Sobrevivir

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Me encuentro en las palabras que salen sin cesar, en forma de frases que ni yo entiendo, pero en su resultado final les encuentro el sentido, es como un auto análisis de pensamientos, un controlador que no cumple bien con su labor, pero que a su vez abre puertas, sensaciones, a veces, incluso abriéndose a la libertad.
Por: Juan Manuel Álvarez Romero .-
Creo que nunca logré controlar los pensamientos del todo, al menos de una forma que me deje respirar, sin recuerdos, sin sensaciones ¿Como no sentir, como no llorar, como dejar los sentimientos o el corazón a un lado y seguir sin pensar, simulando, o mirando a otro lado; sin dejar de hacerlo, sin conseguirlo del todo?
No encuentro las mismas palabras de hace tres días, ni un mes, ni un año… de olores, de sombras que me persiguen allí donde mire, camine, deambule. Aún de forma diferente a como suelo recordar; volviéndose al mismo instante en memoria.
Los edificios, las calles; las ventanas que se cierran cuando paso, las puertas que se abren cuando las dejo atrás y, percibir las miradas de quien sale de ellas para mirar. Como no sentir todas estas sensaciones y caminar sin intuirlas, percibirlas, sentirlas en su plenitud, su belleza. De alguna forma transito a diario por calles buscando un parecido, quizás a otras y, siempre me pregunto a cual de ellas debo retornar en la memoria, ¿de donde, que ciudad o, que barrio surge la sensación de haber estado antes en estas? —¡Pensando siempre, siempre pensando!— ¿Cómo se desconectan los pensamientos? ¿Como mantener el orden perfecto para no caer de nuevo en los sentimientos, las comparaciones, los recuerdos que un día fueron parte importante de la vida y que hoy solo son eso, recuerdos en forma de pensamientos abstractos?, ―en un sin sentido―. ¿Como encontrar el puente entre lo que debo pensar o lo que no, sin la necesidad de tener que pensar en ellos? Como compaginar los pasos sin tener que pensarlo, — es como cuando conduces, uno no va pensando en girar a la derecha o la izquierda, lo hace por intuición, lógica, orientación—… pero nunca como un tom tom ―! no, por favor!—.

Existe un yo que siempre persiste en el regreso de esos pensamientos torturadores… contradictorios, ilógicos; el otro que ande hacía adelante, que compare con otras formas de estar, de vivir, que siga investigando en aquello en lo que uno mismo es, y por lo tanto, volver al lugar de donde partiste, y del cual vuelves a la insistencia de perseguir aquellos sueños rotos por el tiempo y las ilusiones. Querer olvidar, para poder dejar de sentir, pero a la vez seguir viviendo. Cuando sales, o entras, es difícil volver, o salir, aunque aquellos vínculos que te unían a ese pensamiento siga esperando tú regreso… o tú llegada —“en una insistencia a la resistencia misma”—. Existe una relación entre estos y la libertad, estoy seguro de que así es, la paz interior, la liberación de estar donde uno debe, sin complicaciones, o con ellas a cuestas. Nunca aprendí como se hace, ni una cosa ni la otra; ―y no sé si quiero―; existe un lugar donde surgen y se ordenan las ideas, las experiencias, los sentidos y pensamientos sin sentidos, los sonidos, aromas, palabras; fuera de esto solo quiero guiarme por las estrellas, ―seguir siendo un nómada―, y no quedarme en el mismo lugar demasiado tiempo, seguir buscando para poder volar sobre ellos, —los pensamiento— sin tropezar, y poder así, sentarme y encontrarme a mi mismo a través de lo escrito, lo vivido, lo aprendido, lo grabado en la memoria, en el corazón, en el alma y, así poder volver a retomar el vuelo de una forma segura, entre las corrientes de aíre, las nubes, los acantilados, los horizontes a los que nunca llegué, porque son eso, horizontes que marcan la línea divisoria entre el ayer y el hoy, entre la realidad y la ficción; entre el yo y el mismo horizonte.

Los lugares están bajo las nubes, ahí, en una zona neutra, pero de expansión “línea no divisoria”. Es un lugar donde no hay que buscarse ­ — “porque realmente está en uno mismo” —.

Con tan solo una mirada confluyo en la salida del día, en pensamientos que corren fuera de mi alcance existencial, en la oquedad de los silencios que quedan vacíos en voces que griten el —¡basta de cada día!—. De los horrores del suicidio social, del miedo a esas finas líneas entre el ayer y el hoy y el instante que cae vertiginosamente junto con aquellos que un día nos hicieron salir de nuestros refugios en busca de libertad, de vida.

—Alguien me dijo una vez que los peces tienen una memoria de tres segundos— ¡como les envidio! Pero por otro lado, siento que no debo olvidar, porque olvidar es morir, es quitarle sentido a lo vivido, quedarte sin aíre, sin la esencia de lo que uno es, ser. De lo que se llegó a amar y aún se ama. Nadie quiere recordar el dolor, nadie quiere revivir lo malo, al menos, queda el intento de olvidar, sin terminar nunca de borrar. Todo queda grabado en el corazón, en el alma, de una forma u otra… proseguimos y seguimos, en esos pensamientos inagotables, que intento convertir en creativos, en historias mágicas, sueños, esperanzas, vida… convertirlos en algo que no destruya, y que me aliente y alimente a su vez, para poder seguir escribiendo y, sobreviviendo.

Juan Manuel Álvarez Romero © 201

Nómadas

Nómadas
Como quisiera que no existieran las fronteras que hoy rigen el mundo, en silencio, sin darnos la oportunidad de poder elegir libremente. Como quisiera que la libertad fuera como esta música, que por unos instantes me hacen volar como esa hoja que cae en otoño, segura de haber cumplido con su objetivo como ser. Como quisiera saber la forma de borrar tantos horrores quebrantados en nombre de la paz, de la libertad… como quisiera saberme en un mundo honesto, unido y libre…sin mentiras, sin manipuladores. Como quisiera que la palabra libertad tuviese su verdadero significado.
Juan Manuel Álvarez Romero © 2011

Diario de la tribu

En la búsqueda.-

Las palabras más bellas quedan, aún sin saberlo en nuestra memoria… aparecen en medio de pensamientos alejados de ellas… encontrar y sentirlas de nuevo, mezcladas con los recuerdos. Es en ese momento cuando recuerdas que fue un lugar, una persona, una vida quien nos la enseño…

Andamos siempre ocupados, sintiendo todo a nuestro alrededor desde un solo punto de vista, no queremos que nada nos influya en nuestra consciencia. Queremos saber de todo, pero al mismo tiempo rechazamos todo. No pensamos que realmente —todo—, es una palabra que es nuestra, todo es lo que somos, lo que sentimos, vivimos y amamos; todo es nuestro universo, y el mismo universo al que pertenecemos. Pero se prefiere vivir dentro del “propio universo”. La existencia humana, aceptarla, no es necesariamente algo que nos condene a ella, quiero decir, hambre, guerras, violencia, poder.

