Bosque encantado

Hay un punto de no retorno
que a veces se llega
sin querer
como el tiempo de las olas
nunca se repite
nunca es igual
nunca son dos iguales
y arrasa con todo
con las voces
con los amantes
con los corazones
hay un tiempo
para el no retorno
que puede ser largo
o corto
pero siempre hay uno
al igual que el punto
de retorno
puede ser largo
o corto
siempre hay uno
hay jardines que se
pierden en otoño
y otros que renacen
hay un bosque encantado
una sombra delante de la luna
hay un sol
que no deja ver
y la tierra arde por su
Instinto
buscando fecundar
la vida.
Juan Manuel Álvarez Romero,© Mané

Abre esa hora

Ábreme esa hora
te mezclaré con una
gota de mar
y otra de sol
te mediré los tiempos
de la noche
y del Alba
abre tu tiempo
y abriremos
nuestros anhelos
nuestras manos
nuestros cuerpos
a la luz tenue de la luna
sobre la tierra húmeda
del día
abre la puerta
del tiempo perdido
de las noches en vela
de las ausencias
de caricias
abre la puerta del tiempo
cierra la puerta del ayer
y de la oscuridad
para que la fuerza de la tierra
nos atraviese
para que las tormentas
se disipen
sobre nuestro tiempo
abre la hora
de las musas
y los dioses
de las cuevas de hadas
de las sirenas
y de los nenúfares
y bañémonos en mar
de las horas
olvidadas
Juan Manuel Álvarez Romero©Mané

No hay lugar

No existe un lugar
para borrar tu memoria
no hay sitio
para el anhelo
no existe tampoco
un hueco para el olvido
ni para buscar otras caricias
no hay memoria capaz en mi corazón
de imaginarte en otro lugar
mi olor es tu olor
mis manos son tus manos
al igual que mis pies
y mi alma
no hay poesía
sin ti
ni colores
no existe un mañana
ni otros lugares
lejanos
ni paraísos
ni canción
ni armonía
donde pueda
huir sin ti
no cabe el aire
en mi pecho
ni hueco donde
lata mi corazón
ya no hay lágrimas
ni sangre que corra
por mis venas
ya ni tiempo
donde refugiarme
de tu ausencia.
Juan Manuel Álvarez Romero©Mané

El otro

Existen momentos en los que, de algún modo nos miramos recorriendo nuestro interior, recorriendo lugares ya olvidados, pero grabados en la memoria de nuestra alma; en esos momentos nos vemos y, vemos realmente en lo que nos convertimos en el camino, para bien o para mal, somos lo que somos y continuamos en él, transformándonos en cada paso.

Vemos nuestro rostro y el de los otros, y los reconvertimos inmediatamente en máscaras que identificamos como huellas dactilares en la memoria, en las palabras, en los sonidos y los sentidos… cada uno de esos máscaras , somos nosotros mismos, bajo el rostros o la máscara del otro, otro yo, como un alma gemela… o como un alma discordante en nuestras vidas. En todo caso están ahí, y forman parte de nuestras vidas… nuestra existencia…

Juan Manuel Alvarez Romero, Mané©2020

Algún día

Poema leído por Angela Serna, poema Algún día

Algún día la luz se detendrá en forma de luna,
y la luna quedará colgada del cielo, como una lámpara maravillosa…
cuando la luna quede colgada en forma de lámpara maravillosa,
las estrellas se confabularán para nuestro encuentro…
el mar será de cristal, para que podamos caminar sobre él…
la tierra será tan fértil, que todo será de un verde eterno…
el cielo será nuestra casa…
las luciérnagas nos alumbrarán los caminos
Y cuando esto ocurra, abriremos nuestras alas y volaremos
sobre las montañas más hermosas, jamás soñadas
Y ya no habrá que volver… a ningún lugar,
porque el lugar, seremos nosotros dos.
Juan Manuel Álvarez Romero©

Improntas, un relato de Juan Manuel Alvarez Romero.

Improntas.-

Ser, al fin y al cabo no es todo lo que importa… es lo que dejas como ser, lo que te queda de lo percibido, en este intercambio nos hacemos y, hacemos que todo se convierta en un sólido cristal de colores.

Sentado, o de pie, —“no recuerdo bien”—, ante aquella inmensa montaña, blanca, impresionantemente alta; mientras, permanezco en el valle, rodeado de olivos, de granados y de un sol maravilloso.

Un camino de tierra pasa cerca, el sonido de los grillos es permanente,  las horas desaparecen como por arte de magia. Las palabras se hacen sentir en mi interior, buscando las claves de esta belleza que sube desde el valle al cielo.

