La ausencia de tu paisaje.-







La ausencia de tu paisaje.-
No logro llenar el vacío que quedó tras tú partida
Te fuiste; te quedaste
Tu luz aún perdura, tu risa aun suena
Aun siento tu mano junto a la mía
Aun escucho tu caminar junto al mío
Aun siento como respiras
***
La ausencia de tu paisaje me evoca añoranzas 
La ausencia de tus ojos me deja sin paisajes 
La ausencia de tu sonrisa, 
me deja sin horizonte que perseguir
La ausencia de tú cabello,
Me deja sin el aroma a rocío
La ausencia de de tu voz
Me deja sin música el alma.
La ausencia de tú aíre
Me deja vacío
Sin sonidos
Sin horizontes
Sin paisajes
Sin vida
Juan Manuel Álvarez Romero©2013
A MÁLAGA

Abrazos de algodón

Cuando un nómada se para
cuando los pies se cansan
la huella desaparece 
Las colinas dejan de mirar
los valles dejan de manar agua
los cielos se oscurecen
Cuando un nómada deja de caminar
los anhelos tornan en pesadillas
y las calles quedan vacías
Las luces del alba dejan de tener color
los silencios taponan sus oídos
las voces retornan
Huye de los otros
y los otros de el
la noche le persigue
Solo la música puede calmar su alma
solo el amor le deja echar raíces
abrazado entre brazos de algodón
Bajo cielos de estrellas
de mar infinito
 abrazos de algodón

Marea blanca

Marea blanca
Espejo roto, marea luminosa
Marea blanca
Movimiento que intuye tu respirar
Tus gemidos de silencios
Trasteros de recuerdos
Sombras en tus ojos
Lluvia de Otoño
Olor a tierra seca mojada
El sonido de pájaros
Gaviotas blancas
Como alumbras la esperanza
Como el humo que cubre el valle
Bajito movimiento
De soledades ajenas
Más cristales que reflejan
Un delante de pasos firmes
Sin sombras en la mirada
Sin aullidos de silencios
Otoño de vida
Otoño de mar
Juan Manuel Álvarez Romero©


El mar que soñamos


El mar que soñamos
Te sorprendería, señor destino:
Las venas saltaron de la habitación, el agujero del techo se hizo cada vez mayor, las paredes se estrecharon y, la luz dejó de alumbrar.
Cuando te fuiste todo quedó oscuro, las tinieblas me aplastaron, las sombras permanecieron en mí como el alma bajo mi piel seca.
Las calles permanecieron desierta por más de un siglo; los edificios se transformaron en grandes bosques de coníferas… los dinosaurios volvieron de su extinción. Y yo aun permanecía a la espera de tú presencia.
Pero hoy, al salir, encontré que todo iba en dirección opuesta. Que resurgían aquellas leyendas urbanas que siempre nos fascinaron, en la que de pronto nos volvíamos protagonista; ―¿recuerdas?―  
El paseo de hoy me recordó nuestros encuentros en la plaza… incluso el aroma de la cafetería de la esquina, a la que íbamos cada tarde con los hermanos de aquella novia tan extraña que te echaste… sí, la que decía que subiría antes a los infiernos que estudiar empresariales… la que te decía al oído que  volvería  por ti desde donde estuviese aun si estaba en la Atlántida… ¿donde andará ahora?
¿Y tú? donde estarás, sé que andabas pintando paisajes en el mundo de los sueños; el mundo que tu y yo imaginamos una vez y que luego hiciste solo tuyo… sé que estas allí, en ese lugar sin nombre, gozando tu sola. No le pusimos dirección, ni ciudad, ni país. Pero sabíamos que podría estar en cualquier parte de este mundo o de cualquier otro, en algún lugar del espacio tiempo, indefinido mundo, al que yo no logré alcanzar contigo. Me volví a recoger mis bártulos y cuando regresé ya no estabas… te montantes en el tren sin mi… y el que yo cogí nunca te alcanzó. Malditos bártulos, ¿porqué debemos cargar con ellos? Y tú pensaste que yo no volvería. Te sentirías tan mal como yo al descubrir que no estabas… supongo, hiciste bien, espero; mi vida ya no fue igual nunca más… y supongo que la tuya tampoco.
Yo sigo en mi mundo, ese mundo que creé para aliviar tu ausencia, esa ausencia que solo lleno imaginándote en nuestro mundo, te imagino en él, sentada ante el mar, el mar que soñamos… y que está ahí, ante mí, pero con tu ausencia.
Juan Manuel Álvarez Romero©