Creamos continuamente nuestras propias limitaciones con ideas que hacemos nuestras, palabras que cambiamos de contexto, o nos la cambian para variar direcciones. Es complejo entrar en nuestro sistema sociocultural sin ver esos cambios que en su día fueron anulados por alguna razón político-radical, se han creado fronteras de pensamientos, de formas de vidas, de sistemas; por el propio interés de poder, y lo vemos a diario normalizando su presencia como algo que pertenece a otras vidas y otras culturas “por lo tanto no es nuestro problema”. No quiero alejarme de la palabra
—Todo—, porque —todo— es lo que somos, y en esas decisiones que solemos tomar entre todos, debemos ver lo mejor para la comunidad, la humanidad; la idea de aceptar la naturaleza humana como algo natural, es una idea que es hora de cambiar —entre todos—

Confluir y fluir, encontrarnos en los mensajes llenos de códigos complejos que a su vez pueden ser creadores de encuentros, sensaciones que nos evocan momentos únicos y con ellos poder unificar un pensamiento. Un pensamiento que mire hacia adelante, que se expanda y vuelva a generar humanidad allí donde ya se perdió.

Me siento ante un horizonte posible, miro a la gente pasar. Me observo en ellos como en un espejo y, creo que me puedo identificar en muchos pensamientos. Todos vienen de algún lugar, todos van con prisas, no tienen tiempo de sentarse. Pero participo en la corriente humana que baja por la calle como un río, solo me paré a mirarles. Mirarme desde fuera, entre ellos, desde la mirada del otro y, poder confluir en una idea en común que nos indique el camino de regreso a casa, a las creencias, a los lugares de donde procedemos y, poder volver a generar un horizonte claro.

La creatividad surge en cualquier lugar, aunque, se empeñan en que no amanezca, que no salga el sol, es fundamental encontrarla en todo aquello que nos rodea. Sin borrar más palabras, sin olvidar el significado y sin cambiar más contextos.

Juan Manuel Álvarez Romero ©2011
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Creencias

DIARIO DE LA TRIBU

Creencias

Roma, cuando quería dormir al pueblo en un duerme vela, creaba juegos y peleas de gladiadores en los anfiteatros.

Hace dos domingo compré el periódico, ja! No suelo hacerlo ya… pero ese en particular me llamó la atención, en la portada como la noticia destacada,—la llegada del papa—, en la foto se podía ver una concentración humana inmensa, bajo ella decía —cientos de miles de peregrinos de todo el mundo se concentran ante el papa Benedicto XVI que proclama al matrimonio y la vida sacerdotal—. Al menos era el mensaje que venía dispuesto a dar, pero una tormenta de verano ja! Le interrumpió, pobre hombre. Después se fue a una reunión con las monjas, y depuse con Rajoy… hablar de valores y principios… mientras que su visita les costó a los ciudadanos más que si hubiesen creado viviendas en las zonas donde existe chabolismo, llevado agua corriente y luz.
—Pero claro, eso no—. La FCC construye un altar que solo en materiales y esfuerzo humano hubieran construido un colegio.

Mientras esto ocurría, en otros lugares miles de personas se morían de hambre, —y se mueren aún—, en las calles de Israel se debatían por salir de la opresión. En Chile se enfrentaban en las calles los estudiantes con las fuerzas de seguridad por tener una educación digna… etc.

No quiero entrar en más detalles, porque me preocupa más el saber que los intereses humanos no están en la tierra. Que las movilizaciones emergen de creencias que cierran y no abren a la consciencia humana. Que un partido de fútbol o la llegada de un líder espiritual movilizan más que la pérdida de los valores socioculturales de nuestras vidas, nuestro futuro y el de nuestros descendientes. Me preocupa el crecimiento de un ideal conservador que está surgiendo de un miedo impuesto por los errores de un mal gobierno dirigido por el poder financiero global, que está movilizando la economía a su antojo y llevándosela a otros lugares, impidiendo el desarrollo, el empleo y el bienestar social, a nivel mundial. Olvidándose por completo de los valores humanos.

Me preocupa el retroceso, la vuelta a los mismos errores cometidos una y otra vez a lo largo de la historia. Me preocupa el determinismo social a una postura cerrada, porque este no lleva a nada bueno. Me preocupa el miedo que están transmitiendo los mismos líderes en su papel de victimas, mientras llenan sus bolsillos para su próxima jubilación. Me preocupa que se crea que están tristes y con miedo, al menos es la imagen que nos quieren transmitir.

En esta representación teatral de todos los líderes del mundo, nos estamos jugando como humanidad nuestro futuro como sociedad, nuestros derechos, nuestras libertades y lo terrible no es que sean nuestras, estamos jugando con el futuro de la futura humanidad.

Creo que es hora de que todos nos despertemos, de que salgamos de este callejón de falsas realidades. No porque viene un líder espiritual a decir que el matrimonio es la salvación, que la vida en un convento es la más sana para salvar al mundo… un líder que solo pide que se le rece, y que se llore por el mundo, que defiende a los lideres políticos que viene siguiendo su doctrina del llorar, del dar lastima… de que hacen lo que pueden, mientras venden nuestros intereses y compran los suyos.

Esta semana hemos visto como nuestros lideres políticos se unen con la excusa de que es lo mejor que podían hacer, con la cabeza gacha, y la sonrisa de foto, mientras el fondo monetario internacional se frota las manos.

Creo que los valores son otros, la vida, el ser humano, erradicar el hambre, parar las guerras… dejarnos de diferencias y crear un mundo donde no existan las desigualdades. Defender lo que nos están quitando, creer y crear nuestros propios horizontes como ciudadanos, y salir de una vez de este miedo inducido que está terminando con todo lo conseguido con esfuerzo y sangre.