Queda cerca el cielo; más incluso que de la tierra, los pies se elevan, la sensación de aíre entra en mí, esto a su vez hace que respire al fin el aíre de la montaña… sumido en esta contemplación, me asombro, alzo una voz que solo yo escucho, no hay nadie. Ahí abajo, en el valle, solo veo siluetas difusas de árboles, alguna casa, algún coche que pasa —sin pararse—, quizás por casualidad. Nada queda en este lugar, solo silencios.

Ahora, aquí, ante esta ventana de luz opaca… que emite una luz permanente que atrae, atrapa, absorbe, hipnotiza… en ella permanezco como flotando en el espacio tiempo… las ideas siguen avanzando, pero no quedan escritas… —no sé que me pasa—, desde aquí, la vida se ve de forma diferente a como la veo ahí abajo.

Esta luz cegadora sigue atrapando, —no solo a mí—, nadie permanece fuera, todos quedan dentro de casas iluminadas tras esta luz… los libros desaparecen, las imágenes milenarias de las paredes se convierten en pixes… —las cuevas son museos, los museos son virtuales—. Desde aquí veo mi silueta dibujada a contra luz, mirándome en la luz cegadora, opaca; la niebla aparece fuera, en este nuevo día, no hay sol, la luz surge, pero desde pantallas, cuadradas, rectangulares, ovales…

Al bajar y tocar la tierra, me siento, y observo que las paredes me hablan, me cuentan aquello que no vi. Una luz de sol que llega desde la ventana, me alumbra el escritorio y, trae el destello de los días.

Las letras están gastadas, — pienso—  ¡debo buscar otro teclado!. Las letras son imaginarias, o pertenecen a la memoria intuitiva de escribir, de recordar, salen en un sin fin de expresiones, con o sin sentidos. Cuando vuelvo a la lectura de lo escrito, me veo en las paredes silenciosas, mudas, pero llenas de recuerdos y sensaciones que quieren estar presente en lo que sale a través de los dedos. Atrás dejé cientos de lienzos inconclusos, de páginas pendientes, sin terminar, de vivencias que dejé pasar por el mero hecho de estar ante el papel en blanco, o de un lienzo al que nunca le veo el final…

—Los vacíos de voces que dejé atrás, llegan en forma de silencios—.

Aún así surgen las ideas, de forma abstracta o figurativas, concisas.  Es como cuando te dejas llevar por un mero placer, al que dejo fluir en palabras escritas; estas me guían en un recorrido sin fin. Otras busco una palabra, y comienzo a imaginar su vida, su historia,  —me dejo llevar por ella—; ella me lleva por senderos,  me abre puertas a la imaginación. Las palabras me suben al cielo, a las nubes, al igual que las letras imaginarias de mi teclado, borradas ya de tanto pasar mis dedos sobre ellas, en ocasiones para escribir y en otras por el mero hecho de sentirlas… mientras, pienso.

Del papel surgen  sensaciones espontáneas, de viajes, de rincones comunes o simplemente recuerdos, de llegadas y partidas… de encuentros y desencuentros, de él salen las primeras ideas, de palabras que después se convierten en historias, cuentos, poemas…

Con el papel es diferente,  surgen figuras, dibujos, colores, vida… es un contacto vital con la materia, con la esencia misma… su olor, su blancura infinita…  del boli, el olor a tinta… del lápiz, el olor a cedro… estos se mezclan con el lugar donde estés y, de eso salen otras historias, otros apuntes diferentes… es como viajar en el tiempo. —Como cuando jugaba con los lapiceros en las tardes después de clase—. Es un momento intimo, reconfortante, iluminado por el niño que quedó dentro; pero también testigo de lo que haces, en el momento mismo de transcribir las palabras que te salen ante una puesta de sol, una idea, una reflexión… es el testigo de tú tiempo, de las horas, de los días, de una existencia, de una vida…

En ocasiones deseo fundirme en su piel, convertirme en esa materia blanca y hacer que mis dedos se fundan a él a través de un sin fin de palabras… sin final, atrapado en las letras, las palabras… en las sensaciones, en lo que he vivido, y hacer que así, quede en un sólido cristal de colores.

Juan Manuel Álvarez Romero© LetrasTRL/ nº 48/2012/ julio/

Invierno

Estaremos ya lejos
a una distancia
quizás indefinida
sin tiempo
sin rostro
Cuando lleguen
las lluvias
y el frío
el hábitat será
Irreconocible
los libros llamaran
a pedirnos calor
las ventanas no darán luz
el cielo protector será gris
los sonidos de la casa serán huecos
algún paseo
Algún café
entre la distancia
y el silencio
algún poema
alguna canción.
Juan Manuel Álvarez Romero, Mané ©2020

