NOS SENTAMOS EN EL MEJOR ASIENTO

LA ÉTICA IMPLICITA.-
En el siglo pasado “XX” nos hemos sentidos sin duda prolijos en dictaduras cruentas y sin poner diferencias diría que todas ellas han sido fieles defensoras de la pena de muerte. La Alemania nazi, el Chile de Pinochet, la Argentina militar, la España de Franco, las dictaduras de Asia y África etc… han sido y son ejemplos aleatorios claros de la pena capital como instrumento de represión contra la disidencia… Buscar más atrás sería introducirnos en las cavernas de la prehistoria y buscar en los símbolos y pinturas en la historia de cómo la humanidad ha utilizado este medio como forma de control social.

Pero hoy no quiero entrar de lleno en el tema de la pena de muerte en si, si no en como la ley actúa sobre estos códigos sociales impuestos desde antiguo y que pase lo que pase se deben tomar y hacer cumplir…

Digo códigos, porque está en nuestra conciencia social y diría he innata, el arbitrar estas normas dentro del núcleo del colectivo, “tribu”.

Estos códigos prevalecen sean cual sean sus costes, el caso es convencer y mandar disuadir al colectivo de no cometer actos parecidos.

Con estos conceptos las religiones, las culturas, y los dogmas han sacrificado a miles de personas en pos o en nombre de un ideal, religión, represión, ideologías; esto visto en un plano mayor ha marcado las políticas dictatoriales, las normas sociales, y las normas de conducta a lo largo de los siglos sobre la humanidad. Entraríamos también en el contexto de la política disuasoria “en última instancia” con la paradoja inherente de la lógica del determinismo social; el castigo en si no cumple otra doctrina que el puro sadismo para que la amenaza sea creíble.

Ahora tomo como ejemplo una parte de un texto de Steven Pinker en el que comenta en otro contexto a este, pero que creo puedo tomar como ejemplo para explicar mi idea y dirigirla hacia donde me propongo.

“La ley a de cumplir lo que promete; Si uno que se encuentra en el corredor de la muerte intenta suicidarse, le llevamos enseguida a la puerta de urgencias, luchamos por reanimarle, le aplicamos la mejor medicina para ayudarle a que se recupere, y después le matamos.” Lo hacemos como parte de una política que cierra todas las posibilidades de “burlar a la justicia”

Bueno después de esto me voy a mi tema que no es otro que, hacemos lo mismo con la política disuasoria con otros países con otras culturas, con continentes enteros, prestamos dinero a otros países que lo necesitan para recibir a cambio un alto beneficio, como oprimirle después aun muriendo de hambre cientos de miles de personas diariamente; eso da igual, deben devolver el dinero y si mueren de hambre que no quede que no se les ayudo, ahora merecen ese castigo… ellos han tenido la oportunidad de salir adelante con nuestra ayuda pero no han sabido, así que quede claro que no merecen más ayudas. “No cabe la posibilidad que la ley sea flexible ante esta situación” el sistema nunca pierde.
Esto me recuerda a ciertos artículos de los deberes y derechos expuestos sobre los “derechos humanos”. Pero la pena es que se da por hecho que estas leyes u normas para todos iguales, es papel mojado, y esto conlleva a la naturalización de nuestros sistemas políticos y legales, que han ido creciendo en nuestra propia contra por esa dejadez de dejar que hagan las cosas por nosotros, que nos manipulen como muñecos, marionetas, que nos despreocupemos de todo porque las leyes están para protegernos, como así es, pero es evidente que con muy claras diferencias, que no es para todos igual, que unos tienen unos derechos y otros no, con una clara demarcación legal, con una fronterización, diferenciación y, sobre todo con la crueldad más deshumanizada sobre las diferencias de clases de razas y niveles sociales.