Juan Manuel Álvarez Romero 2011

LUNES

Cuando todos duermen en paz, con sus pensamientos en blanco, algo ocurre sin duda en otra parte.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero*

Hoy paseaba tranquilo, por unas de las calles donde el jazz está en todos los antros que te encuentras y, por un rayo de suerte escuché un saxofón conocido ¡el mismísimo —Coleman Haswins— ¡tocando en un suburbio tan oscuro y apestoso como aquel y en una ciudad como la mía! —donde nada ocurre—, a no ser que tú lo provoques o lo busques…

No podía creerlo!!, busqué en los bolsillos, saqué un cigarrillo y, algo de dinero, entré, me senté y, pedí unos de esos whiskys que saben a rallos, me dejé llevar por aquella música, sin prisas.

! Dios! que virtuosismo, que placer, que lujo dios mío! no paraba de decirme a mi mismo, no podía estar ocurriéndome aquello, busqué un asiento mas cómodo, y lo encontré junto a una rubia, fantástica y simpática, sin más, con ella, tan rápido como un rayo y que el diablo me lleve, no podía dejar pasar por alto todo aquel momento tan especial.

Ella y yo hablamos poco, no podías perderte aquel acontecimiento, la música, fluía y fluía, sin cesar, el bajista era alucinante, y el batería para que hablar, pero el señor Coleman, ¡era el señor Coleman!.

La rubia, —se llamaba Alicia—, ¡dios, Alicia, no paraba de mirarme!.

El whisky garrafón no cesó de llegar sin pedirlo, para colmo, Alicia en los descansos, me comía a besos ¡y yo ya tenía un pedo de mil demonios!…

No paraba de pensar entre aquel humo… el olor humano, por no llamarlo, sudor y tabaco y otras cosas más, en que los dioses del Olimpo me habían bendecido aquella noche.

No sabía quien pedía el whisky, pero el caso que siempre tenía uno o dos vasos de aquello en la mesa, deseaba el descanso del grupo para salir fuera a tomar aíre, pero ya comenzaba a estar demasiado trompa para morrear con Alicia.

El murmullo comenzó a molestarme, hasta el punto de darme todo vueltas y más vueltas.

Coleman estaba inspirado de veras, no paraba de realizar escalas imposibles, bajaba y subía de agudos, bajos, altos como un dios, con notas imposibles. No, no podía creerme todo aquello.

De pronto el bar se me puso de sombrero, la vejiga estaba a punto de estallar, o me movía o estropeaba todo el plan, le guiñe el ojo a Alicia y, con un gestos le dije que iba al servicio.

Al llegar al Waters, tuve que entrar de puntillas, ¡que asco por los cielos! ¡Waters y todo lo demás rebosaba dios sabe!, —me salieron tres arcadas y solté todo el whisky que había bebido—, de lejos disparé un chorro de pis que no logré acertar en el aquel agujero mugriento, no, no sigo describiéndolo, “no merece la pena”, pensé que jamás volvería por aquel lugar.

Necesitaba agua, así que como pude llegué al mostrador y pedí dos whiskys más con mucho hielo y una jarra de agua. Cuando logré llegar a la mesa donde estaba Alicia me la encontré morreando con el señor Coleman.

! No me deprimí, no! pues tenia un pedo de mil demonios, me tomé los dos whiskys de un trago y después la jarra de agua helada.

Pregunté si se debía algo, —el camarero me dijo que el señor Coleman me había invitado—. De lejos vi como me levantaba la mano con un vaso de whisky y con la otra mano le cogía el culo a Alicia. No sabia si acercarme o saludar con la cabeza, como al final hice y, me marché.

Al bajarme de la cama, me puse las babuchas de osito, me fui al baño, hice mi enjuague bucal, lavado de cara, me vestí y me marché al trabajo —como todos los lunes—.

Juan Manuel Álvarez Romero© 2009

Sin titulo

Nos movemos en un entorno hecho a nuestra medida, después de generaciones y generaciones imponiendo un ritmo de vida que olvida de donde procedemos, la naturaleza. Hemos construido un mundo que cubre todas las necesidades. Pero hemos creado otras que requieren diferentes formas y que sin duda están ahogando ya, lo poco que queda del autentico ser humano.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero*

El ser humano en su tendencia a pensar a muy corto plazo se ha ido desvinculando con el medio, en cubrir sus necesidades inmediatas, mientras ha ido creciendo como comunidad, como tribu. “Ha ido olvidándose de si mismo” somos parte de la naturaleza, de un organismo vivo que respira y evoluciona, o al menos antes de que llegáramos con más y más necesidades, coexistíamos.

Existen cientos de especies que conviven entre nosotros y que evolucionan a niveles menos agresivos que el nuestro y, sin duda de forma más organizada y que en su día aprendimos de la observación de éstas para evolucionar. Somos observadores, creativos y sofisticados artesanos. Tan solo teníamos que observar para buscar soluciones. Imitamos a la naturaleza en todos sus aspectos… pero hemos llegado a usarla de tal modo que nos quedaremos sin ella.

Sin duda era mejor cuando éramos tribus aisladas unas de otras y nos buscábamos la vida sin problemas, de una forma inteligente, sin molestar, sin destruir.
Me pregunto donde ha quedado aquel ser humano, aquel pensamiento sencillo, que solo tenía lo justo para estar en paz tanto consigo mismo como con los demás miembros de las demás comunidades, en el que cada individuo aportaba algo sin esperar nada a cambio, tan solo lo necesario para subsistir.

El resultado de todas las necesidades que se han ido creando es que no hemos parado de cometer errores en el campo de la planificación de los recursos, de los que dependemos. Por ellos hemos generado algo muy sencillo, guerras. Acudimos a lo más sencillo, la agresividad y, con ellas destruir lo que nos queda.

Destruimos el buen reparto de los recursos naturales por el hecho de haber generado antes fronteras que nos separen. Creadas ideas separatistas, creencias, ídolos, religiones, políticas. Y todo por tener la mejor parte de la tierra y las mejores reservas. “El que más reserva tiene es el que mejor sobrevivirá”. Individualmente lo hacemos así, como ser humano, el más fuerte es el que más posibilidades tiene de sobrevivir, mejor descendencia genética dejará. En fin… creo que hoy por hoy esta idea y tal como evoluciona la humanidad deberíamos cambiarla, porque solo está generando caos, miedo, hambre, destrucción, separaciones, tanto territoriales como socioculturales.