Sin nombre

Sin nombre
sin nadie
bajo las inmensas nubes
y el apacible mar
aparecen los mitos
del ayer
bajo la arena
oscura
resurgen mapas
navegables
con anclas
y redes
testigos de vidas
como herencia
de mar
embravecido
Bajo las inmensas nubes
un mar en calma
con memoria
resplandeciente
de sal y luz.
Juan Manuel Álvarez Romero, Mané ©2020

En las manos

En las manos,
solo queda tierra
solo sal
solo una herida
Aquí en la noche
Insomne
de un canto olvidado
y de una guerra perdida
en las manos
solo queda olvido
y la dureza del presente
en la huida del Alba.
Juan Manuel Álvarez Romero, Mané ©2020

No es olvido

No es olvido
es una tregua al tiempo
una cura
un renacer nuevamente
entre las olas
bajo el sol
No es olvido
es un tiempo atrás
y un tiempo adelante
ahora es un silencio
apenas perceptible
bajo el cielo protector
en la memoria del mundo
en la memoria del mar
No es olvido
majestuosa levedad
de espera.
Juan Manuel Álvarez Romero, Mané ©2020

Unas palabras para mi pequeño jardín

Unas palabras para mi pequeño jardín

Las estrellas se conjugan con las de mayor tamaño avisando de la llegada del fin de una temporada.

Mis estrellas, las voy anotando, poniéndoles nombres tan absurdos como ‘Paciencia’.

―En mí jardín, el ruido de la fuente se desvanece con el del agua de la lluvia.

¡Las rosas se deshojan y marchitan como por un mal de ojo!.

La parra que tantas uvas me ofreció este verano, se torna en colores cobrizos.

―¡Los pájaros que antes bebían con ansía en la fuente!―, ahora solo buscan refugios entre las ramas del ficus.

―¡El banco donde antes leía mis libros favoritos! se cubre de musgos.

―Me entretengo y planto bulbos de nardos…me gusta sentir la tierra húmeda entre mis dedos―

                                                             ***

―Ahora me siento tras mi ventana con vistas al jardín. ―

―Observo como se desvanece lo que hasta hace unos días era mi paraíso.

El rincón de mis reflexiones, precedida por las plantas altas y maravillosas exponiendo al sol toda su belleza, el agua fresca de la fuente volverá a renacer, ―Quizás vuelva a cuidar de ella o quizás no―. Mis años no pasan en balde. Todo esto permanecerá sin mí, de ello estoy seguro, pues no creo que nadie pueda destruir tanta belleza en tan poco espacio. Te añoraré jardín.

―El ciprés que cada año crece dos palmos se tambalea con el viento hacía mí como queriendo acariciarme o tocarme―

―El árbol de Júpiter, que por estas fechas suele echar las últimas flores

―Las más bellas― al igual que la Jacaranda, que ahora se ven tristes y desplomadas en el suelo…

El invierno da paso a momentos como estos. Sí, melancólicos y tristes; es cuando comprendes que el ciclo de vida es igual que el de mí pequeño jardín…―Vida, esplendor y finalmente un envejecimiento precoz. ―Sin perder esa belleza que caracteriza al alma en si, la que te hace sentir y pensar…― comprendes que algún día tú te marchitaras al igual que las rosas.

―Que la fuente se secara cuando tu no estés―  

Las plantas trepadoras lo invadirán todo en silencio pero sin pausa…―¿Quién cuidará de ti querido jardín? ― y del limonero?.

Hoy el jazmín  aun tiene secas sus blancas y perfumadas flores.

Las buganvillas siguen con algunas de sus flores rojas y naranjas.

Quizás sean las únicas que me presten ese soplo de vida antes de partir.

En los días grises y tristes como el de hoy suelo aprovechar para percibir este aroma tan especial a tierra mojada, a hojas húmedas, al sonido de la lluvia golpear el tejadillo del porche.

Observo como las pequeñas hormigas se afanan inútilmente en secar su hogar.

―Entristece ver mi pequeño jardín pero en el que aún se percibe en él las pequeñas almas bajo la tierra y los tallos de plantas dormidas hasta la próxima primavera. Debo pensar en que me dio todo lo hermoso que llega hacer con solo darle ese pequeño cariño y mimos repletos de satisfacciones bajo la luz de la luna y de las estrellas. Me dieron la oportunidad de vivir el silencio de la noche, de encontrarme con esta soledad tan especial que te envuelve y te arropa como a un hijo pequeño…

Ahora toca esperar, en silencio a que vuelva a resurgir, mientras le observo tras los cristales de mi vieja ventana.

Juan Manuel Álvarez Romero.-

Notas disonantes

Notas .-

En un principio fuimos aíre, agua, tierra y, después conciencia… usemos esta ultima y salvemos las anteriores… 

                                                            ***

El ser humano aún es una teoría para sí mismo. Mientras esto ocurra, mientras no se encuentre, se reencuentre a sí mismo, no hallará un horizonte donde poder poner su mirada y caminar hacia él.

