El mundo Sublunar de Mané

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El mundo Sublunar de Mané

El mundo Sublunar de Mané

El mundo sublunar está formado por los cuatro elementos y sometido a la generación y a la corrupción, es decir al cambio y al movimiento. El mundo supralunar, por el contrario, está formado por una materia especial, incorruptible, el éter o quintaesencia, que solamente está sometido a un tipo de cambio, el movimiento circular, (que, al igual que Platón, Aristóteles considera una forma perfecta de movimiento), en clara oposición a los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego) de los que está formado el mundo sublunar. La Tierra, que es una esfera inmóvil, se encuentra en el centro del universo y, alrededor de ella, incrustados en esferas concéntricas transparentes, giran los demás astros y planetas, arrastrados por el giro de las esferas en que se encuentran y que están movidas por una serie de motores que deben su movimiento a un último motor inmóvil, que actúa directamente sobre la última esfera.
Fuente: Cosmología aristotélica
Introducirse en la obra Sublunar supone de alguna manera someterse a un proceso de degradación al igual que una estrella a través de las formas más puras dejando al alcance de la vista el objetivo de la perfección.

A partir de una visión subjetiva y libre, Sublunar I anexiona mitos y realidades para demostrar la relación necesaria que existe entre el universo natural, la historia y el ser humano. En esta obra se fusionan componentes a través de formas, líneas y texturas construyendo verdaderas metáforas visuales. Extracción semiótica del mundo sublunar. Deformaciones materializadas mediante ricas expresiones simbólicas de gran fuerza estética, buscando nutrir de poder visual las imágenes. La obra se descifra en los trazos del dibujo, hundiéndose en el derroche cromático.

  1. l

Ligeras nubes

SAM_8373

Viajeras nubes

De mares soñados
tierras sepultadas
ciudades infinitas

Viajeras nubes

Figuras imposibles
suelos sin horizontes
ríos sin cascadas

Viajeras nubes

Recorren tu cuerpo
de monte frondoso
de colinas coronadas

Viajeras nubes

Besos vagabundos
realidad en tu vientre
derrotado en tus pies

Viajeras nubes

He visto el mar
mitigó la sed
surge el arco iris

Del poemario Errante 2014
http://www.lulu.com/…/erran…/paperback/product-22035651.html

Ser barro

No he sido polvo
sin ser barro
No he sido sangre
sin haber guerreado
No he sido vientre
sin haber amado
No he sido grito
sin ser libre
No he sido sueño
sin ser nube
No encallecí mis manos
sin tierra que pisar
No busqué techo
sin estrellas
No subí montañas
sin valles que cruzar
Tan solo fui
Barro
Guerrero
Amor
Libre
Nube
Huella
Estrella
Montaña
Valle y
gota de rocio…
08/03/2015 siento el retraso

Una vuelta nocturna


… Me pierdo en bares donde solo busco jazz…
 no hay muchos, pero cuando los encuentro, me dejo llevar por las sensaciones que me dan por unas horas…//
me gusta grabar en la memoria cualquier nota que me acompañe de regreso a casa…//
una mirada que se cruza mientras tomas una copa; cualquier movimiento en el aíre, el murmullo de las voces que flotan en el local… //el humo de los cigarrillos…
todo confluye en los reflejos del suelo mojado.
múltiples formas cristalinas…
Las parejas abrazadas que caminan ante mi… //
la penumbra del alba, algún paraguas perdido olvidado o, puesto adrede junto a la figura de Picasso…
las sombras que se desvanecen por las esquinas de calles oscuras y casi imperceptibles a primera vista//
los taxis pasan despacio desde un turno agotador … //
los neones y escaparates a media luz…
alguna sirena lejana
el sonido de pasos míos y, otros que no reconozco
Aún en mi cabeza la música de Chet Baker… Kenny Clark, Larry Coryell …
Al llegar enciendo mi emisora favorita de jazz… continuo,  pero esta vez viendo como amanece desde mi ventana…  con la música de Jhon Lee Hooker – live in Montreal para comenzar un nuevo día… //
Málaga- Mayo- 2013© Juan Manuel Álvarez Romero

Hay una luz

Hay una luz
entre las hojas
entre el cielo estrellado
distinta y luminosa
Bajo ella
vuelan
libres los sentidos
tus manos
Camino de puntillas
sobre tus olas
tus besos
tu aíre
Las rosas
sobre la arena
avisan de tu rio
tu aroma
De tu mano
pisamos el agua
subterránea
libre
El perfil de la brisa
marca tu sonrisa
de luz
de paz
Del blanco sol
tus cabellos
tu alegría
vida
De nuestra sombra
huella
limpia
tranquila
Las aves
nos sobre vuelan libres
observadoras
infinita mirada
Hay una luz
entre las hojas
entre el cielo estrellado
tu luna.
Juan Manuel Álvarez Romero©Errante2013

El espejo

El espejo 

JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO [mediaisla] El marco del espejo es real, los limites están ahí, bien definidos y lo peor es que mengua. La imagen del ser humano es más un reflejo que una realidad que cambia constantemente, ¿evoluciona? ¿O se transforma? 
¡Qué gran obra es el hombre! | ¡De cuán noble razón! | ¡De cuán infinita facultad! |En la forma, en el movimiento, ¡cuan expresivo y admirable! | En la acción, ¡cuán parecido a un ángel! | En la comprensión, ¡cuán semejante a un dios! William Shakespeare 
Cuando nos sentamos ante un espejo solemos ver que nuestra imagen está a la inversa; en la realidad, la opuesta al espejo, donde podemos movernos y caminar sin marco, nos encontramos con una imagen que se dirige a algún lugar sin definir, inconcreta, en búsqueda constante de razones en las que manejarse mejor. Pero curiosamente también enmarcada; enmarcada en un sin fin de obstáculos sociales, culturales y políticos que le hacen limitado. 
El marco del espejo es real, los limites están ahí, bien definidos y lo peor es que mengua. La imagen del ser humano es más un reflejo que una realidad que cambia constantemente, ¿evoluciona? ¿O se transforma? Creo que muta al igual que el marco. 
Está claro que  su contorno va menguando y, en su interior se difumina una imagen de un ser humano que podría ser fuerte, con decisiones he ideas propias, esto haría  que el ser humano no se enmarcara en los limites de una imagen, en un espacio donde moverse sin libertad, y no en el reflejo de un espejo, si no todo lo contrario en un lugar donde se expandiera. 
Nos distraemos con el teatro de la política, el consumismo, en todo aquello que se pueda convertir en espectáculo y, pensamos que somos parte importante en el sistema social de la comunidad, con nuestra aceptación de lo ofrecido por el sistema. 
No creo que sea una locura pensar que el ser humano necesite mirarse en ese espejo para comprender que no es su verdadera imagen, su equilibrio en el mundo, “que es evidente no es en el que se enmarca actualmente”. 
Hemos pasado por periodos difíciles aun más que este actual y por miles de años de evolución y, siempre ha vuelto a resurgir, milagrosamente, pero resurgiendo en belleza y expansión humana. La búsqueda del ser humano, de su consciencia es real, debe serlo, es cuestión de vida o muerte. 
Todos tenemos claro que es lo terrible y, en lo que nos convertimos por un principio que no es el que realmente busca la consciencia colectiva. La consciencia es muy frágil, muy manejable, moldeable en términos sociales y culturales y, de su manipulación todos somos consciente; pero estamos en ese proceso lento de asimilar, de ver entre todos lo que no está bien. La palabra, la imagen, los medios y el intercambio de opiniones en estos, hace que esta avance a grandes pasos. Cada vez somos más los que creemos que la humanidad es posible. 
Mirarnos en un espejo de vez en cuando es algo útil, no para enmarcarnos, sino para expandirnos como seres vivos, abiertos a la vida y a la existencia, dentro de los reflejos no se puede vivir, porque en ellos solo se ve lo que se quiere o lo que nos dejan ver. 
Construir nuestro propio pensamiento como humanidad es una forma de luchar contra la manipulación y la realidad que nos muestran como única. | JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO – escritor y creativo

http://mediaisla.net/revista/2011/08/puertas-y-ventanas-42/

Quizás


En el cielo veo tu silencio en forma de nubes
Alas para el sol que cae en picado
Quizás

Tus alas sirvan para elevarlo
Quizás 
Mientras contemplo como vuelve amanecer
Quizás
un beso para mis alas
Quizás
Un abrazo para el regreso a casa
Quizás
la arena pegada sirva de sostén de mis mil plumas
Quizás
El viento me vuelva a elevar
Quizás
El mar no pierda el horizonte
Quizás
Sin quizás
todo sea un eclipse de sol
Quien sabe 
quizás 
Juan Manuel Álvarez Romero©Errante2013

SENTIR


Siento como la escarcha recubre mi cuerpo,
Siento lentamente, sin prisas, mientras duermo, mientras camino.
Siento en pleno agosto un frío infernal, de esos que llegan hasta los huesos.
Siento como el aíre recubre mis sienes palpitantes
Siento como los días se evaporan
Siento como los años pasan sin dejar huellas
Siento como todo retorna a un vacío que desconocía
Siento como todo torna a los silencios más terribles.
***
Parece que todo termina
Parece que todo llega al final
Parece que las horas se eternizan
Parece que los días se esfuman
Parece que el tiempo torna a desaparecer
Parece que la vida deja de tener sentido
Parece que los sueños desaparecen
Parece que todo tiende a disolverse
Parece que lo fundamental deja de ser
Parece que lo de ser deja de tener

Parece que tener deja de ser, ―fundamental―

***

A pesar de todo, la vida fluye
A pesar de todo, el amor perdura
A pesar de todo, el alma vuela
A pesar de todo, los silencios tornan en palabras
A pesar de todo, la vida continua, el camino se abre…
Juan Manuel Álvarez Romero©  Errante 2014