Actualmente somos el reflejo de un sistema que oculta, que borra, que oprime a través del miedo social. Esto por supuesto evita que miremos desde un punto de vista más optimista a un futuro y a un camino, a un sueño…un horizonte más definido.

De alguna forma debemos superar esto desde el compromiso, desde la idea de cambiar entre todos la forma de coexistir, convivir en colectivo y, desde luego no desde lo más próximo, nuestra pequeña comarca o país, sino desde un punto de vista global, más desde el conjunto de la humanidad que somos todos y, no pensar solo en la próxima generación.

Tenemos un conocimiento de nuestra procedencia, nuestra historia y por lo tanto de nuestros errores, de lo que estamos generando sobre el planeta y sobre el propio ser humano. Podemos dejar de destruir, porque sabemos lo que destruye y el como. Podemos aprender de lo malo, pues el mal también enseña…

Pero mientras el ser humano no se encuentre así mismo, no se mire desde fuera como en un espejo y piense en que el error es la consecuencia de si mismo, de sus hábitos sobre lo demás y, los demás, no podrá comenzar con un cambio a nivel global. Desde esa mirada, como humanidad no dividida del resto, la naturaleza, podría dirigirse a un horizonte definido y no indefinido como el actual.

En nosotros está el generar otras perspectivas, evitando que el sistema siga destruyendo, evitando ser el reflejo de este. Con nuestros actos y pensamientos propios podemos.

Nuestra consciencia es la única que tiene la capacidad de reaccionar, de reflexionar de buscarse…

Juan Manuel Álvarez Romero© 2011

La mirada Oblicua

Las cenizas de Troya costaron siglos  y muchos esfuerzos encontrarla, aún sacrificando restos de otras ciudades, pero se encontraron.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero.-

La mirada Oblicua.-

 

En una humanidad, donde estamos abstraídos por un cambio socioeconómico a gran escala y sumidos en un miedo inducido, controlado, a nivel global; donde se está viendo claro que vivimos manipulados en todos los aspecto humanos, nos estamos olvidando del lugar de donde procedemos, la tierra; de nuestra cultura, de nuestras raíces, mitos, leyendas, sabiduría, conocimiento… de la naturaleza que es de donde procedemos; en ella debemos mirarnos, para recordarnos que todo lo demás ha sido creado por y a partir del miedo.

 

Para cuando el telón —negro— cerrado se abra y, cambie la escenografía, habremos perdido nuestros derechos como seres humanos, como trabajadores, personas, como también nuestra cultura y nuestras raíces. Nuestro planeta, que ya estaba bastante herido, imaginen que nos vamos ha encontrar cuando finalice el cambio escénico. No, no voy a decirlo, porque yo tampoco lo sé, pero es previsible.

 

La economía mundial se está estableciendo en países donde los costes de producción están por los suelos, esto significa que aún no aprendimos la lección, que prima el dinero y que el valor humano no se tiene en cuenta, pero desgraciadamente esto no importa, también se está olvidando que vivimos en un lugar muy frágil, y que en ese lugar llamado tierra vivimos y tenemos que vivir todos…

 

En los costes de producción está incluido destruir, destruir la naturaleza tiene al parecer un precio muy bajo para los que manejan la nueva y vieja “porque no cambia” globalización económica mundial, pero está claro que si el valor humano no lo tiene ¿porqué lo va a tener la naturaleza?—“Las riquezas naturales serán la maldición de la gente”— “profecía”. Quizás sea cierto, pero debemos creer que es el pasado y pensar más en la ciencia, en el futuro. Se investiga constantemente en nuevas formas de energías,  sin duda es, a mi parecer la opción más importante a resolver para un futuro para todos “la humanidad”.

Los recursos naturales se agotan, y encontrar y aceptar las nuevas alternativas energéticas dependerá nuestro futuro.

Nos debatimos en la búsqueda de mejorar en todos los aspectos sociales, pero todos confluyen en la forma y en el modo de hacerlo, —las energías, nuestra dependencia a ellas—. Que  son las que mueven el mundo, al ser humano.

La naturaleza está ya al límite de poder seguir abasteciéndonos.  La economía global se sirve de ella y por ellas, entre todos destruimos las futuras, como también nuestro abastecimiento de agua dulce y aire.

Llegamos al siglo XXI con más dudas que respuestas, pero con propuestas en nuevas formas de energías, “que no dan aún con la solución óptima”; “la energía solar, eólicas, mareomotriz, undimotriz, etc…” —como también, y erróneamente enfocada —la nuclear—, “el sistema se encargó de ensuciar bien esta ultima, para que se borre de la mente la posibilidad de usarla de una forma segura y pacifica”— “¿y si los coches funcionasen con agua?”. Nos dirigimos a una remodelación social importante en todos los aspectos, y encontrar una buena forma de energía es fundamental. Cambiarían las formas de producción, de vivir. El consumismo tal como lo conocemos ahora no existiría, las necesidades cambiarían por completo; es una visión de un futuro que en realidad no está muy lejano, o al menos no debería estarlo porque nuestro futuro como humanidad, depende de las nuevas formas de energías que no sean las que ahora nos mueven; el carbón, el gas, el petróleo… son casi antigüedades pero que todas ellas han generado y generan, riquezas, poder, mafias, pobrezas, hambre y, guerras. No olvidemos que ya existieron guerras por el agua…

En esta solución, las energías, estaría la respuesta a casi todos los conflictos generados por las actuales, ¿se inventarían otros?,  me refiero a las fronteras entre seres humanos y, territoriales. ¿Si dejáramos paulatinamente las energías que nos mueven ahora, se repartirían mejor las riquezas y sería todo más equitativo para todos, dejarían de existir las guerras, los monopolios de poder, la pobreza, la explotación de países en nombre del petróleo, el carbón, el gas etc…? Nos queda mucho camino por recorrer para hacerlo bien,  pero si nos empeñamos podemos.

***

«Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida.» (M. Proust)

Todos sabemos cuales son las causas del declive social, «la pobreza, la discriminación, el fracaso de nuestro sistema educativo. No son nuestros genes los que las causan. Es nuestro sistema social…
Lyndon Johnson

 

Vemos en tres dimensiones del espacio; arriba y abajo, derecha e izquierda. Delante y detrás. Añadimos el tiempo, y tenemos la mezcla tetra dimensional a la que llamamos espacio tiempo. ¿Y me pregunto, en cual de las dimensiones estamos?