                                                            ***

Las aves migran guiadas por el instinto y su orientación a través de las estrellas, los murciélagos se orientan por los sonidos, las manadas de leones y lobos se organizan y atacan en grupos, las hormigas planifican batallas y tienen la capacidad de cultivar, los seres humanos expresan sus pensamientos y sentimientos a través de las palabras, usemos la palabra.

                                                             ***

Mirarnos en un espejo de vez en cuando es algo útil, no para enmarcarnos, sino para expandirnos como seres vivos, abiertos a la vida y a la existencia, dentro de los reflejos no se puede vivir, porque en ellos solo se ve lo que se quiere o lo que nos dejan ver.

                                                              ***

El marco del espejo es real, los limites están ahí, bien definidos y lo peor es que mengua. La imagen del ser humano es más un reflejo que una realidad que cambia constantemente, ¿evoluciona? ¿O se transforma? Creo que muta al igual que el marco.

                Juan Manuel Álvarez Romero, Mané©                                                

LA ESPERANZA

Pequeño ensayo sobre la esperanza.-

La esperanza es sin duda un invento creado por los dioses para mantenerte alejado del paraíso.

La esperanza es un instrumento de retención; de espera, de mantenerte al margen, aun haciendo cosas, como amar, trabajar en tus objetivos, soñar, un abrazo, esperar la vuelta de tu amor… la esperanza es la espera constante de una espera, es el eterno horizonte que siempre está un poco más allá, y al que nunca se puede llegar por razones obvias, siempre agrandamos la esperanza en un poco más.

Hay que contar que por el camino ocurren cosas, y esas cosas hacen que nos alejemos un poco más de los horizontes, que para mí y sin duda es lo mismo que la esperanza pero más sano.

Se sabe que fue la única que no salio de la caja de Pandora; quedó retenida por algún motivo, quizás por su personalidad, o quizás por su capacidad de no tener horizontes donde ir.

El mundo está construido de esperanzas, se crean guerras para tener la esperanza de que termine; se crean conflictos políticos para tener la esperanza de solucionarlos, se crean enfermedades para tener la esperanza de curarlas.- todo está en consonancia con ella, todo está creado para ella.- no se puede huir de ella.

El ser humano sin esperanza no es nada, incluso cuando éramos primitivos, mirábamos horizontes para llegar a ellos y encontrar un lugar más cálido para alimentarnos, cruzábamos puentes de hielo para pasar a otros continentes y encontrar otros lugares, que posiblemente consistía en seguir las manadas de animales en busca de alimentos y así tener la esperanza de un cambio.- hoy se cruzan mares en barcos de plástico para encontrar un mundo mejor.- también se cruzan países para traspasar fronteras construidas de hormigón, para disipar la esperanza.

La esperanza es algo inmaterial que va y viene dependiendo de las circunstancias personales de cada ser humano, o quizás sea algo instintivo.- pero inmaterial.- no tiene cara, ni pies, ni manos… es algo que se respira para poder ir un poco más allá, para hacerla cada vez más grande y así no llegar nunca al horizonte marcado.

Pero si la ignoras, si la aparta de tu vida, puede que no encajes en el colectivo humano.- y eso te haga sentir que no haces nada.- pero pienso, que teniendo pies siempre caminaras hacia algún lugar, y sin duda vivirás más libre, sin caminar como marca el sistema.- La esperanza.-

Solo decir que no es malo ni bueno tenerla, en realidad es lo que ha movido al ser humano a lo largo de la historia de su evolución.- pero es tan engañosa como valiosa, solo hay que saber en qué momento debemos utilizarla, y no al revés.

2020©Juan Manuel Alvarez Romero, Mané

Poemas para el aire

Poemas para el aire
Escucho rastros de luz
cuando te veo
donde me vuelvo
en el ayer y el mañana
de las horas muertas
en el anhelo de tu abrazo
de lo que de un día perdí
y donde quedó la historia
que piedra a piedra
hizo nuestro castillo
que beso a beso
fue decorado
y de susurro a susurro
fuimos amados
unidos en un único abrazo.
©Mané

Poemas para el aire

Poemas para el aire

Dejaría en el aire los ecos
de tu cuerpo
de la humedad de tus palabras
de la súbita memoria de nuestros delirios
Dejaría en el aire el eco del éxtasis
de nuestras lujurias
del sudor de nuestros cuerpos
del placer de nuestras manos
del agotamiento de nuestros cuerpos
Subiría a las nubes, donde soltar
en ecos profundos, las misteriosas montañas
y mojaría mi cuerpo, en la humedad
de tu río
junto a las manos que lo hace brotar.
©Mané

