
Creamos nuestros propios pensamientos para marcar esa diferencia…
entre el símbolo y la palabra
nuestros propios paisajes…
entre el sueño y la realidad
nuestras geografías
nuestra naturaleza interna…
para no terminar perteneciendo.
En Galicia ©2016

Creamos nuestros propios pensamientos para marcar esa diferencia…
entre el símbolo y la palabra
nuestros propios paisajes…
entre el sueño y la realidad
nuestras geografías
nuestra naturaleza interna…
para no terminar perteneciendo.
En Galicia ©2016

(…)Como sentir la vida sin que se nos vaya en cortes indeseados, en sistemas que solo dibujan, recortan, colorean y pegan… eliminando las notas de la partitura original (…)

Nómada.-
Salir
Quise coger el sol con las manos, pero se escapaba cada vez que lo intentaba; una de las veces incluso me quemé los dedos, cosa que me hizo desistir …otras alcancé la ilusión de hacerlo, y eso me llenó de energías… al menos quedó y, pude despertar de aquel sueño de una forma tranquila.
Olvido
Del mar
de los peces
y de la brisa azul
Olvido
De los bosques
Robles, encinas
Y olivos
Olvido
Del agua dulce
de los ríos
y manantiales
Olvido
De la piedra
del barro
y la arena
Olvido
Del abuelo
del hijo
y del futuro
Olvido
Del amor
de la vida
y del aíre
Olvido
olvido
olvido.
Ares©2017-

Peces
peces
plata bajo el sol
pájaros
pájaros
dibujando lineas
Todo el saber de la tierra
en el carmín del cielo
en el azul del mar
puertos ancestrales
de la memoria del humano.
Poemario “Human sea”
Poema del día.-Ares©2017-

La luz constituye gran parte de la existencia, así como la del planeta donde habitas, caminas, te desarrollas y creas aquello que construyes poco a poco, viendo como se transforma la vida a tú alrededor…

El ordenador dejó de tener ya la importancia que un día tuvo en tú vida, el papel toma de nuevo una nueva relevancia, las cosas se ven de una forma diferente… pero que no las ideas… se evoluciona con los tiempos, con las experiencias, o involuciona, con lo cotidiano… uno mira y actúa según se transforma, se muta en órganos nuevos… permanece intacto, o herido de guerra… esas heridas que permanecen para siempre si no las curas bien…

Pero continuas mirando al techo y te preguntas hacía donde se dirige
la realidad, mientras las creencias en tus utopías parecen querer desaparecer y con toda tus fuerzas intentas mantenerlas intactas, pase lo que pase debes seguir creyendo en ellas, te dices… da igual que ocurra… continuas.
_


esos momentos que siempre has deseado hacer. imprescindible para entender las últimas estancias, ciudades, estudios… la evolución en tu mundo particular, el habita, los rincones, ( libros,forma, técnicas, cajas, enigma, carpetas, símbolos, lienzos olvidados, intencionalidad, proyectos parados en algún rincón etc, etc, etc)

Fragmentos de tiempo
de silencios
de pasado
de presente
De pertenencia en nuestros propios fragmentos de
Vida
De regreso a las raíces
olvidadas por fragmentos de huidas
por las huellas de otras pertenencias
por la persistencia de los fragmentos olvidados, soñados a su vez.

La incertidumbre del tiempo, solo se ve al final del camino, tanto para mí como para el espectador que ve la obra colgada en una sala. Reconozco que ni yo sé el resultado final. se aprende a caminar solo, solucionar solo, la mayor parte del tiempo de creación se vive solo, por no decir toda, el mundo o los otros no existen, o la conviertes en parte de la obra, como memoria de los anhelos, como parte humana que reflejas en ella, es como escribir una novela, donde caben todos los personajes.
Los libros pululan por el estudio, la música pertenece al aire, los olores a trementinas, resinas y oleos se convierten en afrodisíacos.
El tiempo deja de existir, al menos el predecible. —
Santiago-Ares©2016-2017
Desnudarse ante el propio equilibrio vital, desmenuzar los recuerdos hasta llegar a una sola palabra; y a su vez desmenuzarla para después vomitarla…
Desnudarse ante la ausencia de lo amado, para después volver a mar
Desnudarse ante nuestros propios sentimientos para después volver a sentir….
No recuerdo el camino, no siento el recorrido sin el movimiento, los sonidos me acompañan, pero no encuentro el sentido del ruido: la ciudad se convierte en un lugar de bosques… los bosques se convierten en ciudad… los delirios acaban en el manicomio existencial… el tiempo torna en rostros que desconozco…
La noche cae, y regreso del día como un guerrero, a veces herido, otras en plena forma; pero la mayoría de las veces desde la conquista de fronteras; me gusta derrumbarlas… no creo en ellas…
Las fronteras limitan al mundo que imagino cada día, mis sueños, y el sueño de los otros…
Las fronteras que nos imponen, son las más duras de derribar, pero las más placenteras de desescombrar…
Juan Manuel Álvarez Romero©Málaga 2013