Comienza una escena del cambio escénico, hemos visto como se está cambiando las posiciones sociopolíticas desde el sistema, sin tapujos, sin miramientos sociales en nombre de un espectáculo llamado crisis.

Miro siempre desde un punto de vista global. Mirar dentro es ver solo parte de los hilos que maneja la maneta y crucetas de la marioneta de hilos —lo político— o tan solo a la marioneta de guante. Sin dejarnos ver más allá del espectáculo —los manipuladores—.

—Los espectáculos de sombras son aquellos que manipulan las marionetas a trasluz de unas linternas, sobre una pantalla de papel o tela traslucida, pero en estos puedo ver a los manipuladores que dan vida a estas—.

Como espectador me encuentro en una posición que me hace participe del mismo espectáculo, sin posibilidad de cambiar de asiento; la única opción es salirme de él o verlo hasta el final, aunque no me guste.

Mantener la mente del colectivo ocupada, de una forma discreta, o masivamente, en todos los aspectos posibles, es la mejor forma, mientras ellos —los manipuladores— desmontan el sistema sociocultural, —derechos y libertades—. Para cuando esta fiebre pase, la escenografía social habrá desaparecido por completo y nos veremos en una sociedad de tan solo dos dimensiones, a la derecha o a la izquierda, sin un lado medio, sin la infraestructura social construida desde hace ya mucho y a base de esfuerzos, sangre, sueños.

¿Las libertades dejaran de tener un sentido universal, y serán otras las palabras que defina al ser humano? ¿O ya las libertades dejaron de tener ese sentido universal por el que fueron creadas, sin llegar nunca a su plenitud, fue un sueño, se luchó tanto por ellas para al final no alcanzarlas nunca, donde están, donde quedaron? ¿Llegamos alguna vez a disfrutar de ellas? Que yo sepa, nunca se erradicó el hambre, las guerras no cesaron, la corrupción la violencia, siguen tras lo que llamamos libertad.

Sin un cambio de conceptos sociales reales, a nivel global, de economía, energías, respeto por la vida, la salud, la educación. Sin las fronteras separatistas de ideologías, de poder, no se podrá avanzar en lo que se llegó a llamar —derechos humanos, constitución, libertad—.

—Siempre debemos creer que si es posible—.

Juan Manuel Álvarez Romero ©

DIARIO DE LA TRIBU Ríos

DIARIO DE LA TRIBU
Ríos

El ser humano aún es una teoría para sí mismo. Mientras esto ocurra, mientras no se encuentre, se reencuentre a sí mismo, no hallará un horizonte donde poder poner su mirada y caminar hacia él.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero

En las horas más lejanas del día me siento como volar entre palabras y voces que no me llegan del todo, pero que sin duda salen en un sin fin de significados que debo descifrar.

En otras, las palabras, imágenes, signos que se fueron quedando en la memoria colectiva… mezclas indescifrables que en la mayoría de las veces surgen de dos ríos que no terminan de confluir en uno solo.

Existen voces que llegan sin sonidos, sin formas, sin contener palabras con sentidos. Emiten mensajes solo intuidos por las formas o recuerdos.

Confluir y fluir, encontrarnos en los mensajes llenos de códigos complejos que a su vez pueden ser creadores de encuentros, sensaciones que nos evocan momentos únicos y con ellos poder unificar un pensamiento. Un pensamiento que mire hacia adelante, que se expanda y vuelva a generar humanidad allí donde ya se perdió.

Me siento ante un horizonte posible, miro a la gente pasar. Me observo en ellos como en un espejo y, creo que me puedo identificar en muchos pensamientos. Todos vienen de algún lugar, todos van con prisas, no tienen tiempo de sentarse. Pero participo en la corriente humana que baja por la calle como un río, solo me paré a mirarles. Mirarme desde fuera, entre ellos, desde la mirada del otro y, poder confluir en una idea en común que nos indique el camino de regreso a casa, a las creencias, a los lugares de donde procedemos, y poder volver a generar un horizonte claro.

Existen ríos humanos que caminan sin mirar nada en concreto, entrando en mundos complejos de símbolos que comunican continuamente mensajes sin descifrar y que nuestro subconsciente se encarga de traducirnos sin una consciencia clara, definida. Abstracta a su vez y creada a través de milenios de evolución del miedo, en un lenguaje interno que no es innato, no es natural. Como tampoco la forma en que fue grabado en nosotros y a su vez también borrar todo indicio del verdadero ser humano. Sí, somos intuitivos, creativos por naturaleza, y esa es la herramienta que usa nuestra consciencia no adquirida para encontrar respuestas a tantos mensajes incoherentes en su mayoría grabados a fuego y sangre.

Me sumerjo en un río que me inunda de energía, de vida, de sensaciones maravillosas que confluyen en una sola consciencia, una idea común y con una gran fuerza vital. Concluyo en la idea de que existen dos ríos que no termina de confluir, de unirse en algún punto de su recorrido. De cada uno de ellos surgen brazos que riegan sus propios cultivos, sociales, culturales. Otros en cambio, impiden que los nuevos brotes de pensamientos tomen forma de árboles profundicen sus raíces, den sus frutos y con ellos sus semillas, y con ello poder expandirse.

Desde la cima de los pensamientos viene un nuevo río que crece porque el deshielo generado por el calentamiento global de estos, viene con toda su fuerza, al punto que se desbordará sin duda. Cuando esto ocurra, unos de los dos ríos quedará sepultado por el que más fuerza traiga y espero que no sea una catástrofe. Que por el contrario, se convierta en algo mágico, maravilloso y regenerador para el ser humano…

Lobo hombre en Paris

Foto con móvil. A Javier en el bar de Lola, Conil de la frontera

Calle Ficción. Una revista… Otros espacios
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Ante la audiencia me expreso libremente, vuelo como un pájaro, me siento yo, aunque no tenga audiencia ni alas.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero.

Viajamos libremente desde que nacemos, soñamos que volamos y, recorremos los caminos más hermosos. Pero también podemos sentir todo lo contrario a lo largo de nuestro viaje, todo depende del camino que escojamos en la encrucijada.