Las palabras


Cómo poner nombre a todo, cómo cambiar las cosas de lugar si no hay espacio, cómo sentir del mismo modo si ya nada es igual, cómo colocar los libros en su sitio, si las estanterías ya no están… los paisajes están secos; la vida se desvanece en sombras, las ideas dejan de poner nombre a lo que ven, las palabras cambian de sentido en el diccionario de la vida… pero sin ellas nada tiene sentido, sin ellas, ―las palabras―, nada cambia… sin ellas ni el amor nos alcanza…
2012-07-30©Juan Manuel Álvarez Romero

Si sólo

Si sólo
Tuviésemos manos
para tocar el cielo
si sólo
La luna iluminara
y no quedara en reflejo
si sólo
con nuestras manos
uniéramos los planetas
si sólo
nuestro código
pudiese unir esta tierra despedazada
si sólo
todo fuese un escrito
mágico, sin pócimas
si sólo
los caminos no tuviesen fronteras
sin miedos, ni hambrunas
si sólo
pudiéramos despedazar
los desgarros del dolor
Podríamos coser un cielo
azul sin trazos negros entre sus nubes.
Juan Manuel Alvarez Romero© Errante 2015

EL DESPERTAR



Porque no eres de ánimo benigno,
No de condición blanda ni mesurada.
Puedes competir con el valor de un guerrero
Porque haces perder la razón por tú inagotable energía vital.
Porque todo a su alrededor, son barras de bares baratos.
Porque nadie puede contigo a la hora de beber cervezas.
Pero amigo, un día perdiste el control,
y te vistes entre rejas.
Y cuando lo vital se vuelve contra ti…
Ya puedes ser el mejor Guerrero del mundo
que te derribaran una y otra vez.
¡Por un maldito error!
Cuando salgas ya nadie creerá en ti.
¡Cuando bebas lo harás solo!
Cuando quieras derrotar al enemigo
¡Se volverán todos contra ti y nadie estará contigo!
¡Consejo! Vete lejos antes de que te derrumben.
Cruza los mares que siempre quisiste cruzar.
Conquista nuevos amigos, he ignora a lo nuevos enemigos
Conquista tú confianza y tus lealtades
Busca tú caminar en el camino
¡Y sobre todo no mires hacia atrás!

Errante

http://www.lulu.com/shop/juan-manuel-%C3%A1lvarez-romero/errante/ebook/product-22034451.html

 La presente edición de poemas corresponde a una selección de las muchas composiciones del autor en diferentes años y diferentes lugares del país. El alma errante de ese tiempo aflora en cada una de las letras con un torbellino de creatividad que te eleva a estados conocidos por todos y te trasladará a otros desconocidos, pero recreables a través de la poesía. Un selección de poemas que han visto la luz “a viva voz” en recitales y encuentros poéticos y que en esta edición quedan impresos para una lectura más pausada, con la calma que suscita la poesía íntima de Juan Manuel Álvarez Romero.

Atrapado


Atrapado, persigo bosques milenarios
Atrapado en sueños
Atrapado en la existencia
Atrapado
No consigo olvidar
sin sucumbir en la memoria,
con voz, y sin  silencios
Atrapado
Sin fronteras, sin limites…
Sin muros y,
con la palabra
Atrapado
En abismos sin fondos
En conclusiones efímeras
En días infinitos
Atrapado
Entre laberintos de hormigón
En lo que quedó,
y lo que pudo ser…
Atrapado
En el encuentro
En la pérdida
En el amor
Atrapado
En el querer huir
En el quedarse
En el estar
Atrapado
En el yo
En el nosotros
Y en el vosotros
Atrapado, atrapado, atrapado
Málaga ©2013 Juan Manuel Álvarez Romero 
Antología de poetas en Fuengirola VV. AA.

Un nómada

Cuando un nómada se para
cuando los pies se cansan
la huella desaparece
las colinas dejan de mirar
los valles dejan de manar agua
los cielos se oscurecen
cuando un nómada deja de caminar
los anhelos tornan en pesadillas
y las calles quedan vacías
las luces del alba dejan de tener color
los silencios taponan sus oídos
huye de los otros
y los otros de el
la noche le persigue
solo la música puede calmar su alma
solo el amor le deja echar raíces
abrazado entre brazos de algodón
bajo cielos de estrellas
de mar infinito
imagen.-Andreas Feininger

Tiempo


Quiero recuperar las horas, los minutos, los segundos, que aun estando contigo no supe apreciar, no supe ver, pero que hoy, tiempo, vuelven a mí con sus perfumes y sensaciones mágicas que impregnaron mi alma en silencio lentamente, segundo tras segundo sin darme cuenta. Tú, sí tú, supiste ver en mi algo en que saciarte, algo en que entretenerte, hoy me doy cuenta de tu paciencia, de tú sabiduría, de tus silencios en las antiguas piedras que te hacen ser lo que hoy eres. Tú te embriagaste no solo de mi, si no de todo aquel que supo estar en tú presencia, que estuvo a tú lado desde la infancia del alma. Sin saberlo, has permanecido en mí, puedo verte desde la soledad, en el silencio; desde lo más recóndito de la esencia de mí ser. Sí, estas en mí tranquilo, estás ahí, sin saberte te puedo presentir en todo lo que hago y soy, sin escucharte puedo intuir tus palabras, sin verte puedo apreciar lo que caminé y, sin pedirte me lo distes todo ¿y sabes?, soy lo que soy, por lo que me dejaste ser, por lo que dejaste en mí; el camino continua, pase lo que pase continuaremos caminando juntos.

Como en cada noche

Como el encuentro de la mañana
la noche
las estrellas
Así crece un árbol bajo mi frente
Así sale la voz del silencio
Como en cada noche
Así resurgen los sueños
Así nos encontramos
Así nos quedamos
….
Así crece un árbol bajo mi frente
Así sale la voz del silencio
Así resurgen los sueños
Como en cada noche
Así crecen las raíces
Sin buscar la luz
Penetrando en la tierra
Así crece un árbol bajo mi frente
Así sale la voz del silencio
Así resurgen los sueños…
Así nos encontramos
Así nos quedamos
Como en cada noche
Juan Manuel Alvarez Romero
Poemario Nómada ©2014

Sentido


Foto: Valdoviño, Galicia
Sin el sentido
sin  línea divisoria
Sin  huellas
sin  fronteras
Sin  principios de realidad
Sin  frente llamado futuro
Tan solo una fina línea que demarque
Una sutiliza de camino sin demarcar
Tan solo el desahucio de la huida
Tan solo el aroma a libertad
Tan solo la pérdida del olvido
Tan solo lo que queda del ser
En esa levedad de tiempo
Inexistente
Aparente
a veces persistente
en una leve huida
en una llegada
siempre el vuelo
del sueño
de  la llegada.
Juan Manuel Álvarez Romero©Poemario Nómada

Nomada

Aquí me estoy contigo
en el jardín sabio
junto a la espuma del mar
bajo el cielo oscuro
lejos del ayer
y de la esperanza
lejos del sueño futuro
que nos oprime
haciendo el presente
que nos libera
y nos da alas
en medio de este aíre y su ternura
JUAN Manuel Alvarez Romero
Poemario Nomada ©2014

Las estrellas

Las estrellas, luces, día, noche…
todo se conjuga en nombre del todo,
en nombre de las palabras que no suenan y
se pierden en medio de la lluvia de soledades,
 a su vez de los pensamientos de suicidio colectivo…
 letras que surgen de los dedos sin una pauta determinada.
huellas sin tienen nombre,
ni fecha…
porque realmente no existen,
perdidas en ideas confusas que nos dejan desorientados…
en nuestros propios pensamientos, sueños, conquistas y anhelos…
Huir de nuestra propia soledad…
buscar la salida a una existencia
en un mundo imaginario,
de nuestras propias vidas…
Solo en compañía de las estrellas
bajo la luna
llega el sosiego de las palabras
perdidas en el firmamento
infinito del olvido de la esperanza.

 

-EL CHICLE-

                            

                –EL CHICLE-
El círculo nos conduce inevitablemente al centro
como en una espiral para después escupirnos…
De esta forma fui excluido de tú círculo…
como un chicle sin sabor…
Como una promesa incumplida…
con la fuerza de un ciclón…
Me dejaste a oscuras…
me convertiste en una mancha en el sofá…
Pero cometiste el error de pisarme…
Ahora voy pegado a tú zapato y no pienso despegarme.

2009© Juan Manuel Álvarez Romero

HORAS



Es hora de horas
silencio de silencios  
bullicio de sentidos vacíos.
Es hora de horas
de palabras llenas de almas
de vidas ajenas a la mía
de soledades unidas a otra vida por vivir.
Es hora de horas
de árboles frondosos
de frutos prohibidos
de besos perdidos
de abrazos sin abrazos.
Es hora de horas
de cielos cubiertos de nubes
de lluvia de lágrimas
 risas y anhelos.
Es hora de horas
de montañas por conquistar
de valles sin horizontes
de horizontes lejanos pero perennes.
Es hora de horas
de minutos
silencios rotos por el recuerdo de tu mirada
del sonido de tu voz 
y el aíre que llegamos a respiramos juntos.
Es hora de horas 
partida al infinito
de huida a ningún lugar
de pensamientos unidos tan solo por recuerdos.
Es hora de horas
de huellas de futuro
de hullas de pasado
de huellas del presente…
Es hora de horas
de segundos relámpagos
y de luces del alba
Juan Manuel Álvarez Romero©2012