Y claro, sin querer estamos entrando nuevamente en lo que ya comenté anteriormente en otro articulo; la política del miedo. ¿Podríamos decir que la ley es aliada a la política del miedo?
Si miramos bien, todo está entrelazado y, enmarañado de tal forma que percibir o encontrar lazos cuesta, pero una vez desatados vemos que la cuerda que oprime siempre es la misma, sin cortes, ni remiendos; cada nudo en ella es una frontera, un muro, una guerra, una mentira y así nudo tras nudo… mi idea es ir desatando estos nudos, con nuevas formas de ver y comprender.

No quiero olvidarme de la esta forma de ejecutar la ley a personas, ha estados, pues es el mal llamado terrorismo internacional, que no es otro que el mismo que utiliza el sistema para obtener algo a cambio, como lo ocurrido no hace mucho con el señor Buch, cuando pedía a un país de oriente medio petróleo a cambio de ciertas personas. Esto es terrorismo político, terrorismo extremo, que en cierta medida es naturalizado por las leyes internacionales y las políticas del comercio, se miente para obtener más poder, es como “tú cállate, mientras yo obtengo más poder, y mientras provoco la anti- democratización. Mientras provoco también que tengáis que pedirme que no os bombardee más” se miente diciendo, yo no soy racista, no soy antisemita, no antinegro, no antiárabe… se finge públicamente mientra se negocia, después en casa… esto es sin duda monopolio de poder, de ser todo aquello que no se es, y esto termina siendo el terrorismo político. El que provoca el verdadero terrorismo internacional que no es otro que él mismo. Podemos decir que es una corporación con cabeza de monstruo inmoral, para así mantenerse y sobrevivir como tal, quien está dentro del sistema, está dentro de la mafia; de la corporación, de la maquina legal que cubre todo rastro de falsas verdades, para después volverlas contra su objetivo, y esto al final es siempre con el “cueste lo que cueste, primero te salvo, y después te mato”

EL HOMBRE ES EL ANIMAL MÁS NETAMENTE DEPENDIENTE DE ESOS MECANISMOS DE CONTROL ESTRAGÉNICOS, MÁS ALLÁ DE LA PIEL, COMO LOS PROGRAMAS CULTURALES, PARA ORNENAR SU CONDUCTA.
Clifford Geertz 1973