Poemas para el aire

Como un pájaro en la niebla
sin Luna
sin estrellas
donde fijar un horizonte
dejando atrás la esperanza
dejando atrás
lo más amado
dejando atrás
las batallas
y las guerras
los sueños
y las ciudades
perdido en la niebla
buscando tu estirpe
buscando tu cuerpo
buscando tu alma
y tus ríos
donde tantas veces
fuimos a nadar
y tantas veces nos amamos.
©Mané

Poemas para el viento.
Tú, eres el único país
donde fui derrotado
donde caí como un soldado herido
donde perdí el camino de regreso
perdido en tu norte
en tus ciudades
y acantilados
Tú, eres el lugar
donde ya no podré
moverme
©Mané

Vuelo

Poemas para el aire
Canta, yo te canto
dormida, en tus ciudades
Internas
Duermes, como la lluvia en primavera
como las hadas en sus cuevas
Sueña, y yo sueño, con la piel del pasado
y con los suspiros de tu boca
Besa, y yo beso, en los labios que me condenan
Abrazame, y yo abrazo, como un hielo que se deja fundir por tu calor
Vuela, y yo vuelo por todas tus cordilleras.
©Mané

Le hablé de ti

Poemas al viento

Le hable de tí a la tormenta
y dejó de tronar
le hablé de tí al volcán
y se calmó
le hablé de tí a la lluvia
y cesó
le hablé de tí al desierto
y floreció
le hablé de tí a mi corazón
y dejó de llorar
©Mané

Otro tiempo

Poemas al viento
Tomate tu tiempo
Para volver a verme
Para volver a mirarnos
Porque yo te esperaré
En algún mar
Alguna montaña
Valle
Río
O en cualquier tiempo del mundo
Tomate el tiempo de los dioses
El tiempo de las musas
El tiempo de la vida si es necesario
sabré esperar
Sabré saber
Sabré como ahora sé
Que este tiempo
Nunca muere
Por lo que ahora sé
Por lo que ahora muero
Por lo que ahora siento
Sé que sabré esperar
Aunque sea en otro tiempo
Otra vida
Otro lugar.
©Mané

Volver a soñar

Poemas para el viento

Volver a soñar
otros sueños
para arreglar esta ala rota
y volver a volar
soñar quizás
en el mismo lugar
pero soñando siempre
en poder retomar el cielo
como lugar
y seguir la corriente del aire
planeando sin ser visto
por los que nunca miran a las nubes
soñar y volver a construir
un mundo nido
donde regresar después
de cada vuelo
y poder volver a soñar
sin heridas
y con nada roto
curar esta ala rota
para volver al aire.
©Mané

Preludio

https://youtu.be/NahrOA8DdAM

Pensaba de pronto
sin avisar
sin preludio
en las manos
aquellas manos que me enseñaron
que amar no es sólo
mirar a los ojos
que más bien era un caminar juntos
al mismo compás
Todo quedó en recuerdos
pero hoy como un escalofrío
llegó sin avisar
y todo por unas manos
que un día me acompañaron
y que hoy me pareció ver
y que al final no eran
al igual que otras veces
puede ser un aroma
una sombra
una figura a contra luz
Lejos ya, pero tan cerca a la vez
como un suspiro
como una palpitación
como una intuición
que va y viene
como una gota de agua
recorriendo mi espalda
en un despertar inesperado
buscando su aliento
buscan su calor.
©Mané

A la hora de las golondrinas

Poemas para el viento
Paseos
Paseos de saludos
Paseos de nubes
Paseos de aire
De encuentros fortuitos
De silencio
De agua
De un cigarrillo frente al mar
Un café mientras escribes
Quizás poner los pies sobre la arena
Quizás sentir el agua fría
Un escalofrío de memoria
El encuentro con una madera de deriva
Paseos
De regreso
Paseos de no huidas
De permanencias
De pertenencias
Paseos a la hora de las golondrinas.
©Mané

Carrusel

Poemas para el viento
Dicen que el tiempo
se detiene cuando
miras a tu corazón
cuando sientes miedo
cuando sientes Alegría
incluso cuando hablas con las rocas
Dicen que el tiempo
cuando aparece en tu vida
todo se derrumba
todo desaparece
y ya todo es correr
para ganar tiempo
más tiempo
para poder huir
y andar subido en el carrusel
y una vez que subes al carrusel
ya no hay tiempo
para los amantes
ni los niños juegen
y todo pasa tan deprisa
que tu corazón
un día
deja de caminar
porque ya perteneces
al carrusel.
©Mané

Cada paso que doy

Cada paso que soy sin ti
Es como un paso hacia un camino incierto
Un paseo por el infierno de Dante
Un castigo de Dioses
Un vacío infernal
Una huida a un no lugar
Cada paso es un paso
Al regreso al mismo lugar
Para quizás comenzar otra huída
Que no es otra que mismísimo infierno
No sé si lees estos poemas
Veras que ese infierno es tu silencio
Y tu silencio es mi huída.
©Mané