Las horas
Como ser geografía; como ser lo contrario de lo que la lucha por el poder de otros, nos lleva a rastras…  
Como ser parte del todo sin pertenecer a un todo de otros. 
Quizás ser naufrago —del todo del poder— sea parte de la geografía que busco. 
..  Ahora me siento bajo la ventana, coloco la libreta sobre mis rodillas, respiro profundo y comienzo a escribir y describir los sonidos que entran desde la calle… el viento que suena hoy de forma diferente…
Los claxon no despilfarran en estruendos
Los caballos no dejan de hacer sonar sus cascos…
Las sirenas de ambulancias no cesan,
Los niños en el parque suenan como memoria de otros tiempos,
Al igual que las voces de las madres se difuminan con el aíre espeso.
Las ideas se desparraman sobre la pared, bajo la ventana… 
La luz constituye, gran parte de tú existencia, así como la del planeta donde habitas, caminas, te desarrollas y creas aquello que construyes poco a poco, viendo como se desarrolla la vida a tú alrededor…
La vida sobre la tierra es parte de ti, como tú de ella, y hoy piensas en ello como una nota musical que te incita a vivir… debes sobrevivir, te repites mientras te das golpes en la cabeza contra la pared… piensas en todo el tiempo que has perdido esperando, sin saber qué esperabas…
El ordenador dejó de tener ya la importancia que un día tuvo en tú vida, el papel toma de nuevo una nueva relevancia,  las cosas se ven de una forma diferente… pero que no las ideas… uno evoluciona con los tiempos, con las experiencias, o involuciona, con lo cotidiano… uno mira y actúa según se transforma, se muta en órganos nuevos… permanece intacto, o herido de guerra… esas heridas que permanecen para siempre si no las curas bien…
Pero continuas mirando al techo y te preguntas hacía donde se encamina la realidad, mientras las creencias en tus utopías parecen querer desaparecer y contra toda tus fuerzas intentas mantenerlas intactas, pase lo que pase debes seguir creyendo en ellas, te dices… da igual que ocurra… continuas.
Que el mundo que escoges no sea de un solo ojo, debes  utilizar los cuatro para ver y canalizar todo aquello que ocurre a tú alrededor, para no exteriorizar, no juzgar  ni que te juzguen… contener siempre esa mirada creativa sobre todo, y sin aniquilar tus principios…
El mundo que escoges debe ser hermoso, maravilloso y de color… sin aguadas sucias, sin pinceladas bruscas… donde la realidad forme parte de ti, de tus sentimientos, junto con tus ideales… junto con los sueños… no los dejes nunca aparcados, abre el ojo que posees en la frente.
Suenan de nuevo los claxon desde el exterior, la  multitud  grita sobre ellos, sobre la sirenas, sobre las voces de las madres, y el griterío infantil de muchos niños que lloran o ríen, de caballos desbocados… de gargantas sedientas de vida… de ancianos sin nada, de hombres que se pierden en el horizonte que un día dejaron de visualizar y que ahora quieren retomar…
Mientras las ideas se desvanecen bajo la ventana, y tus ideales resaltan sobre ellas, y hacen que saltes desde donde estas y te bajes a la calle para mezclarte con la multitud…
En el recorrido humano reconoces tu mirada, las miradas de otros que como tú se sentaron bajo la ventana a soñar… sabiendo rejuvenecerse a cada segundo, sin temer a los años… porque siempre se resurge, siempre se renace, cuando la realidad y las utopías llaman bajo la ventana.
Juan Manuel Álvarez Romero 2012

La mirada del otro.-
Me pregunto a diario en que consiste aquello que queda en la agonía de los estados, como pueden seguir en el mismo encuadre de mantenimiento de lo establecido y que sigamos con ello las mismas directrices sociales, derecha e izquierda, y que la única variante sea la extrema posición de ambas. Como es posible que aún surjan las ideas de siempre lo pasado es mejor… cosa que al levantarnos cada mañana hacemos, construir futuro y continuamente dejamos el pasado, —hecho—.
Me pregunto cada mañana como seguimos generando o participando del miedo creado, y del miedo a lo que se nos avecina sin tomar la decisión de decir — ¡basta de teatro, basta de falsa! —
Me pregunto cada mañana como escuchamos las mentiras que los actores representan en un esfuerzo por parecer que dicen la verdad. Y como intentamos hacer el esfuerzo de seguir creyendo en esas palabras que son escritas desde una mesa de hotel, sin sentir, por alguien que escribe guiones, que escribe para que otro diga y finja que cree en lo que dice, y de esa forma hacernos creer que podemos creer.
Cuando encuentro mis respuestas y miro hacía adelante y veo que el día está gris, que el sol se oculta tras las nubes, que la noche se aproxima sin previo aviso, que las miradas que se cruzan conmigo fingen ser o vienen de, sin un camino definido, con sombras en los ojos, con más preguntas que respuestas; vuelvo a preguntarme cada vez, porqué seguimos en la creencia de que los actores nos cuentan la verdad.
Cuando salgo y hablo con el mundo, éste me responden con más preguntas que respuestas y, siempre desde un miedo que induce a más dudas y a su vez a más miedo… muchos han escrito ya sobre la espiral, sobre la edad media… sobre todas las guerras, todos hemos visto también como la historia nos enseñó a ver el presente desde las referencias tanto escritas como transmitidas por generaciones y que avisaban de que el camino no era el correcto. Pero aún así hemos seguido permitiendo y conservando los valores que rigen el estamento social, desde sus directrices y fronterizaciones tanto físicas como sociales y, sin ningún tipo de pudor, sin miras al futuro,  — ¡vive el presente que el futuro dios dirá!, nos dicen— bajo ese criterio nos fuimos olvidando del futuro, que no es otro que el hoy.
Las libertades y derechos que se fueron creando a base de esfuerzos, sangre, sudor y de no pocas victimas, se desvanecen hoy.
Los delirios de poder se alzan con banderas claras de derrumbar en vez de construir. Cuando esto ocurre siempre hay quien viene a destruir los avances sociales que tanto cuestan.

En la búsqueda

El puerto de la seda- Mané



En la búsqueda.-

Las palabras más bellas quedan, aún sin saberlo, en nuestra memoria… aparecen en medio de pensamientos alejados de ellas… encontrar y sentirlas de nuevo, mezcladas con los recuerdos. Es en ese momento cuando recuerdas que fue un lugar, una persona, una vida quien nos la enseñó… 

Andamos siempre ocupados, sintiendo todo a nuestro alrededor desde un solo punto de vista, no queremos que nada nos influya en nuestra consciencia. Queremos saber de todo, pero al mismo tiempo rechazamos todo. No pensamos que realmente —todo—, es una palabra que es nuestra, todo es lo que somos, lo que sentimos, vivimos y amamos; todo es nuestro universo, y el mismo universo al que pertenecemos. Pero se prefiere vivir dentro del “propio universo”. La existencia humana, aceptarla, no es necesariamente algo que nos condene a ella, quiero decir, hambre, guerras, violencia, poder.

Creamos continuamente nuestras propias limitaciones con ideas que hacemos nuestras, palabras que cambiamos de contexto, o nos la cambian para variar direcciones. Es complejo entrar en nuestro sistema sociocultural sin ver esos cambios que en su día fueron anulados por alguna razón político-radical, se han creado fronteras de pensamientos, de formas de vidas, de sistemas; por el propio interés de poder, y lo vemos a diario normalizando su presencia como algo que pertenece a otras vidas y otras culturas “por lo tanto no es nuestro problema”. No quiero alejarme de la palabra 
—Todo—, porque —todo— es lo que somos, y en esas decisiones que solemos tomar entre todos, debemos ver lo mejor para la comunidad, la humanidad; la idea de aceptar la naturaleza humana como algo natural, es una idea que es hora de cambiar —entre todos— 

Confluir y fluir, encontrarnos en los mensajes llenos de códigos complejos que a su vez pueden ser creadores de encuentros, sensaciones que nos evocan momentos únicos y con ellos poder unificar un pensamiento. Un pensamiento que mire hacia adelante, que se expanda y vuelva a generar humanidad allí donde ya se perdió.

Me siento ante un horizonte posible, miro a la gente pasar. Me observo en ellos como en un espejo y, creo que me puedo identificar en muchos pensamientos. Todos vienen de algún lugar, todos van con prisas, no tienen tiempo de sentarse. Pero participo en la corriente humana que baja por la calle como un río, solo me paré a mirarles. Mirarme desde fuera, entre ellos, desde la mirada del otro y, poder confluir en una idea en común que nos indique el camino de regreso a casa, a las creencias, a los lugares de donde procedemos y, poder volver a generar un horizonte claro.

La creatividad surge en cualquier lugar, aunque, se empeñan en que no amanezca, que no salga el sol, es fundamental encontrarla en todo aquello que nos rodea. Sin borrar más palabras, sin olvidar el significado y sin cambiar más contextos. 