Como un trovador vamos contando nuestras vidas, al menos a todo aquel que quiera escucharla. Nuestros sueños, nuestras metas, forman parte de nosotros, de lo que somos y llegamos a construir a partir de ellos. En el camino vamos buscando un lugar donde pararnos y poder construir nuestros propios sueños; aunque innatamente seamos nómadas. Trovadores de nuestras vidas o de otras que anhelamos, perdimos, amamos y soñamos como parte de nosotros, todo esto junto conforma nuestra alma, nuestra esencia vital.

Pero bueno, muchos hemos elegido un camino distinto, un camino que nos llena de deseos, sueños, metas que nos enmarca en unas casillas distintas por los demás del grupo, la tribu; convivimos. Entregamos nuestros mensajes, y en ello damos la vida, nos entregamos en el nombre de la belleza, de la vida y, la entregamos.

Nos toca las fatigas, el desencanto, la soledad, el no estar dentro de lo establecido, ser creativo no se lo deseo a nadie en esos momentos, aunque es recomendable saber de esa parte. También conocernos, saber que el artista no es aquél que nos muestran exactamente como alguien que está en una forma de vida fácil, sin duda no es así, nada es fácil, para nadie y, más cuando convivimos en un sistema de un consumismo extremo en el que la imagen del creador se vende como tal, como producto de consumo. “Enmarcado en el mismo consumismo y dentro de el agoniza”. No es así, al menos en la práctica.
El consumismo ha devaluado la imagen y el mensaje del creador, la magia, la belleza se convierte en un producto de consumible a gran escala, la verdadera transmisión del mensaje creativo se puso al servicio del sistema, y todo lo que nos queda del creador es una imagen romántica que ya es historia. El artista plástico, músico, escritor etc. sobrevive como puede dentro de una competencia feroz a la espera de ser reconocido o al menos que su mensaje llegue y, en la medida de lo posible sobrevive.

Son tiempos difíciles para todos, para toda una sociedad que se ve envuelta en una capa espesa llamada crisis. Los gobiernos lo primero que recortan es en cultura, cuando en realidad debería ser lo ultimo, parece que no se quiere que el ciudadano piense, sienta y comparta belleza, pensamientos que ayuden a comprender mejor lo que está ocurriendo, el miedo es el eje principal y, en ese miedo, vacío, se pretende que convivamos. En nosotros está el mostrar el alma de la sociedad, el desgaste social, la incertidumbre, el miedo, pero también en mostrar que la belleza está ahí, junto a nosotros, que la podemos tocar, sentir y expresar de la mejor forma posible… lo demás es puro consumismo.

Retorno

Retornar, retornar desde las alturas y volver al principio vital, seguir subiendo de nuevo, y desde el mismo lugar donde lo dejamos. He ascendido al cielo, al cielo más azul que jamás soñé y desde allí he visto la tierra, el agua, el aíre, el horizonte.

Por: Juan Manuel Álvarez Romero (debatepress).-

Pero retorno, tengo que retornar… nada se queda en el mismo lugar, todo es movimiento, una espiral vital, existencial que nos envuelve en una humanidad cada vez más compleja y sin puntos de referencias. Miro a mí alrededor y donde antes existían ríos, ahora solo veo desiertos. Como ser, como persona, tengo que creer para poder seguir con una mirada optimista, porque de lo contrario pecaría de lo que veo y, no me gusta. La frialdad, el consumismo desmesurado en todos los sentidos, las guerras, la soledad entran en este consumo, no lo olvidemos; veo una soledad existencial que deja vacío al más enérgico, al más vital,  intento por todos los medios ser critico para salvarme de ella, ser lo más creativo posible para poder demostrar y mostrar que ser, ser persona, ser humano es una tarea que merece la pena… no nos dejemos manipular, seamos nosotros mismos, intentemos no ser un producto de consumo. En esta tarea me empeño y prosigo. Aunque existen días como el de hoy, como el de ayer, o antes de ayer, que agotan al más enérgico de los humanos. Esto ocurre cuando me pongo en la mirada del otro, cuando abro la prensa que ya casi no leo. Y siento esa inmensa soledad de vacío que impera en la humanidad.
Todos somos creativo por naturaleza, sin la creatividad nos abríamos quedado en el primer intento de sobrevivir, utilicémosla de la mejor forma posible, para mejorarnos como personas, como humanos.
En nuestra memoria retornamos, en ella tenemos los puntos de referencias para todo aquello que no debemos volver hacer. De lo bello se aprende, del mal también, debemos proseguir, porque el telón que hoy existe se abrirá próximamente y no sabemos que escenografía nos están montando.

Hay una zona de misterio, una incógnita, | que a veces sólo se despeja cincuenta años después. | Lamentablemente, para ese entonces | no me van a poder mandar un telegrama con el resultado.
Mario Benedetti

Juan Manuel Álvarez Romero, entre Conil y Sevilla: El Puerto de Santa María.

«…quería hablar de Juan Manuel, un artista con una sensibilidad a flor de piel, con una visión del mundo especial y espacial, es escultor, pintor y escritor, al menos que yo sepa; un creador nato que nos muestra en su libro, en su obra lo que lleva dentro.»

Por: Salvador Moreno Valencia*

Ya nos habíamos conocido en Sevilla en la feria del libro de 2010, fue en la presentación de la novela La contemplación de Edgar Borges, acudió con su familia, y cruzamos algunas palabras mientras tomábamos una caña junto a insignes poetas y escritores como Paco Vélez, y Pedro Luis Lérida. Edgar Borges nos había encandilado con su platica en la presentación de sus libro, pero también animó el fuego Paco Vélez que fue el que nos pusiera en antecedentes sobre Edgar, yo ya lo había conocido, pero quién mejor que Vélez para hablarnos de La contemplación.

No voy a hablar de éstos, sino del primero al que hace alusión este Conocí a… Juan Manuel Álvarez, así que tras aquel fugaz encuentro quedamos en volvernos a ver en otra ocasión. Pasado el tiempo seguimos el contacto vía cibernética y fuimos alimentando el fuego de la amistad. Como yo iba a pasar por Cádiz para presentar mi novela Santa Compaña, se lo comuniqué, sabiendo ya que Juan Manuel andaba por Conil viviendo-un nuevo rumbo había tomado su vida-, y dejando atrás parte de su tiempo en Sevilla, estaba instalándose en ese pueblo que mira al océano, ese gran océano que vio partir las naves rumbo a un nuevo mundo al que tanto le debemos por herencia de los usurpadores.

