
Luis Cruz Suero, o lo que es lo mismo, poesía.
Maestro, nombre de la obra que ya cuelga en la casa taller, pero también maestro el hacedor de objetos, el mago que lo ve entre otros objetos que flotan a la deriva en el mar, capaz de darle nuevamente una vida diferente y un sentido a su abandono después de una vida útil.
La poética de Luis, y su creatividad infinita, lleva, al observador, a un viaje poético mágico, a ver y sentir más allá de la obra de arte, incluso a un viaje interior que lleva sin duda a volver a ser niños.
La obra de Luis nos recuerda también a grandes del reciclaje como Tony Cragg y Kurt Schwitters.
Gracias Luis Cruz Suero por dejarme ser nuevamente niño.