Juan Manuel Álvarez Romero© 25-9-2012

Nómadas

Llega la luz, pero se va cada dos por tres. La carretera nacional pasa por medio del pueblo; los camiones me despiertan cada mañana avisándome que ya es hora de levantarme. Quiero estar en todo y al final no estoy en nada. La cocina se me hace un mundo, porque me abstrae el fuego de la chimenea y, me quedo como un zombi mirando como se consumen los troncos de encina, mientras tomo el primer café. Entre esto y las pinturas, mi cabeza anda en otros lugares lejanos, que en su día formaron y alimentaron lo que hoy soy.
En el cuadro que estoy pintando vuelo junto a un águila, veo barcos que se alejan en la historia y me traen objetos maravillosos de otros tiempos; perlas, cedas, olores a especias, vestidos orientales y perfumes exóticos.
Cuando paso por la cocina, justo al lado del estudio, me paro ante el fuego, se consume lentamente; me siento ante él, y comienzo a olvidar el viaje del cuadro y, “entro en este texto”, —en mi pequeño portátil—, con la música de Wim Mertens, y me pregunto sobre qué escribir esta semana, el recorrido que andaba en trance, paró por un tiempo, sé que debo continuar, buscar otro lugar, pero sin huir de lo que soy, porque allá donde vaya seré siempre el mismo solitario. Me refugio en mi trabajo, me quedo absorto en mis pensamientos, busco formas de crear y de ser, al menos y en principio, sacar todo lo que queda dentro después de muchos caminos. Nuca se terminan, y si no te paras, al final todo queda en algún lugar de la cabeza o del corazón. Ahora sé que toca sacarlos de ahí, donde estén, aún no descubrí de donde salen, ni tampoco porqué se ocultan y no quieren salir en muchas ocasiones. Pero al final siempre salen, de una forma u otra.
Ahora me levanto y vuelvo al viaje junto al águila, este me espera en una cornisa de acantilado; quiere enseñarme el bosque de álamos, el río que lo recorre, el valle, y llevarme junto al mar. Pero antes debo presentarme al chaman, este me espera para darme alas, para enseñarme como batirme entre las corrientes de aíre, y como aterrizar después.
Entre los lomos de los libros, aparece un haz de luz que me sorprende en principio; luego me doy cuenta que es el monitor del ordenador el que lo produce, —“mientras leo un libro en el sofá; bajo la ventana y, mientras llueve”—, justo detrás de los estantes de libros.
Bajo las escaleras que suben al segundo piso, mientras las bajo, dejo atrás la habitación que más luz percibe la casa, por su orientación, única, no solo absorbe luz, también calor, es mi favorita… desde su ventana puedo ver toda una vega Granadina y el pueblo de Lorca a lo lejos, y más allá las inmensas montañas de sierra nevada ya blancas por las primeras nieves.
Vuelvo al lienzo aún en proceso de surgir de fluir, me dejo llevar, me dejo seducir por su propia historia, pero a la vez introduciéndole la mía propia.
Mis pensamientos entran de pronto entre bloques de hormigón, ventanas cerradas, calles sin luces, calles desierta, sin sombras. Aparecen de pronto destellos de voces que me asombran de sus propios recuerdos. Incluidos los mío, que surgen de aquellos que un día me hicieron soñar.
Vuelvo a las ascuas del fuego, me vuelvo a sentar, respiro y pienso que el día se fue, fuera ya no queda luz del día, debo encender las luces si quiero saber por donde caminar sin tropezar. Pero me relajo, vuelvo a buscar aquél libro que comencé esta mañana y quisiera saber más sobre él. Dejo el vuelo del águila, dejo el calor del hogar, me acerco ahora a otro pensamiento y sigo con la música de Mertens. Aún no sé como terminará el día, ni si este texto será concluso, intento pensar qué tengo delante…
Aunque el día es de lluvia y gris, la noche aparece después de un día lleno de colores, de magia y esperanzas. El sol queda en mi retina, y aún la sensación quema en mi piel; el mar quedó atrás, quieto, sin oleajes, como una laguna, pero intensamente azul.
En las horas que preceden a la llegada del alba todos estamos preparados para observar como la actividad humana surge de todas las partes del interior. Ya no queda nadie cerca de la costa. Los barcos partieron hace horas. Ahora solo queda esperar la siguiente llegada, con los tesoros más esplendidos de otros lugares lejanos. Pero para mí, el tesoro más esplendido está aquí, en mi corazón.
Como Nómada he parado; un descanso para estas piernas cansadas de caminar por senderos extraños, lejanos, misteriosos. Me quedo, me toca este descanso, me toca respirar de lo que un día me llenó, para poder llenar este que terminó hoy y, ofrecerlo de nuevo.
Nunca dejaré de asombrarme, aunque sé que tampoco de aprender. Descubrir que de amor no se muere, aunque parezca que sí. Descubrir que existen lugares y lugares, saber que en realidad no se puede estar en todas partes, pero sentir que sí lo estás. Saberse, descubrirse, estar, ser… aunque parezca que no, existen diferencias…
Juan Manuel Álvarez Romero © 2011

Inexorablemente…La conciencia.-















Nómadas
Como quisiera que no existieran las fronteras que hoy rigen el mundo, en silencio, sin darnos la oportunidad de poder elegir libremente. Como quisiera que la libertad fuera como esta música, que por unos instantes me hacen volar como esa hoja que cae en otoño, segura de haber cumplido con su objetivo como ser. Como quisiera saber la forma de borrar tantos horrores quebrantados en nombre de la paz, de la libertad… como quisiera saberme en un mundo honesto, unido y libre…sin mentiras, sin manipuladores. Como quisiera que la palabra libertad tuviese su verdadero significado.
Inexorablemente.-
La conciencia.-
El cerebro tiene diez mil millones, quizá cien mil millones de neuronas, y eso es todo. Ni una sola neurona sabe quien eres ni le preocupa. Son demasiadas estúpidas para esto. Por tanto, tiene que tratarse de una democracia, las neuronas trabajan en equipo y compiten entre ellas sin que nadie se ocupe de ello, porque nadie puede ocuparse de ello. Si todavía existe una teoría de la conciencia con un jefe supremo, es una mala teoría.
Filósofo, Daniel Dennett 
La noche aparece de una forma diferente cada día. No, no es absurdo, ni molesto tampoco… ―es doloroso― sé que cuesta entender, pero las cosas quedan en un estado diferente, ya nada es igual; porque todo cambia, todo gira rápido, y no da tiempo de ir asimilando  lo que ocurre a nuestro alrededor. Tenemos que ser rápidos, como nuestros ancestros los cazadores recolectores, y si no eres rápido y competitivo te quedas atrás, de una forma inexorable… al menos lo hacen sentir así.
Busco pensamientos que calmen ese miedo —invisible— que circula a mi alrededor, ―Deformación social―, totalmente inestable, que se derrumba porque el ciudadano está ocupado en mantener sus pilares en pie, sosteniendo lo poco que le queda con una mano mientras que con la otra intenta salvar sus derechos; cuando estos pilares se derrumban, viene el caos de salir nadando… porque si no lo haces te ahogas, inexorablemente. Esto pertenece a un plan preestablecido por los diseñadores y arquitectos sociales; arquitectos con menos escrúpulos que los mismísimos políticos, que ni siquiera saben que quedarán en la historia como asesinos, y si lo saben, creen que están haciendo un bien…
Las libertades que un día, parecían estar, ya no lo están, los derechos que mantenía una sociedad sana, van desapareciendo… los proyectos de futuro que mantenían a una sociedad mentalmente sana, también tienden a desaparecer… como todo, resurgen nuevas fronteras, políticas, sociales, de pensamientos, y de incertidumbre…
Sobrevivir a las realidades… porque ya se han convertido en parte del día a día, quieras o no, estés en los medios, o no, tan solo con ir a comprar el pan, ya vuelves a casa con una nueva visión del mundo diferente al día anterior… uno se empeña en hacer del día un tiempo mágico y especial, lleno de cosas nuevas para no sucumbir en el, inexorablemente.
Caminando por la ciudad,  calles, plazas,  como si fuese un extranjero, en busca de lo que pueda recordar como parte de mí, como parte de una huella de identidad…
Me identifico con el agua, porque fluye; fuentes, perfumes… miradas… todo fluye a mi alrededor como si nada ocurriese… ―o quizás solo sean mis pensamientos deseados―, o el deseo de los otros, ver que nada ocurre… sabiendo, que ya no hay agua en las fuentes, que los jazmines se secaron y que por lo tanto el aroma ya no existe más que en mi, como quizás no ver la tristeza en las miradas, porque esas miradas de los otros no quieren que sean vistas. De todas formas esta ficción me salva en estos recorridos…  en parte, llenos de momentos que sobreviven en estos sueños, porque de todo sueño se despierta y termina sabiendo de la verdad, de la realidad… no se puede huir.
Los silencios que me persiguieron durante un tiempo, quizás para ser observador, quizás para entender, quizás para canalizar, quizás para entenderme de una forma diferente, ya que todo cambia.
Todo puede ser maravilloso si lo construimos nosotros y no el poder. Para hacer un mundo más humano.  
Aun cambiando todo a mi alrededor, está mi conciencia; intacta, junto a mis pensamientos intactos pero en evolución constante.
Esta,  mi conciencia, dice que no, continuamente me dice que no, que no hay que dejar que nadie tenga derechos sobre los demás, de arrebatar conciencias, pensamientos, derechos, culturas en nombre del capitalismo, en nombre del buen samaritano, de una crisis inventada, provocada, solo para generar miedos, confusiones, culpables, impunidades, caos… enriquecer más a los más ricos y empobrecer más a los más pobres, generando al tiempo nuevos ricos y nuevos pobres; incluyendo sociedades y, continentes…  esto no tienen qué ser inexorable.
Han surgido nuevos caminos a seguir, impuestos, y a esto mi conciencia dice que no. Han surgido intentos de aplastar en nombre de un cambio necesario, sabiendo que estos cambios traerían el caos. Todo cambia sí, pero no de esta forma… cambiar el mundo para mejor,  que tengamos alimentos para todos en el planeta, para repartir las riquezas por igual, los derechos mejor repartidos por el mundo… utilizar realmente las cartas de los derechos humanos, para que no queden en papel mojado, ― en esta carta, si la leemos y la llevamos acabo, está todo, todo para crear un mundo mejor― la igualdad entre seres humanos en todos sus contectos… pero se adelantaron desde el fondo monetario internacional, precisamente para que esto no ocurra, para que las riquezas queden en manos de los ricos y nuevos ricos, para que siempre exista la separación, para que las fronteras no se abran, ―tanto físicas como de pensamientos―,  para que la conciencia del colectivo humano se desconcierte y genere caos y confusión… miedos, incertidumbres… terror; para que esta conciencia no despierte del todo, intentando apagar las voces que ya comenzaban  a ser escuchadas por el mundo como un mensaje de cambio en la humanidad desde una perspectiva humana, y no capitalista y manipuladora…
 Podemos cambiar el mundo entre todos, sin necesidad de un sistema fascista, opresor y sin escrúpulos… La historia se repite, a veces en forma de espiral, otras en forma de círculo… algún día podremos caminar en línea recta

