilla 1965). Mané, puede pasar de una poética simbolista al caos más absoluto sin perder su esencia, su huella más profunda. Roberto Matta. A cerca de Juan Manuel Alvarez Romero, Mané .- Sevilla 1965 La originalidad de Mané ha sido, y es, en ocasiones, comparable a las expresiones inventivas de Marcel Duchamp y a la ingeniosidad presente en la obra de Roberto Matta, al ser capaz de adoptar una iconografía y el uso de unos materiales que rompen de una manera directa y por el manejo novedoso de materiales experimentales. A mediados de la década del 80, Mané reacciona contra el aspecto rígido y el exceso académico y rechaza la idea de trabajar con formas programadas. En compañía del colectivo Más-Gráfica comienza a explorar las nuevas posibilidades de la escultura, utilizando materiales blandos, debido a su flexibilidad y flacidez encuentra un concepto efímero y con ello nuevas posibilidades plásticas. En 1986 conoce a Roberto Matta, y también trabaja con el director de teatro y intelectual de conceptos escénicos Maikel Mezquel y lleva a cabo sus primeras esculturas móviles, un año después realiza esculturas de gran formato. La escultora le confiere a Mané, una capacidad de autotransformación que no está relacionada con la manera tradicional de manipular los materiales para obtener un objeto escultórico. La forma final y definitiva se convierte en una búsqueda de la antiforma, entendido como proceso que no contiene en sí mismo un cierre definitivo, previamente determinado por el escultor, sino que la naturaleza plástica y transformable de los propios materiales, irá alterando, mediante sus características estructurales, combinadas con el efecto del azar, el grado de modificación autónoma que habrá de sufrir el propio objeto escultórico. Es decir, el artista propiciará procesos de descomposición y recomposición de los materiales, inducidos por la naturaleza y la estructura -deformable y transformable- presente en los materiales mismos. Este interés en salvaguardar una dimensión, donde el cambio y la modificación de la forma se vuelvan en cierto sentido autónomas, la llevará a utilizar en su trabajo, materiales sumamente manejables manualmente, como la fibra de vidrio, la escayola engomada etc, y una gran variedad de elementos efímeros con los que logra expresar un nuevo sentido de la masa escultórica, a través de una valoración novedosa de la línea, la forma la textura y el color, que harán de su trabajo una expresión original y totalmente inédita. En la década de los noventa deja a un lado la escultura y se centra en la obra gráfica y pictórica, intercalando en ocasiones con la escultura, pero en este caso buscando la impronta del material para localizar figuras, rostros trabajándolos directamente sobre el material, escayola en su mayor parte, aunque también con materiales reciclados. Desde 2000 trabaja en el campo de la creación plástica como parte de un proceso crítico y reflexivo sobre el ser humano, desarrollando proyectos expositivos y visuales que ponen valor a la historia de las migraciones y el movimiento del ser humano por el mar y la tierra desde sus orígenes hasta nuestros días. bonart Mané (Juan Manuel Álvarez Romero), pintor, escultor, escritor y divulgador de la cultura tartésica, presenta On the air en la Galería Arte en Bruto, Corte Real, 3 de Girona, del 18 de marzo al 28 de abril de 2017. Como el mismo artista explica: “La ficción amable de las” otras figuras “se suceden en estos tiempos convulsos, en el que la catástrofe humana se ha vuelto más siniestra al hacerse aparentemente soportable, un contexto bien presente en las pinturas de “Mané” donde se adentran en una selva de visiones. La huella del tiempo y del dolor denunciable. Sentir el estremecimiento del mundo. El vértigo de la tierra húmeda. La intensidad del movimiento sacudido por el oleaje. La observación de la tierra firme desde un barco a la deriva. La belleza del azul como un gran refugio en su reproducción infinita. Figuras que construyen un hilo de comunicación y que se sostienen en el aire de un universo inestable dominado por los cuatro elementos “sublunar”, y que abandonan su estado para establecer un diálogo armónico y en ocasiones conflictivo donde conviven con multitud de cosas. Se trata de imaginar un nuevo tipo de figuras en movimiento sostenidas en el aire. Figuras desnudas a las que no les resulta sencillo escapar del color, la forma y la textura, señalando ritmos donde resultan imposibles y rompiéndose cuando parece necesario. Para “Mané”, el reto consiste en trasformar la realidad y conceptualizarla desde un ojo crítico. Ir desde el símbolo más sencillo y puro al complejo, convirtiéndolo en imagen los espacios infinitos creando una apertura libre a la imaginación. La vuelta a la realidad queda en un plano de percepción diferente. Es este prorcès de tráfico donde el color juega una parte fundamental de la transformación que está presente en todas las obras. Una visión ancestral del ser humano desde el negro del trazo “carbón extraído del fuego”. El rojo, “extraído de la sangre del sacrificio”, o el pigmento como “esencia de la roca”. Desde un punto de vista más místico podría interpretarse como la mirada innata del ser “en el aire” convertido y mutado en nuestra era. Cómo encontrar la magia tal y como la sentimos, incrédulos de lo que ocurre ante nuestros ojos y devolver a la visión inocente de un niño? Podríamos elevar los símbolos en el aire, removerlos con un pincel una y otra vez hasta llegar a lo que es: una huella o impronta de nosotros mismos. O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” Autor de artículos, dos novelas, El hijo de las costureras, Eco de una memoria y un poemario, Errante.

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