Si pudiera borrar

Si pudiera borrarme cada día
reinventarme
o borrar todo lo anterior
lo haría sin pestañear
supongo que la felicidad
consiste un poco en ello
en huir para salvarse
sin moverse del lugar
libre en tus rutinas
modificadas y transformadas
a diario
sin remordimientos
sin apegos
Pero sería una vida sin amor
quizás sería el precio
para una libertad efímera.
Mané, juan Manuel Álvarez Romero©2019

Entre el símbolo y la palabra

 

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Creamos nuestros propios pensamientos para marcar esa diferencia…

entre el símbolo y la palabra

nuestros propios paisajes…

entre el sueño y la realidad

nuestras geografías

nuestra naturaleza interna…

para no terminar perteneciendo.

En Galicia ©2016

Juan Manuel Alvarez Romero (Sevilla,1965), Mané

(Sevilla,1965), Mané, pintor formado en las Escuelas de Artes de Sevilla. Sus obras en ocasiones son calificadas de caóticas y de complejas composiciones porque emanan movimiento, energía y, a la vez mundos antiguos y oníricos llenos de simbologías y poética  pertenecientes a sus raíces andaluzas. Residió en Estokolmo entre 1986 y 1988. En 1984 recibió el Premio de Escultura del ayuntamiento de Sevilla y ha participado en encuentros de artes en Berlín y Francia “París”. Ha realizado numerosas exposiciones, entre las que destacan la antológica realizada en el Terrente Ballester de Ferrol(2014) o premios como El Nacional Arpa de Sevilla 2008» en la Casa de la Provincia de la Diputación de Carmona. Y El premio Nacional de pintura de adquisición  ENDESA en el año 2000 y una mención especial de pintura en el certamen internacional Focus, Sevilla.

En 2010 publicó la novela “El hijo de las costureras” y en el 2013 “Eco de una memoria” novelas que nos desvelan una parte de nuestra memoria histórica entre ficción y realidad.

En el 2014 publica un poemario “Errante” que entre versos no narra su trayectoria personal de su viaje por la península que duró varios años.DSC_0060.JPG

Pintura postminimalista de Mané

Juan Mnauel Alvarez Romero, Mané Trabaja desde 2000 trabaja en el campo de la creación plástica como parte de un proceso crítico y reflexivo sobre el ser humano, desarrollando proyectos expositivos y visuales que ponen valor a la historia de las migraciones y el movimiento del ser humano por el mar y la tierra desde sus orígenes hasta nuestros días.

 

Escultura, Mané Postminimalista

A cerca de Juan Manuel Alvarez Romero, Mané .- Sevilla 1965
La originalidad de Mané ha sido, y es, en ocasiones, comparable a las expresiones inventivas de Marcel Duchamp y a la ingeniosidad presente en la obra de Roberto Matta, al ser capaz de adoptar una iconografía y el uso de unos materiales que rompen de una manera directa y por el manejo novedoso de materiales experimentales.

A mediados de la década del 80, Mané  reacciona contra el aspecto rígido y el exceso académico y rechaza la idea de trabajar con formas programadas. En compañía del colectivo Más-Gráfica comienza a explorar las nuevas posibilidades de la escultura, utilizando materiales blandos,  debido a su flexibilidad y flacidez encuentra un concepto efímero y con ello nuevas posibilidades plásticas. En 1986 conoce a Roberto Matta, y también trabaja con el director de teatro y intelectual de conceptos escénicos Maikel Mezquel y lleva a cabo sus primeras esculturas móviles, un año después realiza esculturas de gran formato. La escultora le confiere al material, una capacidad de autotransformación que no está relacionada con la manera tradicional de manipular los materiales para obtener un objeto escultórico. La forma final y definitiva se convierte en una búsqueda de la antiforma, entendido como proceso que no contiene en sí mismo un cierre definitivo, previamente determinado por el escultor, sino que la naturaleza plástica y transformable de los propios materiales, irá alterando, mediante sus características estructurales, combinadas con el efecto del azar, el grado de modificación autónoma que habrá de sufrir el propio objeto escultórico. Es decir, el artista propiciará procesos de descomposición y recomposición de los materiales, inducidos por la naturaleza y la estructura -deformable y transformable- presente en los materiales mismos.

Este interés en salvaguardar una dimensión, donde el cambio y la modificación de la forma se vuelvan en cierto sentido autónomas, la llevará a utilizar en su trabajo, materiales sumamente manejables manualmente, como la fibra de vidrio, la escayola  engomada etc, y una gran variedad de elementos efímeros con los que logra expresar un nuevo sentido de la masa escultórica, a través de una valoración novedosa de la línea, la forma la textura y el color, que harán de su trabajo una expresión original y totalmente inédita.