2011© Juan Manuel Álvarez Romero

Publicado por Juan Manuel Álvarez Romero

Juan Manuel Álvarez Romero (Sevilla 1965). Mané, puede pasar de una poética simbolista al caos más absoluto sin perder su esencia, su huella más profunda. Roberto Matta. A cerca de Juan Manuel Alvarez Romero, Mané .- Sevilla 1965 La originalidad de Mané ha sido, y es, en ocasiones, comparable a las expresiones inventivas de Marcel Duchamp y a la ingeniosidad presente en la obra de Roberto Matta, al ser capaz de adoptar una iconografía y el uso de unos materiales que rompen de una manera directa y por el manejo novedoso de materiales experimentales. A mediados de la década del 80, Mané reacciona contra el aspecto rígido y el exceso académico y rechaza la idea de trabajar con formas programadas. En compañía del colectivo Más-Gráfica comienza a explorar las nuevas posibilidades de la escultura, utilizando materiales blandos, debido a su flexibilidad y flacidez encuentra un concepto efímero y con ello nuevas posibilidades plásticas. En 1986 conoce a Roberto Matta, y también trabaja con el director de teatro y intelectual de conceptos escénicos Maikel Mezquel y lleva a cabo sus primeras esculturas móviles, un año después realiza esculturas de gran formato. La escultora le confiere a Mané, una capacidad de autotransformación que no está relacionada con la manera tradicional de manipular los materiales para obtener un objeto escultórico. La forma final y definitiva se convierte en una búsqueda de la antiforma, entendido como proceso que no contiene en sí mismo un cierre definitivo, previamente determinado por el escultor, sino que la naturaleza plástica y transformable de los propios materiales, irá alterando, mediante sus características estructurales, combinadas con el efecto del azar, el grado de modificación autónoma que habrá de sufrir el propio objeto escultórico. Es decir, el artista propiciará procesos de descomposición y recomposición de los materiales, inducidos por la naturaleza y la estructura -deformable y transformable- presente en los materiales mismos. Este interés en salvaguardar una dimensión, donde el cambio y la modificación de la forma se vuelvan en cierto sentido autónomas, la llevará a utilizar en su trabajo, materiales sumamente manejables manualmente, como la fibra de vidrio, la escayola engomada etc, y una gran variedad de elementos efímeros con los que logra expresar un nuevo sentido de la masa escultórica, a través de una valoración novedosa de la línea, la forma la textura y el color, que harán de su trabajo una expresión original y totalmente inédita. En la década de los noventa deja a un lado la escultura y se centra en la obra gráfica y pictórica, intercalando en ocasiones con la escultura, pero en este caso buscando la impronta del material para localizar figuras, rostros trabajándolos directamente sobre el material, escayola en su mayor parte, aunque también con materiales reciclados. Desde 2000 trabaja en el campo de la creación plástica como parte de un proceso crítico y reflexivo sobre el ser humano, desarrollando proyectos expositivos y visuales que ponen valor a la historia de las migraciones y el movimiento del ser humano por el mar y la tierra desde sus orígenes hasta nuestros días. bonart Mané (Juan Manuel Álvarez Romero), pintor, escultor, escritor y divulgador de la cultura tartésica, presenta On the air en la Galería Arte en Bruto, Corte Real, 3 de Girona, del 18 de marzo al 28 de abril de 2017. Como el mismo artista explica: “La ficción amable de las” otras figuras “se suceden en estos tiempos convulsos, en el que la catástrofe humana se ha vuelto más siniestra al hacerse aparentemente soportable, un contexto bien presente en las pinturas de “Mané” donde se adentran en una selva de visiones. La huella del tiempo y del dolor denunciable. Sentir el estremecimiento del mundo. El vértigo de la tierra húmeda. La intensidad del movimiento sacudido por el oleaje. La observación de la tierra firme desde un barco a la deriva. La belleza del azul como un gran refugio en su reproducción infinita. Figuras que construyen un hilo de comunicación y que se sostienen en el aire de un universo inestable dominado por los cuatro elementos “sublunar”, y que abandonan su estado para establecer un diálogo armónico y en ocasiones conflictivo donde conviven con multitud de cosas. Se trata de imaginar un nuevo tipo de figuras en movimiento sostenidas en el aire. Figuras desnudas a las que no les resulta sencillo escapar del color, la forma y la textura, señalando ritmos donde resultan imposibles y rompiéndose cuando parece necesario. Para “Mané”, el reto consiste en trasformar la realidad y conceptualizarla desde un ojo crítico. Ir desde el símbolo más sencillo y puro al complejo, convirtiéndolo en imagen los espacios infinitos creando una apertura libre a la imaginación. La vuelta a la realidad queda en un plano de percepción diferente. Es este prorcès de tráfico donde el color juega una parte fundamental de la transformación que está presente en todas las obras. Una visión ancestral del ser humano desde el negro del trazo “carbón extraído del fuego”. El rojo, “extraído de la sangre del sacrificio”, o el pigmento como “esencia de la roca”. Desde un punto de vista más místico podría interpretarse como la mirada innata del ser “en el aire” convertido y mutado en nuestra era. Cómo encontrar la magia tal y como la sentimos, incrédulos de lo que ocurre ante nuestros ojos y devolver a la visión inocente de un niño? Podríamos elevar los símbolos en el aire, removerlos con un pincel una y otra vez hasta llegar a lo que es: una huella o impronta de nosotros mismos. O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” O bien encontrar la huella del hombre en las figuras en movimiento, en expansión hacia una humanidad libre de códigos en forma de nuevos símbolos impuestos a veces y en otras ocasiones creados por el propio ser humano, por quien sabe, si el afán de reencontrar los primeros síntomas de su propio lenguaje. La primera imagen creada por el hombre en cuanto sólo poseía carbón y sangre para poder comunicarse para dejar constancia de su existencia y de su pensamiento en la tierra. ” Autor de artículos, dos novelas, El hijo de las costureras, Eco de una memoria y un poemario, Errante.

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