Culto al egoismo

“Yo creo que hay que escribir cuando no damos más, cuando nos desespera eso que tenemos adentro y no sabemos lo que es, cuando la existencia se nos hace insoportable”
 Ernesto Sábato.
El culto al egoísmo, la motivación subyacente, el yo, tú, mío tuyo… 
Hoy miré la prensa diaria para ver que ocurría en el mundo,  después de casi quince días sin saber nada de él, solo el mundo de mi escritorio, mis duendes corriendo sobre la mesa, en las sombras…  Pero debo decir que al abrir la prensa, el impacto fue terrible. “Los cadáveres se amontonan en las revueltas Siria” “La desolación en Alabama” “El desempleo crece”
Estos pensamientos del primer momento, después del impacto, me llevaron a analizarme como creador, como escritor, como pintor y el mensaje estaba claro, todo lo que se hace es poco, si te despistas un poco descubres que te quedas atrás, que no vives en lo que ocurre día a día en el mundo. “Sí, se que alguien me dirá que sea más egoísta y que mire por mi, que no piense tanto en el mundo”  sé,  pero no puedo mirar a otro lado.
Los políticos están en propaganda electoral y debaten y debaten, mientras los problemas verdaderos crecen, el hambre continua,  y los pobres son cada vez más pobres… la conclusión siempre es la misma, el miedo… la mentira.
Al final los duendes caminan sobre todas las mesas, sobre todo las de los políticos, que solo miran su futuro como tal, imaginan su vida de falsas promesas, su chofer, sus amantes, su casas y, en como seguir mintiendo; ellos, los políticos, no saben que están manejados por el sistema y si lo saben miran para otro lado. Sus duendes los del sistema, están amaestrados para este fin, controlar el poder político y social “los duendes de la mentira” recorren mesas de despachos unas tras otras, creando una mentira tras otra… incluso en las mesas de los responsables de noticieros llegan muchos de estos duendes, diría que a casi todas.
La creatividad  llega a los rincones más insospechados, aliándose con aquellos que les den vía ancha; si lo analizamos bien, la mentira está dentro del arte como elemento creativo y, en manos indebidas crea miedo, desolación, pobreza, angustias. Es utilizada comúnmente como maestra de discursos políticos y propagandísticos. En el mundo del consumo está en todos los carteles y, en todos sus productos…
La creatividad aliada a la mentira es el arma más mortífera de todos los tiempos de la humanidad, utilizada desde tiempos inmemoriales, incluso antes del lenguaje y, como método de supervivencia es fundamental, de ahí el invento de la tortura.
Hoy veo cada vez más claro que somos engullidos aunque no se quiera, en toda esta idea falsa de vivir paralelo a todo, una vez entramos ya casi nunca se vuelve a salir como persona, como ser humano, me refiero a entrar en la red que marca y echa el sistema al individuo; el consumo, fomentar el individualismo, creando ese apego a aquello que le da sombra y, que una vez en esa sombra ya nada es importante, nada; generando el conformismo social. Pocos, y digo pocos son aquellos que dejan un pie al sol y otro en la sombra y, muchos menos, por no decir ninguno, prefieren quedarse al sol, ni siquiera los que dicen políticamente estar comprometidos con alguna causa.
Es duro el camino bajo el sol, es el drama de muchos continentes, países y comunidades enteras que viven bajo el duende de la mentira, bajo el duende sol, bajo el duende miedo, el duende hambre, el duende soledad y el duende miseria.
Las otras miserias humanas son muy peligrosas; estas otras están allí donde menos se pueden imaginar, da igual si quien las porta es rico o pobre, eso es lo de menos. Atacan desde cualquier bando.
El sentimiento humano es algo maravilloso, único, gentil, honesto, sublime cuando se encuentra, cuando no existe el duende de la mentira, del miedo… cuando las condiciones son buenas y, no se mezclan los intereses personales ni sociales.
Encontrar este estado, este lugar donde no existe la creatividad negativa es la tarea de toda una vida, de un camino entre sol y sombras que muchos seguimos en el empeño, sin buscar condiciones, pero que cada vez se vende más caro.
La solidaridad es algo que se va diluyendo lentamente en la cultura social, colectiva… el yo impera desde la escuela.  Cada vez son menos los que se sienten y son solidarios, por ello crecen hongos como la violencia de género etc.
Ya nadie cree en nadie, el duende de la mentira a llegado a ser parte de la sociedad, parte del día a día, a logrado que se mienta para todo, para buscar trabajo, para vender, para conquistar, para inventarse uno mismo en una sociedad en la que la persona está cada vez más sola, y en la que se debe reinventar en cada paso.
Mantenerse integro en esta sociedad es algo que a duras pena podemos llevar los que cargamos con ese peso, ser honesto, decir la verdad, ser uno mismo sin perjudicar a nadie se convierte en una tarea que cuesta mucho mantener… cada día más. Decir y mantener la verdad es algo que también es un arte, es creativa la verdad, sí, se debe reinventar a cada paso, porque la mentira busca continuamente el antídoto a la verdad y al final andamos reinventando continuamente tanto la verdad como la mentira; vivimos en una arquitectura que se a forjado sobre cimientos muy profundos construidos de escombros de viejos edificios difíciles de reconstruir  imposibles. En estos escombros encontramos los desechos de edificios que se construyeron con materiales varios, políticos, sociales, mentiras, promesas, verdades. etc.… muy pocos están construidos con un solo elemento, la verdad.
¿Que nos ocurre? ¿Por qué dejamos que nos separen individualmente, cuando sabemos que como colectivos somos más y más poderosos que la gran mentira, el sistema?
Vuelvo a mi escritorio, a mis duendes, ellos me entienden como persona. Mantengo un pie fuera, porque creo que es fundamental, demos gracia a que estamos en otro lugar, que las victimas de la guerra no están entre nuestros seres queridos; me quedo en la reflexión de sentirme más humano cada día, de sentirme humano en su más amplio significado, sin sombras que no me dejen ver y en no dejar que nada impida que lo siga siendo. Esperando que no salgan más listas de victimas en ninguna parte del mundo porque eso significaría que no las hay.
 Juan Mnauel Álvarez Romero®2012

La mirada del otro

Las horas
Como ser geografía; como ser lo contrario de lo que la lucha por el poder de otros, nos lleva a rastras…  
Como ser parte del todo sin pertenecer a un todo de otros. 
Quizás ser naufrago —del todo del poder— sea parte de la geografía que busco. 
..  Ahora me siento bajo la ventana, coloco la libreta sobre mis rodillas, respiro profundo y comienzo a escribir y describir los sonidos que entran desde la calle… el viento que suena hoy de forma diferente…
Los claxon no despilfarran en estruendos
Los caballos no dejan de hacer sonar sus cascos…
Las sirenas de ambulancias no cesan,
Los niños en el parque suenan como memoria de otros tiempos,
Al igual que las voces de las madres se difuminan con el aíre espeso.
Las ideas se desparraman sobre la pared, bajo la ventana… 
La luz constituye, gran parte de tú existencia, así como la del planeta donde habitas, caminas, te desarrollas y creas aquello que construyes poco a poco, viendo como se desarrolla la vida a tú alrededor…
La vida sobre la tierra es parte de ti, como tú de ella, y hoy piensas en ello como una nota musical que te incita a vivir… debes sobrevivir, te repites mientras te das golpes en la cabeza contra la pared… piensas en todo el tiempo que has perdido esperando, sin saber qué esperabas…
El ordenador dejó de tener ya la importancia que un día tuvo en tú vida, el papel toma de nuevo una nueva relevancia,  las cosas se ven de una forma diferente… pero que no las ideas… uno evoluciona con los tiempos, con las experiencias, o involuciona, con lo cotidiano… uno mira y actúa según se transforma, se muta en órganos nuevos… permanece intacto, o herido de guerra… esas heridas que permanecen para siempre si no las curas bien…
Pero continuas mirando al techo y te preguntas hacía donde se encamina la realidad, mientras las creencias en tus utopías parecen querer desaparecer y contra toda tus fuerzas intentas mantenerlas intactas, pase lo que pase debes seguir creyendo en ellas, te dices… da igual que ocurra… continuas.
Que el mundo que escoges no sea de un solo ojo, debes  utilizar los cuatro para ver y canalizar todo aquello que ocurre a tú alrededor, para no exteriorizar, no juzgar  ni que te juzguen… contener siempre esa mirada creativa sobre todo, y sin aniquilar tus principios…
El mundo que escoges debe ser hermoso, maravilloso y de color… sin aguadas sucias, sin pinceladas bruscas… donde la realidad forme parte de ti, de tus sentimientos, junto con tus ideales… junto con los sueños… no los dejes nunca aparcados, abre el ojo que posees en la frente.
Suenan de nuevo los claxon desde el exterior, la  multitud  grita sobre ellos, sobre la sirenas, sobre las voces de las madres, y el griterío infantil de muchos niños que lloran o ríen, de caballos desbocados… de gargantas sedientas de vida… de ancianos sin nada, de hombres que se pierden en el horizonte que un día dejaron de visualizar y que ahora quieren retomar…

Simbolismo, realidad y ficción.-

El hombre no mediático que leía a Peter Handke, De Edgar Borges.