En la década de los noventa deja a un lado la escultura y se centra en la obra gráfica y pictórica, intercalando en ocasiones con la escultura, pero en este caso buscando la impronta del material para localizar figuras, rostros trabajándolos directamente sobre el material, escayola en su mayor parte, aunque también con materiales reciclados.

 

Desde 2000 trabaja en el campo de la creación plástica como parte de un proceso crítico y reflexivo sobre el ser humano, desarrollando proyectos expositivos y visuales que ponen valor a la historia de las migraciones y el movimiento del ser humano por el mar y la tierra desde sus orígenes hasta nuestros días.

 

 

 

 

Huellas, en Sevilla

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Captura

Prensa

 

Huellas

 

Nota Prensa:

Juan Manuel Álvarez Romero, Mané, Sevilla, quien expone desde el día 13 de junio y hasta el 10 de julio en la Galería del Corral, Alameda 39.

 

Después de su exposición en Gerona “Galería Art en Brut” nos trae a Sevilla y desde Galicia, una serie en pequeño formato donde con su particular lenguaje nos manda un mensaje reflexivo sobre la búsqueda de nuestras huellas _ raíz, y una muestra de su recorrido creativo de la última década basada en sus trabajos realizados en diversas ciudades españolas. Pintor y escultor y poeta, centrando su carrera y su desarrollo artístico, sobre todo, en el dibujo y oleos, un lenguaje onírico, poético y plástico lleno de simbología y crítica reflexiva sobre la condición humana.

Tanto por su trabajo como por su movilidad es uno de los artistas andaluces más interesantes y de un lenguaje más universal y reconocido.

El artista contemporáneo, reside en la actualidad en Galicia, donde vive y desarrolla su obra en un pequeño pueblo pesquero de la costa Gallega.

La i Crítica.- 

Juan Manuel Álvarez Romero, Mané, Sevilla, quien expone desde el día 13 de junio y hasta el 17 de julio en la Galería del Corral, Alameda 39.

 

Después de su exposición en Gerona “Galería Art en Brut” nos trae a Sevilla y desde Galicia, una serie en pequeño formato donde con su particular lenguaje nos manda un mensaje reflexivo sobre la búsqueda de nuestras huellas _ raíz, y una muestra de su recorrido creativo de la última década basada en trabajos realizados en diversas ciudades españolas. Pintor,  escultor y poeta, centrando su carrera y su desarrollo artístico, sobre todo, en el dibujo y oleos, con un lenguaje onírico, poético y plástico lleno de simbología y crítica reflexiva sobre la condición humana.  

Tanto por su trabajo como por su movilidad es uno de los artistas andaluces más interesantes y de un lenguaje universal.

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Retratos

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Juan Manuel Álvarez Romero, Mané, trabaja en el campo de la creación plástica como parte de un proceso crítico y reflexivo sobre el ser humano, desarrollando proyectos expositivos y visuales que ponen valor a la historia de las migraciones y el movimiento del ser humano por el mar y la tierra desde sus orígenes hasta nuestros días.

Sus proyectos vitales tratan desde los primeros navegantes, Fenicios, tartésico, Foceos etc. Como también la condición humana “ Sublunar” planteando temas de reflexión a partir de filósofos como Aristóteles y Platón. En estos últimos tiempos trata el tema “Human sea” que nos describe a través de su obra el deterioro y efecto del ser humano hacia el mar. En “On the air” separa todas las figuras de sus complejas composiciones y nos las muestras solas y aisladas, a veces en blanco y negro y otras con colores fuertes y planos creando de esta forma el deterioro de los símbolos ancestrales en nuevos códigos visuales que se mutan a nuestros días.

El artista andaluz afincado en Galicia expone en el histórico Ateneo Ferrolano una serie de obras íntimas inspiradas en “poesía Salvaxe”  evento cultural que se viene realizando desde hace más de una década en esta ciudad. El artista Sevillano retrata con un concepto Post-minimalista a un grupo de amigos y poetas de la ciudad como también los que provienen de toda la geografía del país.

Huellas

Cartel Galeria del Corral A4_page-0001 (1)

 

 

HUELLAS

“La memoria no es lo que recordamos, sino lo que nos recuerda. La memoria es un presente que nunca acaba de pasar”.

Octavio Paz

Todo individuo, toda sociedad, se ha tenido que enfrentar a este hecho inevitable, su raíz. La inevitable libertad en la que vive el hombre y a la inevitable indigencia de nuestra existencia, indigencia que obliga a las distintas formas de organización social que sobre el se levanta. La existencia de la “condición humana” es lo que puede hacer comprensible los distintos momentos históricos y las vidas individuales; aunque los proyectos humanos sean distintos no se hacen extraños porque todos son formas de enfrentarse a nuestros propios límites. En este sentido todo proyecto, por muy individual que parezca, tiene un valor universal; por eso al partir de nuestra raíz nos podemos encontrar en la mirada del otro; algo fundamental para entendernos como humanos que crean un mundo a su imagen tanto individual como colectiva, buscando el punto de partida de su propia cultura a poder ser sin limites.