Decía que como sabía que Juan Manuel estaba en Conil lo invité a venir a la presentación que mejor le viniera en Cádiz, en El Puerto, o en Sanlúcar de Barrameda. Y a él le vino mejor El Puerto, y allí hicimos intercambio de libros, él me entregó El hijo de las costureras y yo el entregué la novela motivo de la presentación y excusa para reunir a unos cuantos amigos que tengo en El Puerto como son Carmelo Ciria, que se encargó de organizar el acto, Verónica Pedemonte que hizo las veces de madrina del que suscribe, Juan Gallardo, y otros que fueron convocados por ellos, así que en un local Pub estilo inglés se hicieron la presentación de mi novela y el intercambio de libros entre Juan Manuel y yo.

Juan Manuel hizo algunas fotografías del acto y del recorrido que hicimos guiados por dos magníficos guías: Verónica y su marido Juan, autor de la escultura homenaje a los salineros y de otras como la de la mujer en el antiguo presidio de El Puerto, el penal que sale en mi novela Pasos Largos, el último bandolero. ¡Ay penal de El Puerto, penal de El Puerto de Santa María!

Dicen que una reseña, una crítica, o un análisis se dice más del autor de estos que de los reseñados, criticados o analizados, yo ya he dicho suficiente sobre mí, quería hablar de Juan Manuel, un artista con una sensibilidad a flor de piel, con una visión del mundo especial y espacial, es escultor, pintor y escritor, al menos que yo sepa; un creador nato que nos muestra en su libro, en su obra lo que lleva dentro. Así que aquel intercambio de libros me llevó a conocer más profundamente a un hombre como Juan Manuel y además a los que ya he citado, de los que espero poder escribir algún día una breve nota como esta que le dedico al autor de El hijo de las costureras para felicitarlo por su libro que muestra la madera de escritor con la que está hecho, y que augura un buen futuro a su literatura.

alvaeno@alvaeno.com

* Salvador Moreno Valencia ( Setenil de Las Bodegas, Cádiz. España, 1961). Escribe novela, poesía en verso libre, relatos, cuentos, artículos de opinión, ensayos y realiza entrevistas: más de treinta entrevistas a escritores, políticos, cantantes, y poetas. En septiembre de 2010, firmó contrato de edición con OnLine Studio Productions de Panamá, con la novela Hilos rotos para una marioneta y con Casa Eolo Editorial, Huesca, España, con la novela Santa Compaña. Actualmente es director de la Revista Literaria Letras: http://www.alvaeno.com/letras.htm y del periódico Belianís, información general y cultural,

PENSAMIENTOS

http://www.calle-ficcion.debatepress

Sentado ante la mesa del café, surge alguna imagen, movimiento o palabra; como en un lienzo blanco del cual surgen mil ideas abstractas que se conjugan en un sin fin de metáforas, cuentos, leyendas o misterios reales.
Por: Juan Manuel Álvarez Romero*

La mirada se pierde tras la sombra del toldo, junto al mar y la arena bajo mis pies; el café deja de humear y sin saber exactamente donde dirigir mi atención, los pensamientos no paran en un sin sentido, al menos hasta que les encuentre donde asentarlos; los ojos no dejan de examinar lo que me rodea y, sin embrago mi cuerpo se siente relajado, tranquilo y distante de todo, sobre la arena, junto al sonido constante de las olas, la mesa con mantel de plástico y el café.

El periódico que solté al llegar junto a los cigarrillos y un libro de Onetti “Cuando ya no importa”, me avisa de que otros momentos se están moviendo en otros lugares, complejos, confusos, con verdades o sin ellas las palabras rellenan las páginas del diario. En este caso no leo metáforas, ni cuentos, solo posibles realidades que nos conciernen a todos, nos involucran a todos a seguir caminos que aunque no queramos nos obligan a seguir de algún modo, y los que no, deberían involucrarnos. Me repito una frase que se convierte en mi dogma, “La mejor forma de ir contra el sistema es tener nuestros propios pensamientos”

Mis pensamientos siguen su periplo por el lugar, cabalgan entre las utopías y las mesas del café, con mi ojo, el de la nuca, persigo otras voces que hablan de cosas más normales que las que suelen pasar por mi cabeza en estos momentos, hablan del amor, hablan de sueños, de verdades y de cómo conseguir deseos; loterías, quinielas, vacaciones, sol, playa, también de la fiesta la noche anterior. Un grupo de jóvenes cuentan el número de novios que han tenido, otros, los caballos de potencia de sus coches…

Mis ojos frontales buscan algo en que asentarse, quizás para buscar algún pensamiento concreto, algo más complejo para analizar ¿o quizás debería dejarme fluir? No todo tiene que ser analizable, ni complejo; le doy un sorbo al café, después me acerco un cigarrillo a los labios, ¡aquí se puede fumar!

El sol busca esconderse tras la línea del horizonte, con una paleta de colores que me sorprende cada día, rojos, naranjas, violetas, amarillos… quizás el sol hoy se marche sin respuestas, o con las necesarias para poder descansar. Creo que a mi, aun me queda proseguir buscando en los pensamientos alguna pregunta o respuesta, aunque estos, los pensamientos, nunca nos abandonan y mostrándose de múltiples formas, significados, causas y efectos, simples o complejos, alegres o tristes, siempre están ahí, como el atardecer que nunca es igual.

De regreso a la mesa termino con mi café ya frío; observo que el cigarrillo se consumió entero en el cenicero dejando su forma definida en las cenizas y recordándome que el tiempo también pasa. La mirada se dirige entonces a la muñeca derecha buscando las agujas del reloj, el cuerpo reacciona al estimulo de sentir que el tiempo voló, la mano izquierda se dirige a recoger el libro de Onetti que ni siquiera pude abrir, la mano derecha atrapa el paquete de cigarrillos y el diario, la izquierda busca en el bolsillo alguna moneda para dejar en la mesa. Con la mirada busco al camarero y le indico que me marcho… Ahora creo que encontré nuevos pensamientos… distintos, pero pensamientos.