El paso de la tierra al cielo se efectúa por la puerta del sol, que simboliza la salida del cosmos, más allá de la condición individual. 
Chevalier-Gheerbrandt,

Nos embarcamos en mundos paralelos, en mundos sumidos de soledades, unas creativas y otras existenciales, en las que poco a poco pasamos de la realidad a la ficción, o viceversa. Nos involucramos con lo externo, pero sobre todo en lo interno, donde solemos pasar el mayor tiempo de nuestra existencia. El sacarle partido, buscarle sentido y encontrar la libertad en estas soledades  sin llegar al aislamiento en las que nos pasamos otra gran parte de nuestra existencia. 
En otras ocasiones como las que encontramos en la novela de Edgar Borges “El hombre no mediático que leía a Peter Handke”, es una de esas ocasiones de soledades, por la que transitan personas tan especiales como sus dos hijas, Miranda y Camila  y su compañera Nathali, cómplices las tres del aislamiento creativo de Edgar, el protagonista, convirtiendo ese aislamiento,  “sin alejarse del apartamento donde convive casi invisible, ausente, creándose un mundo personal insólito, surrealista a veces y otras al borde de la locura, pero curioso para los suyos que lo observan y admiran, transmitiéndole su solidaridad en su mundo solitario, aislado, en un apartamento donde las sombras se cruzan una con otras, donde la respiración de todos suena tras las puertas tan solo con quererlas oír; aun así, Edgar ―el protagonista― desaparece de la realidad para sumergirse en una investigación que le lleva a otros mundo, lugares, personas, dudas de constantes peguntas y hallazgos en el mundo de Peter Handke, en un viaje onírico y metafórico al mundo, desde su escritorio, y un armario repleto de la bibliografía sobre Peter Handke, apuntes, notas, informes y recortes de prensa; como un buen detective,  desde donde se redescubre a sí mismo desde las puertas que se abren y se cierran tras él, caminando como un fantasma por el pasillo de los dormitorios, que se convierten en escenas de abismos, ciudades, calles, paisajes, mientra busca algo que beber en la cocina, soñando, reviviendo, tras las ventanas que se abren al exterior, al mundo que decide dejar en este autismo voluntario, pero que a la vez lo reconoce como parte de su pasado, y se descubre como un tiempo vivido en su niñez.
Transita por treinta y dos puertas, treinta y dos ya es un numero, y como numero ―“mágico”―  las puertas representa una escenografía mediática, simbólica, que lo lleva al avance de la investigación una tras otra ―“como las puertas de Aristofanes donde las puertas y la casa forman una utopia en sus escenografías y sus obras”―.
Podríamos hablar de una obsesión, pero también de una constante entre el día a día de un escritor, un periodista y un ser humano en busca de respuestas dentro de una  investigación, ―y como investigación ―, sin descanso, sin horarios, sin comunicación con lo externo, sin mundos que le impida concluirla… así es la vida de la literatura, de la creación, después la culminación… como un orgasmo vital y existencial.
En el libro de las puertas, Mitología egipcia; se describe el viaje del sol (Ra), del rey identificado con rey del sol, o del rey junto a Ra por el inframundo. La concepción del inframundo de los egipcios incluye numerosas puertas que aquellos deben atravesar durante su viaje nocturno hasta renacer con el amanecer.

en este caso es el protagonista quien va surcando, atravesando estos mundos, puertas imaginarias que se transforman en pasos importantes en el transcurso  de sus hallazgos, sus descubrimientos sobre el mundo de Peter Handke ― , ― el protagonista Edgar ― como Ulises en su largo viaje, e imparable viaje hasta su regreso con  Penélope, “― Nathali, Miranda y Camila ―” pero también al descubrimiento del segundo protagonista del libro ―Peter Handke―.
El reloj  simboliza el tiempo ausente de la realidad, donde la mirada se desvanece no en la pared, si no en el péndulo que marca el movimiento y el proceso de los pensamientos que buscan contactos momentáneos con la realidad que le rodea.
Como maestro que seguirá siendo siempre, como también amigo y persona, Edgar a sabido llevarme de nuevo, después de quien mató a mi madre, la contemplación, crónicas de bar, a mundos donde la imaginación aplasta al poder, a ese poder que aplasta todo atisbo de creatividad en estos tiempos en los que es tan importante no dejar que esta, ― La creatividad, con mayúsculas ―,  muera, que se alce en novelas como esta, y que ayuden a demostrar que la literatura está viva y en buenas manos, como las de Edgar Borges.
La palabra sigue en evolución.

Juan Manuel Álvarez Romero. Escritor  2012-06-19

El espejo

JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO [mediaisla] El marco del espejo es real, los limites están ahí, bien definidos y lo peor es que mengua. La imagen del ser humano es más un reflejo que una realidad que cambia constantemente, ¿evoluciona? ¿O se transforma? 
¡Qué gran obra es el hombre! | ¡De cuán noble razón! | ¡De cuán infinita facultad! |En la forma, en el movimiento, ¡cuan expresivo y admirable! | En la acción, ¡cuán parecido a un ángel! | En la comprensión, ¡cuán semejante a un dios!William Shakespeare 
Cuando nos sentamos ante un espejo solemos ver que nuestra imagen está a la inversa; en la realidad, la opuesta al espejo, donde podemos movernos y caminar sin marco, nos encontramos con una imagen que se dirige a algún lugar sin definir, inconcreta, en búsqueda constante de razones en las que manejarse mejor. Pero curiosamente también enmarcada; enmarcada en un sin fin de obstáculos sociales, culturales y políticos que le hacen limitado. 
El marco del espejo es real, los limites están ahí, bien definidos y lo peor es que mengua. La imagen del ser humano es más un reflejo que una realidad que cambia constantemente, ¿evoluciona? ¿O se transforma? Creo que muta al igual que el marco. 
Está claro que  su contorno va menguando y, en su interior se difumina una imagen de un ser humano que podría ser fuerte, con decisiones he ideas propias, esto haría  que el ser humano no se enmarcara en los limites de una imagen, en un espacio donde moverse sin libertad, y no en el reflejo de un espejo, si no todo lo contrario en un lugar donde se expandiera. 
Nos distraemos con el teatro de la política, el consumismo, en todo aquello que se pueda convertir en espectáculo y, pensamos que somos parte importante en el sistema social de la comunidad, con nuestra aceptación de lo ofrecido por el sistema. 
No creo que sea una locura pensar que el ser humano necesite mirarse en ese espejo para comprender que no es su verdadera imagen, su equilibrio en el mundo, “que es evidente no es en el que se enmarca actualmente”. 
Hemos pasado por periodos difíciles aun más que este actual y por miles de años de evolución y, siempre ha vuelto a resurgir, milagrosamente, pero resurgiendo en belleza y expansión humana. La búsqueda del ser humano, de su consciencia es real, debe serlo, es cuestión de vida o muerte. 
Todos tenemos claro que es lo terrible y, en lo que nos convertimos por un principio que no es el que realmente busca la consciencia colectiva. La consciencia es muy frágil, muy manejable, moldeable en términos sociales y culturales y, de su manipulación todos somos consciente; pero estamos en ese proceso lento de asimilar, de ver entre todos lo que no está bien. La palabra, la imagen, los medios y el intercambio de opiniones en estos, hace que esta avance a grandes pasos. Cada vez somos más los que creemos que la humanidad es posible. 
Mirarnos en un espejo de vez en cuando es algo útil, no para enmarcarnos, sino para expandirnos como seres vivos, abiertos a la vida y a la existencia, dentro de los reflejos no se puede vivir, porque en ellos solo se ve lo que se quiere o lo que nos dejan ver. 
. | JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO – escritor 



Navidad
Feliz Navidad



FRONTERAS
La frontera es doble, ambigua. A veces es un puente para encontrar el otro lado; a veces una barrera para rechazarlo, para situar a todos los demás de la otra parte.
Claudio Magris

Existen sueños que nos sobrevuelan y traen lluvias de sueños, anhelados y conspiraciones de nuestros deseos presentes y soñados, convertidos en utopías propias de horizontes. Siempre tenemos esos maravillosos sueños de generar aquellos que no se cumplieron o quedaron pendientes.

Palabras dichas con el alma y llevadas por el aíre hasta los confines de los océanos más profundos.
Surgen muros y fronteras allí donde antes sólo existía cielo, nubes, aíre, palabras; estas, las palabras, encuentran su lugar liberando fronteras, en aquello que deseamos desfronterizar en nuestras mentes y nuestras vidas, darles alas a aquellos para que encuentren su lugar en nuestras vidas y en la de los demás. Desfronterizar las palabras, las ideas, los pensamientos para que anden libres, crucen desiertos, ciudades y muros.

Para que encuentren su lugar allí, en nuestros propios horizontes en formas indefinidas y donde la creatividad humana crezca, evolucione libre y sin límites. En las palabras sin fronteras podemos existir, coexistir, habitar mundos mágicos, encontrar lugares transformados en universos infinitos, sin límites, en supernovas sonoras que rodean a la humanidad en sueños de esperanzas y realidades, de libertad, de paz, encuentros y desenlaces de infiernos.

Ellas nos acompañan en nuestros silencios, ausencias, días, noches, paseos y deseos; en nuestros paisajes y ciudades, en nuestros caminos y búsquedas, nuestros desiertos y deseos de ríos allí donde solo queda desiertos.
Como nómadas cruzamos por ellas, las fronteras, sin arraigo, abriéndolas sin intenciones de quedarnos, de dejarlas fuera de nuestras vidas. Las cruzamos fortaleciéndonos sin olvidar nuestros anhelos, dejando parte del alma en cada una de ellas y poder así derribar los muros que limitan los horizontes propios. Ahí, tan solo alzando la vista encontramos horizontes rotos por sueños franqueados por fronteras cerradas.

En el rostro de los otros vemos también que nada nos pertenece, que nada queda, y que todo es efímero y transitorio. Aún sabiendo que la intransigencia pertenece a nuestro volátil mundo, donde no debemos rendirnos y seguir en el empeño de reconstruir aquellos que nos derriban. Transitamos a diario por puentes que pasan de un lado a otro, sobre delirios de realidades, de incertidumbres, de soledades, lenguas, culturas, miedos… las fronteras tanto reales como ficticias nos acompañan siendo nómadas o siendo parte delirante de otro. Para liberarnos de estas, y adentrarnos en un mundo de pensamientos que fluyan libres. Buscar en nuestra tierra, o en las que quedaron tras un océano de poder y reencontrarlas libres en nuestros propios pensamientos. En las fronteras que nos encierran en mundos grises, creados por el fantasma de la manipulación, y por nosotros mismos cegados por un consumismo que nos envuelven en prisiones invisibles, puestas ahí adrede y nos liquidamos si permanecemos mucho en ellas.
En el rostro de los otros vemos, todo aquello que no nos hacen sentir libres del todo, de realidades opuestas a las nuestras, circunstancias y motivos muy alejadas de las palabras que nos acompañan en la búsqueda de la paz.

En los desiertos solo existen silencios y delirios de oasis, pero también un horizonte claro, un paisaje a llenar de sueños y realidades sin fronteras, tan solo la que divide el cielo con la tierra, y la tierra con el infierno. Fronteras todas ellas creadas por nuestras propias mentes, y el maldito poder, que se oculta tras las bambalinas de la globalización. Las fronteras siempre pueden ser franqueadas, la palabra. Nuestros pensamientos no tienen fronteras… son libres, todos lo somos, todos vivimos y tenemos derecho a la vida, y a defenderla, como todo aquello creado para nuestra supervivencia, nuestras constituciones, derechos y democracias, ignoradas y en fase de desmoronamiento.
Debemos creer en la humanidad, sabiendo que no es solo una palabra, ni una frontera.