Esa nube

Esa nube
Si intentara ser como esa nube,
cotidiana, sencilla
fugaz
hacerla propia
Solo quizás
en el recuerdo
en el cigarrillo
Durante las noches
en el alba
en la cama
Frente al mar
bajo el cielo
en la arena mojada
Ante el espejo
fumando
mirando
Sentado en la silla
tras la ventana
frente al parque
Quizás estaría más próximo
más cerca del cielo
de esa nube
Juan Manuel Álvarez Romero©Mané

Queda la esperanza

                                            

Queda la esperanza
Queda la esperanza en el devenir de las olas
En el sol de sus reflejos
En el amor de sus ojos
Queda la esperanza en su aliento a sal
En sus susurros de azules
En su espuma al caminar
Queda la esperanza en la brisa de su voz
En las rocas de su quietud
En las alas de sus nubes
Queda la esperanza en su cuerpo de olas
En sus pechos de coral
En su sonrisa de mar
A Cris en Valdoviño 2014-09-22

Sueños sin puertas


Sueños sin puertas
entradas y salidas.
De encuentro con huellas y sin huidas
sueños libres y de aire.
Sueños de esperanzas
bajo una luz de tierra y mar.
De sentir y vivir
para caminar a la libertad.
Desde un vuelo libre
para gritar allí donde la esperanza se apague
Para ser y estar, sin sombras y junto al mar
para amarte eternamente.
Para beberte en mil sorbos
en mil besos y mil silencios.
Saberte desde el río de vida que emanas
desde dentro de tu alma.
Unir nuestros mundos de miel
y nuestros cuerpos de esperanza
Desde el deseo
de vivirnos eternamente
Mijas© 2013-11-25

Derribar





Hoy la lluvia llega de igual modo
hoy los sueños llegan como la lluvia
hoy los cielos andan sin nubes
hoy las palabras tienen sentido
hoy la libertad existe 
la humanidad camina
los delirios son montañas
las cumbres solo para el descanso
los desiertos para los que no sueñan
la espera para los que temen soñar
las fronteras para aniquilar sueños
los muros para derribarlos
hoy la lluvia inunda los valles
por los que transito.
Málaga 
©2013

A ERNESTO SÁBATO Y UNA VIDA POR LA INTRANSIGENCIA

http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.debatepress.com%2F%3Fp%3DverNoticia%26idNoticia%3D13420%26idCategoria%3D4&h=620a3

 

“Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”. Ernesto Sábato
                                                                                          
Hoy miré la prensa diaria para ver que ocurría en el mundo,  después de casi quince días sin saber nada de él, solo el mundo de mi escritorio, mis duendes corriendo sobre la mesa, en las sombras… 
Se ha muerto Ernesto Sábato y vino una sensación extraña a dibujar la mañana, como de una soledad más profunda en el mundo, como un dialogo imposible de dejar de abandonar  al recuerdo de mis diálogos y eternas discusiones con sus textos, un repaso sobre mi trabajo, y este documento que iba asomando su cabeza durante la semana en medio de la relectura de algunos puntos en los que aun nos encontramos alimentándonos vivamente de una generación de creadores que han recogido sus maletas y marchado a esa otra tierra aun indescifrable que es el territorio de la muerte física.   Y sin embargo en una especie de juego de la causalidad ha venido este momento a moldear las impresiones que queda sobre la mesa al hablar del juego creativo, del compromiso así suene anquilosado, de los caminos por hacer de la utopía una razón inherente a nuestra existencia una prueba de resistencia frente a un universo de soledad y simulacro de vida, -no-la-vida- que surge de nuestro mundo contemporáneo.
Estas ideas, pensamientos surgen como del primer momento como sortilegios, después del impacto, inciden en la vida propia como creador, como escritor, en eso que te recuerda que  todo lo que se hace es poco, si te despistas un poco descubres que te quedas en lo mismo, que si bien un estado de contemplación se antepone a una urgencia de manifestarse, en si lo esencial es todo, y que la creación está precedida por efectivamente momentos sublimes de soledad y contemplación y reflexión, pero que la urgencia de voces que incidan sobre la realidad, de palabra transformadora, reparadora de humanidad,  es una prueba de vida en medio de este silencio aterrador que nos invita a dar pruebas no de existencia colectiva, sino de individualidad con el slogan de libertad como bandera, cuando el sino del mismo sentimiento de estar perdido del esclavo antiguo nos cae a diario sobre los hombros.
-Sí, se que alguien me dice  que hay que sobrevivir, que sea más egoísta y que mire por mi, que no piense tanto en el mundo-  sé, pero no puedo mirar a otro lado, además no se puede ser menos egoísta que mirando hacia otro lado, es la prueba de mayor negación de si mismo olvidarse del mundo del que se hace parte, y es al mismo tiempo la muerte a la apuesta por otra forma de vivir, de crear, a esa impuesta a base de golpe y porrazo que solo se alimenta de  miedo… de la mentira.
“El hombre no solo está hecho de muerte sino también de ansias de vida; tampoco únicamente de soledad sino también de comunicación y amor” Ernesto Sábato
Al final los duendes caminan sobre todas las aristas de las mesas, la creatividad es dada al ser humano y llega a los rincones más insospechados, aliándose con aquellos que les den vía ancha; si lo pensamos un poco más los universos de nuestra imaginación han sido gestores de propuestas de vida, visiones del mundo, posibilidades insospechadas de  entender lo humano, las fabulaciones nos han llevado al descubrimiento de la belleza y a develar lo cruel de nuestras realidades sublimando en todo caso cada cosa que toca, pero ella misma en las manos del poder, ha sido  objeto por excelencia de creación del miedo, desolación, pobreza, angustia.
 El sentimiento humano es algo maravilloso, único, gentil, honesto, sublime cuando se encuentra, cuando no existe el duende de la mentira, del miedo… cuando los intereses sociales y personales tienen un dialogo continuo, casi indescifrable el lugar de la frontera, cuando se agotan los intereses y surge la motivación, la magia del encuentro, cuando muchas cosas son dadas por la vida para vivirse, sin esa necesidad de la plusvalía de los actos y las emociones!!
“El contacto con cualquier obra humana evoca en nosotros la vida del otro, deja huellas a su paso que nos inclinan a reconocerlo y a encontrarlo. Si vivimos como autómatas seremos ciegos a las huellas que los hombres nos van dejando…” Ernesto Sábato
 Encontrar ese estado, un lugar donde no existe la creatividad negativa es la tarea de toda una vida, de un camino entre sol y sombras que muchos seguimos en el empeño, sin buscar condiciones, pero que cada vez se vende más caro. La solidaridad hay que sacarla del bolsillo en cada esquina de la calle, en cada prueba que pida la vida que aun los otros existen y se les dibuja en el rostro una sonrisa al ser reconocidos, aludidos, la solidaridad y la apuesta creativa es una reconstrucción diaria de nuestra esencia  colectiva… una apuesta a inventarse uno mismo con los pedazos de una sociedad en la que la personas deambulan por la vida cada vez más solas y en la que es necesario recordar la vida (no-la muerte) en cada paso.
¿Que nos ocurre? ¿Por qué dejamos que nos separen individualmente, cuando sabemos que como colectivos somos más y más poderosos que la gran mentira, la gran máquina de la mentira?
Vuelvo a mi escritorio, a mis duendes, con un pie fuera en el mundo, se sigue porque es fundamental en la reflexión y en el crear la prueba de resistencia, y un poco un homenaje Ernesto Sábato, y en su más amplio significado, a ese quehacer que no desconoce al otro, que lo alimenta y lo acompaña, aquí entre tinta y palabras, entre papel y pinceles, entre nosotros con la confianza en continuar el andar,  desde estas letras que  recuerdan el abrazo eterno.
“Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos…”  Ernesto Sábato
                  
  Gracias Ernesto por estar y que allí donde estés reinen las utopías
                                                    
                                            1-Mayo.2011
                      Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor y creativo multidisciplinar
                       Vanessa Torres Mayorga© 2011 – Antropóloga y escritora