Con esta muestra de óleos sobre tabla de pequeño formato intento transmitir esa mirada del otro, ancestro o contemporáneo que nos mira desde su “huella-raíz” humana.

Mané

Galería del Corral

13 junio de 2019

Certamen de Pintura Focus-Abengoa

La selección que se muestra en el Hospital de los Venerables incluye obras de Rafael Zapatero, Luis Acosta, Andrés Monteagudo, Pep Montoya y Juan Manuel Álvarez Romero, Mané, entre otros.

Focus-Abengoa

Captura

 

El tiempo del silencio.

 

 

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Los recuerdos nos dejan parados
siempre presentes, como en un espejo…
un día nos hacen caminar y después nos retienen en algún lugar…
lleva su tiempo, para retomar el vuelo de la memoria…
y al final siempre quedamos en ellos
de una forma u otra somos siempre parte del instante

del espejo
allá donde vayamos les perteneceremos
los nuestros y el de los otros…

memoria olvidada…

borrados…

escritos a veces

cantados

o

en el tiempo del silencio.

– © Juan Manuel Álvarez Romero.-

Recorridos, añoranza

 

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Entre bloques de piedras, calles cerradas

calles sin luces, calles desiertas, sombras

aparecen destellos de voces que me asombran por sus propios recuerdos

incluidos los míos, que resurgen de aquellos que un día me hicieron soñar

de sonidos, música y voces que surgen de puertas, ventanas, bares y antros

Las luces de farolas, autos y almas sin rostros

incluida mi alma que sueña con destellos de luna

con destellos de sol…

con cielos descubiertos, sin nubes que oculten al alba

La blancura de la nieve, de las nubes bajas que cubren el horizonte

horizontes invisibles, bajo valles de bosques milenarios

la niebla matinal, trae tras sí al sol

con él, el día, y tras él, la luna

entre calles cerradas y entre bloques de piedras

Entre el ayer y el hoy, sólo queda una sombra entre líneas

líneas divisorias de aíre y sombras, un ayer

entre lo que queda y lo que se fue, sólo nostalgias

recuerdo y añoranzas al mar.

Juan Manuel Álvarez Romero © 2011

Sin las palabras

 

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Sin el movimiento los caminos se desvanecen

… sin la acción

la existencia no permanece

sin las palabras

el silencio oscurece el horizonte

Rostros sobre el agua

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Foto.- Santi Palcios©

 

Rostros sobre el agua

de promesas soñadas

ruidos sobre el azul

de sombras silenciosas

espejo marino

sin anclas

sin fondo

solo una orilla

lejana y luminosa

donde la llave que portas

no abre puertas

pero si esperanzas

“Human sea”.-Ares©2017

“Libro de peces”

 

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“Libro de peces”
Memoria del pez
Memoria del mar
De polímeros errantes
De escamas de azul
De rojo
Verde
Naranja
Negro
De caparazones vacíos
Y memoria del olvido.
“Libro de peces”Ares©2017

Efímero

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EFÍMERO

El mar se nos va

Porqué el mar es efímero

los peces son efímeros

los barcos son efímeros

las redes son efímeras

el hielo es efímero

la sal es efímera

El aíre morirá

porqué los bosques son efímeros

la tierra es efímera

los animales son efímeros

el agua es efímera

El hombre morirá

porqué el amor es efímero

la poesía es efímera

la literatura es efímera

el arte es efímero

porqué su espíritu es efímero

 él en sí

es efímero

y lo convirtió todo en efímero.

Ares2017-06-19

 

 

 

 

Mar

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Mar…
Sueño tanto contigo que ya no sé si existes o eres ficción…
sueño tanto con tu aroma que ya no sé si vivo sobre tus olas o las nubes
sueño tanto con tu sonido que ya no escucho la voz del mundo

sueño tanto con tus caricias que ya no siento el suelo
Conil 2010.- Human sea

Peces

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Peces

peces

plata bajo el sol

pájaros

pájaros

dibujando lineas

Todo el saber de la tierra
en el carmín del cielo
en el azul del mar
puertos ancestrales
de la memoria del humano.

Poemario “Human sea”
Poema del día.-Ares©2017-

Roca y arena

 

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Horas de silencio

reflexo de cielo

sombra de rostro

memoria milenaria

espaldas rotas

sangre salada

alba ocaso

noche día

mujer

marinero

roca y arena

Poemario “Human sea”
Poema del día.-Ares©2017-