Juan Manuel Álvarez Romero © sede creativa


 

Como el día

Como el día
Como el día de la huida
todo queda atrás
Como el día de la llegada
nada cambia
Como el encuentro que soñamos
Inimaginable
Como las olas que retroceden
y las que inundan nuestros pies
Como el tiempo que no conocimos
y el que comienza ahora
Como las estrellas que observamos
y la luna que nos cubre
Como los besos que nacen
y los que murieron
Como las manos que nos damos
y las que nunca nos tocaron
Como el roce de tu piel
y el abrazo perdido
Como los anhelos que nunca estuvieron
y la memoria del mar
Como el sonido de tú alma
y el silencio entre los dos
Como la huella de la herida
y el vuelo del alma.

Málaga 2013

Algún día…


















Algún día…

He caminado por la orilla de un río y, observado las luciérnagas, en la otra orilla, en un bosque tan alto como el cielo… y bajo un cielo que se despedía del día…

… mientras el sol caía, miré como se coordinaban lentamente, las luciérnagas, en un lenguaje que desconocía, y que intuyo ahora, y que a la vez, me sigue fascinando…

Comienzan a emitir su luz, de una en una, de dos en dos, de tres en tres… y así
hasta llegar a emitir una sola luz, en un parpadeo milenario, de miles y miles de ellas… nunca vi tantas… ninguna se perdía o variaba el ritmo de sus luces… me pareció alucinante …

Me senté cerca de un viejo pescador, que también las miraba junto a la orilla… y le pregunté por ellas, y él con mirada confusa, pero a la vez sabia… me contestó, que las observaba desde pequeño, siempre venia a pescar al mismo lugar… y solo, se quedaba observándolas, tarde tras tarde, hasta que el cielo se oscurecía, y el bosque quedaba totalmente alumbrado, en un espectáculo sinfónico maravilloso de luces y de color… incluso imaginaba su música… con un lenguaje particular… místico, incluso quántico …

Me dijo que él le hizo la misma pregunta a su padre, y su padre a su abuelo y, así una generación tras otra de pescadores, en aquél río … y todos decían lo mismo, que su luz, sus luces, eran tan antigua como la tierra… que eran el reflejo del mundo y de la humanidad, aunque siempre, hay algunas que brillen más que otras, aún así, todas emiten su luz, y no dejan de alumbrar …

y cuando esto ocurre, entre los hombres y el mundo , la vida resplandece…

como lo hacen ellas…

Luego me tarareó una letra…

Algún día, la luz se detendrá en forma de luna,
y la luna quedará colgada del cielo, como una lámpara maravillosa…

Y cuando la luna quede colgada, en forma de lámpara maravillosa,
las estrellas y el universo se confabularan para nuestro encuentro…

El mar será de cristal, para que podamos caminar sobre él…
la tierra, será tan fértil, que todo será de un verde eterno…
el cielo será nuestra casa…
las luciérnagas nos alumbrarán los caminos

Y cuando esto ocurra, abriremos nuestras alas, y volaremos;
volaremos sobre las montañas, entre valles, sobre ríos, y ciudades del pasado

Y ya no habrá que volver… a ningún lugar,
porque el lugar, seremos nosotros.
Juan Manuel Álvarez Romero©2013-05-09

Algún día

 Algún día la luz se detendrá en forma de luna,
y la luna quedará colgada del cielo, como una lámpara maravillosa…
cuando la luna quede colgada en forma de lámpara maravillosa,
las estrellas se confabularan para nuestro encuentro…
el mar será de cristal, para que podamos caminar sobre él…
la tierra será tan fértil, que todo será de un verde eterno…
el cielo será nuestra casa…
las luciérnagas nos alumbrarán los caminos
Y cuando esto ocurra, abriremos nuestras alas y volaremos
sobre las montañas más hermosas, jamás soñadas
Y ya no habrá que volver… a ningún lugar,
porque el lugar, seremos nosotros dos.
Juan Manuel Álvarez Romero©2013-05-09

La mirada

La mirada, esa mirada que buscamos constantemente en los ojos de los otros, en los ojos de un niño,de un amigo, de una amante… en los ojos de una abuela;  en los delirios ajenos, en las voces que hablan y hablan,  en los silencios nuestros y de los otros.
La mirada que buscamos en las palabras, en el papel en blanco… en el horizonte sin definir, en las montañas por conquistar.
La mirada que deseamos en nuestra almohada, bajo nuestras sabanas, junto a nuestros sueños.
La mirada que desdeñamos un día y que hoy echamos de menos.
La mirada al corazón, y al corazón que amamos y, añoramos para nuestra vida.
La mirada perdida, la ausente, la cómplice.
La mirada de nuestra vida, de nuestro mundo.
La mirada que vemos en el hambre, en la guerra, en el caos que rige  el mundo.
La mirada, esa mirada a un tsunami, a un tornado, a un camino.
La mirada a los bosques milenarios que desaparecen y no por catástrofe natural, al aíre, a la tierra que se nos desmorona entre los dedos como el agua que comienza a desaparecer.
La mirada, esa mira ancestral que ya no recordamos como parte de nuestra alma.
La mirada, esa mirada de niño que perdimos por el camino y que hoy buscamos como parte vital de nuestra existencia humana.
La mirada al infinito por descubrir, conquistar y, en muchos casos, por recuperar//.
La mirada que se cruza en nuestros caminos, y nos avisa de que no hay un mañana, para otra mirada más.
Juan Manuel Álvarez Romero©2013-

Al destino…

 

 ¿Y tú? donde estarás, sé que andabas pintando paisajes en el mundo de los sueños; el mundo que tu y yo imaginamos una vez y que luego hiciste solo tuyo… sé que estas allí, en ese lugar sin nombre, gozándolo tu solo. No le pusimos dirección, ni ciudad, ni país. Pero sabíamos que podría estar en cualquier parte de este mundo o de cualquier otro, en algún lugar del espacio tiempo, indefinido mundo, al que yo no logré alcanzar contigo. Me volví a recoger mis bártulos y cuando regresé ya no estabas… te montantes en el tren sin mi… y el que yo cogí nunca te alcanzó. Malditos bártulos, ¿porqué debemos cargar con ellos? Y tú pensaste que yo no volvería. Te sentirías tan mal como yo al descubrir que no estaba… supongo. Hiciste bien, espero; mi vida ya no fue igual nunca más… y supongo que la tuya tampoco.
Yo sigo en mi mundo, ese mundo que cree para aliviar tu ausencia, esa ausencia que solo lleno imaginándote en nuestro mundo, te imagino en él, sentado ante el mar, el mar que soñamos… y que está ahí, ante mi, pero con tu ausencia. . 
Juan Manuel Álvarez Romero©2013

Las horas

 
 
 
Las horas
No pude ver el pequeño árbol que brotaba junto al río,
No pude ver las palabras que me dijiste un día y que hoy recuerdo en susurros ya lejanos, pero permanentes en mí.
No pude ver la verdad que tus mensajes me transmitían en luces de neon
No pude ver cuando te alejaste de mí
No supe entender tus miradas
No supe llorarte
                           ***
Nunca nos conocimos del todo
Nunca estuvimos juntos
Nunca llegamos hacer el amor
Nunca nos besamos
Nunca tuvimos hijos
Nunca existimos del todo
Aun así te amo
                          ***
Te amo, aun no habiendo estado nunca junto a ti
Te amo, aun sabiendo que nunca me viste
Te amo, aun sabiendo que nunca te vi
Te amo, estando junto a ti
Te amo, lejos de ti
Te idolatro
Te siento
Te palpo
Te quiero
                         ***
Hoy el árbol ha crecido
Hoy el árbol da sombra sobre este hogar
Hoy sé que estarás junto a mí
Hoy estarás junto a mí…
Juan Manuel Álvarez Romero 2012-04-26

Alas hasta el alba






Alas hasta el alba, horas que se llenan de palabras y sonidos… música que alimenta, silencios que transcurren sin sombras, sombras que son sonidos, luces, estrellas, día que se aproxima … vida que espera «ser» atrapada …
Alas para la mañana, que avanza sin tregua hasta el sol que cubre mi rostro desnudo de luces.
Alas para la tarde, que persigue a la noche como delirio.
Alas para la noche, que llega como gran sombra sobrecogedora, que me arropa bajo el manto blanco de la luna.
                                                           ***
Alas eternas que me lleven al infinito cielo  cubierto de sueños en forma de nubes que me acogen y, que de mil formas me arrastran a los sueños que se debaten entre la noche y el día.
Alas perpetúas entre el ave fénix y la mítica tierra que sueña  ser fecundada por la vida.
                                                           ***
Alas  para la tierra que llama al cielo, el cielo que mira a la tierra, ambos se aman,  crean y crecen infinitamente hacia horizontes definidos en cumbres inexpugnables. Entre abismos de grandeza, entre sueños imperecederos que van creciendo hacia lo desconocido. 


2012-07-30®Juan Manuel Álvarez Romero

sentir

Hoy no quiero hacer el amor contigo
Hoy tan solo quiero abrazarte
Tan solo sentir tu piel
Tan solo observarte
Hoy no quiero que hagamos el amor
Tan solo respirarnos
Sentir nuestras piernas unidas, entrelazadas
Olernos
Vernos
Tocarnos
Escuchar nuestros silencios
Escuchar como duermes
Escuchar tu silencio
Sentir nuestro amor, tal es
Juan Manuel Álvarez Romero
―©2012-11-06




Lloro tus besos, busco tus manos
Recuerdo tus besos, siento
Huyo de mí, te busco en mí
Piso barro, hojas de otoño
Me mojo, son lágrimas

***

Sueño despierto, bajo a la tierra
Subo a las nubes, llueve sobre mojado
Despierto del ayer, encuentro tus cabellos
Caigo en el olvido, pero vivo el hoy

***
Las estrellas aparecen después de la nada
La luna ilumina mis duendes
La ventana mira al mar
Los días pasan, quedan las horas antes del alba

***
La barca espera en la orilla
El oleaje la aleja
Se pierde
Se busca
Desaparece
Reaparece el horizonte

***
Los símbolos me persiguen
Las luces iluminan la huida
Decido quedarme ante el mar
Vuelvo al mar
Me convierto en mar

Juan Manuel Álvarez Romero®2012

calle cortada

… Las calles se tornan de cristal, aun sin llover, pero tras el camión de la limpieza dejan el pavimento húmedo;  las luces centellean como si tuviesen vida propia… los pies aun torpes al contacto con el agua, resbalan sobre los colores, torres difuminadas, edificios zigzagueantes que muestras su historia confusa en un lienzo imaginario, pero a la vez tan real. Mis pies continúan adelante aun sin la experiencia de la nueva superficie, se niegan a aceptarla, se niegan a destruir la historia que se difumina a cada paso… la historia de miles de sueños, romances, mitos y realidades que desembocan en una alcantarilla…
Aunque la calle esté cortada, y el camino marcado por símbolos discordantes… continuo… continuo sobre los reflejos de la historia… para buscar, para buscarme, para no tropezar con los reflejos… como oasis imaginarios…  aun no ha llovido y el suelo anda húmedo de reflejos de historia, de símbolos arquitectónicos que avisan de su presencia real… bajo la calma de las estrellas

Juan Manuel Álvarez Romero ®2012

Nomadas

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Llega la luz, pero se va cada dos por tres. La carretera nacional pasa por medio del pueblo; los camiones me despiertan cada mañana avisándome que ya es hora de levantarme. Quiero estar en todo y al final no estoy en nada. La cocina se me hace un mundo, porque me abstrae el fuego de la chimenea y, me quedo como un zombi mirando como se consumen los troncos de encina, mientras tomo el primer café. Entre esto y las pinturas, mi cabeza anda en otros lugares lejanos, que en su día formaron y alimentaron lo que hoy soy.
En el cuadro que estoy pintando vuelo junto a un águila, veo barcos que se alejan en la historia y me traen objetos maravillosos de otros tiempos; perlas, cedas, olores a especias, vestidos orientales y perfumes exóticos.
Cuando paso por la cocina, justo al lado del estudio, me paro ante el fuego, se consume lentamente; me siento ante él, y comienzo a olvidar el viaje del cuadro y, “entro en este texto”, —en mi pequeño portátil—, con la música de Wim Mertens, y me pregunto sobre qué escribir esta semana, el recorrido que andaba en trance, paró por un tiempo, sé que debo continuar, buscar otro lugar, pero sin huir de lo que soy, porque allá donde vaya seré siempre el mismo solitario. Me refugio en mi trabajo, me quedo absorto en mis pensamientos, busco formas de crear y de ser, al menos y en principio, sacar todo lo que queda dentro después de muchos caminos. Nuca se terminan, y si no te paras, al final todo queda en algún lugar de la cabeza o del corazón. Ahora sé que toca sacarlos de ahí, donde estén, aún no descubrí de donde salen, ni tampoco porqué se ocultan y no quieren salir en muchas ocasiones. Pero al final siempre salen, de una forma u otra.
Ahora me levanto y vuelvo al viaje junto al águila, este me espera en una cornisa de acantilado; quiere enseñarme el bosque de álamos, el río que lo recorre, el valle, y llevarme junto al mar. Pero antes debo presentarme al chaman, este me espera para darme alas, para enseñarme como batirme entre las corrientes de aíre, y como aterrizar después.
Entre los lomos de los libros, aparece un haz de luz que me sorprende en principio; luego me doy cuenta que es el monitor del ordenador el que lo produce, —“mientras leo un libro en el sofá; bajo la ventana y, mientras llueve”—, justo detrás de los estantes de libros.
Bajo las escaleras que suben al segundo piso, mientras las bajo, dejo atrás la habitación que más luz percibe la casa, por su orientación, única, no solo absorbe luz, también calor, es mi favorita… desde su ventana puedo ver toda una vega Granadina y el pueblo de Lorca a lo lejos, y más allá las inmensas montañas de sierra nevada ya blancas por las primeras nieves.
Vuelvo al lienzo aún en proceso de surgir de fluir, me dejo llevar, me dejo seducir por su propia historia, pero a la vez introduciéndole la mía propia.
Mis pensamientos entran de pronto entre bloques de hormigón, ventanas cerradas, calles sin luces, calles desierta, sin sombras. Aparecen de pronto destellos de voces que me asombran de sus propios recuerdos. Incluidos los mío, que surgen de aquellos que un día me hicieron soñar.
Vuelvo a las ascuas del fuego, me vuelvo a sentar, respiro y pienso que el día se fue, fuera ya no queda luz del día, debo encender las luces si quiero saber por donde caminar sin tropezar. Pero me relajo, vuelvo a buscar aquél libro que comencé esta mañana y quisiera saber más sobre él. Dejo el vuelo del águila, dejo el calor del hogar, me acerco ahora a otro pensamiento y sigo con la música de Mertens. Aún no sé como terminará el día, ni si este texto será concluso, intento pensar qué tengo delante…
Aunque el día es de lluvia y gris, la noche aparece después de un día lleno de colores, de magia y esperanzas. El sol queda en mi retina, y aún la sensación quema en mi piel; el mar quedó atrás, quieto, sin oleajes, como una laguna, pero intensamente azul.
En las horas que preceden a la llegada del alba todos estamos preparados para observar como la actividad humana surge de todas las partes del interior. Ya no queda nadie cerca de la costa. Los barcos partieron hace horas. Ahora solo queda esperar la siguiente llegada, con los tesoros más esplendidos de otros lugares lejanos. Pero para mí, el tesoro más esplendido está aquí, en mi corazón.
Como Nómada he parado; un descanso para estas piernas cansadas de caminar por senderos extraños, lejanos, misteriosos. Me quedo, me toca este descanso, me toca respirar de lo que un día me llenó, para poder llenar este que terminó hoy y, ofrecerlo de nuevo.
Nunca dejaré de asombrarme, aunque sé que tampoco de aprender. Descubrir que de amor no se muere, aunque parezca que sí. Descubrir que existen lugares y lugares, saber que en realidad no se puede estar en todas partes, pero sentir que sí lo estás. Saberse, descubrirse, estar, ser… aunque parezca que no, existen diferencias…
Juan Manuel Álvarez Romero © 2011

Los rostros.-










http://youtu.be/dFQLdDS3Klw




La mirada del otro

Los rostros.-

Los rostros caminan sin cuerpo, sin el cuerpo el rostro torna a ser él, a ser lo que verdaderamente representa; la humanidad. 

Fuera de los mitos de la mascara, los rostros son símbolos originales que conforman códigos semióticos, un lenguaje, una ciencia… sin sus orificios los rostros serian como un lienzo en blanco, sin sus ojos, nariz, boca, orejas, no podríamos identificarlos como independientes…

Un rostro nos cuenta la verdad o la mentira, la duda o la pregunta… nos muestra la incógnita. Sus ejes simétricos o asimétricos, su belleza o su fealdad, nos muestra sus huellas de identidad con sus rasgos particulares. Su procedencia, su origen, su lugar, su rebeldía.

Los nuevos códigos se muestran tras rostros vacíos, sin gestos, rostros de otros, rostros de lejanías que viajan en metro o en autobuses… luces que simbolizan el tiempo… “variantes libres” sombras expuestas en humanos.

Fórmulas semióticas en ejes diferenciales que no lingüísticos… palabras vivas, poemas con ojos, poemas visuales, sentidos líquidos de pensamientos. Huellas de sentido onírico, místicos a veces, otros repletos de metáforas. Maquinas de rostridad, constructoras de sueños y esperanzas.

Un rostro cualquiera nos lleva a otros mundos, otras vidas; nos enamora, nos tonifica, nos seducen, nos alegran o entristecen.

Un rostro puede ser producto de consumo, de belleza, de camino, de juegos sexuales, de deseos… curiosidad, despecho, ironía, éxtasis. Forma parte de la Desterritorialización, de la antropología social, de la historia, de los miedos, de las soledades, de misterios y dudas, del egoísmo del yo, tu, mío.

El rostro es la imagen de la belleza, del amor, de la paz, del deseo mas profundo… no solo habla, comunica, piensa… no es una mascara con decoraciones que mistifican sus mensajes. Es humano, es ser, es el.

El rostro es parte de la literatura, de la arquitectura, del arte, forma parte de la humanidad, forma parte de la historia.

(“No es animal, pero tampoco humano… Gilles Deluze”)

El rostro que reconozco como parte de mi identidad, me envuelve en una vida, en un misterio, en una duda, en mis soledades más íntimas, en mis deseos más profundos. El rostro que cambia mi vida es el más bello, es el más sentido y vivido, el más sexual, el mas amado… no hay otro, no hay otra forma de verlo, de sentirlo, de desearlo… el rostro que me seduce para siempre es el más hermoso… me saca de mis silencios, de mis sombras… me saca de lo que no quiero… de la oscuridad… me lleva lejos, cambiamos de continentes, de planetas… el rostro que amo es el rostro de la humanidad, de la libertad, del aíre, del mar…

El rostro eres tú, yo, él, ella, ellas, ellos, nosotros la humanidad… con sus voces, sus palabras, y con una voz propia, ¡basta!

El rostro que me sé, solo busca la verdad, el rostro que deseo, solo sabe de belleza, el rostro que persigo, es mágico, maravilloso…es el alma, es su esencia vital, es el rostro que sigo esperando para compartir mi soledad.

El rostro que sigo esperando me libera, me transforma, me aleja de las sombras… el rostros que espero eres tú.

Juan Manuel Álvarez Romero.- escritor y pintor – 19- 8-2012http://www.alvaeno.com/letrasTRL.htm