Imagen titulada «Ante la mesa del café». Autor: Juan Manuel Álvarez Romero.
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DIARIO DE LA TRIBU La palabra sigue evolucionando

La mente humana es y ha sido motivo de estudios constantes a lo largo de la historia, encierra tantos secretos y tantos conocimientos por explorar que seducen al menos erudito. También fue y ha sido un motivo muy importante para que los sistemas, tanto sociales como políticos la estudien con mucho interés; estudiarla para prevenir el movimiento de la tribu, de la sociedad, de la colectividad en su propio beneficio. Ya sabemos todos que generó y genera.
Por: Juan Manuel Álvarez Romero (debatepress).-

Las aves migran guiadas por el instinto y su orientación a través de las estrellas, los murciélagos se orientan por los sonidos, las manadas de leones y lobos se organizan y atacan en grupos, las hormigas planifican batallas y tienen la capacidad de cultivar, los seres humanos expresan sus pensamientos y sentimientos a través de las palabras.

Somos parte de un circuito de neurotransmisores entrelazados con neuronas y células y, cada una de ellas con una programación especifica, esto, desde un punto de vista científico hace que sea imposible saber donde están o de donde proviene nuestras ideas, nuestros pensamientos, pero si tenemos una conciencia clara y por ello deducimos y analizamos sus procedencias.

Sin duda, formamos parte de los animales descritos. Podemos ser depredadores que trabajan en grupos, podemos ser hormigas que planifican como cultivar y prevenir con ello la escasez de alimentos. Podemos ser parte de cualquiera de los millones de animalitos que viven en el planeta y, cada uno de ellos con programas cognitivos diferentes. Tenemos claro que todo es un proceso evolutivo de aprendizaje, de adaptación y supervivencia, pero que a su vez genera dependencias, y eso ayuda a quien quiere controlar y controla al colectivo humano.

Aprendimos primero a comunicarnos con signos y después con sonidos para posteriormente comunicarnos con la palabra… la palabra como mensaje, como pacificadora y reconstructora nos sirve en los procesos sociales, anulando la violencia, promoviendo proyectos sociales. Quiero decir con esto, que la figura del político fijo se podría ir al traste, no es valida, no soluciona lo que el colectivo necesita, al menos tal y como lo conocemos hasta hoy, podriamos darle la vuelta.

En otros procesos sociales, en otros lugares y tiempo, la figura del «único»o estamentos politicos se cambia en cortos periodos de tiempo, al igual que los grupos que se designen para evitar de esta forma la corrupción, el desinterés, las filtraciones, la mentira… regenerar continuamente y trabajar entre todos evitaria que el sistema controle, maneje y aniquile.

La conciencia tal y como la conocemos, es colectiva y esto es lo maravilloso, el poder de esta es capaz de planificar un sistema complejo de civilización que llamamos sociedad, tribu, colectivo, humanidad.

El hecho de pertenecer a la humanidad nos hace tener conciencia de lo que somos tanto individualmente como en colectivo, el compartir y organizarnos nos hace ser solidarios, la falta de un individuo es importante, cada uno aporta su trabajo, cada uno tiene su especialidad, todos somos importante en la colectividad.

Pero vuelvo a decir que formamos parte de un proceso evolutivo lento, de adaptación al medio, y esto lleva su tiempo; la palabra sigue evolucionando.

2011© Juan Manuel Álvarez Romero –

LA MIRADA DEL OTRO

LA MIRADA DEL OTRO
Semana del 20
Escuchando a John Coltrane

MI LUGAR NO ESTÁ AQUÍ EN EL CIELO, SÉ QUE NO PUEDO QUEDARME EN EL CIELO… PERO SI QUE PUEDO VOLAR, SOÑAR, CAMINAR… VOLAR NO ES SOLO PARA PÁJAROS.

En la cordura está la locura, no cabe duda, uno está cuerdo hasta que la mirada del otro le dice que no lo está, o la cuestita, en ese momento comienza un conflicto interno complejo para el uno y para el otro, reclamante de cordura.

La lógica y la verdad van unidas, las respuestas son otra cosa… siempre se deben cuestionar, nunca vienen hechas…

En la memoria quedan esos silencios que nunca fueron sonidos, palabras; en ella quedan solo los recuerdos de aquello que pudo ser y no fue, que en realidad quedó en el alma y, en el corazón como algo real, pero que solo fue eso, un sueño maravilloso, hermoso.

Asumimos los hechos, pero muchas veces sin ver sus causas, los juzgamos en nuestra realidad, sin mirar sus efectos en los demás. ¿Como enfocar esos hechos sin dañar, sin molestar, sin herir? En el camino encontramos esas respuestas, pero casi siempre demasiado tarde, cuando el daño y la herida están hechos. Los sueños deben volver a retomar un nuevo vuelo.

Bajo este criterio que podría aplicárselo a todo en general, sentimental, amistad, laboral, existencial, etc. La mirada interna es continua, debe ser continua para mantener la lógica.

La sociedad es reflejo de nosotros mismo y, además con efecto rebote. Nos partimos el alma diariamente por ser felices y hacer feliz a los demás; pero en ocasiones sin un límite coherente, y sin resultados, volvemos a casa tan solos como salimos de ella, “la felicidad dura una leve eternidad” y con las sombras de la incoherencia a nuestras espaldas.

Mil veces nos exponemos a perder nuestro corazón, muchos lo han perdido ya, otros intentan no perderlo del todo y los que aun lo tienen intacto suelen andar rechazados, solitarios y extraños. No sé, la fuerza del alma llama al otro alma, ese alma que llamamos consciencia, en la que entra la razón, la lógica y como no, las dudas (preguntas y respuestas) dudas a perder lo poco que puede quedar de las dos partes, el alma y consciencia “llamémosle también razón y, lógica”.

La inconsciencia de nuestras acciones daña al alma de los demás, “a la del resto de la comunidad”, incluso la nuestra, en un desgaste lento, casi imperceptible, pero muy eficaz, mortal a largo plazo y, que nos debate en determinaciones drásticas en las que debemos mostrarnos sin alma para defendernos de ello.

La moral, otra parte que nos desbloquea cuando la percibimos inmoral, cuando vemos que no existe, cuando cierta moral apaga la voz del corazón, cuando las razones se interponen entre nuestro corazón y la lógica.

En la mirada del otro veo todas estas preguntas, creer o no creer, esa es la cuestión. La razón de ser, la fortaleza en sentirse, la moral de estar y, la necesidad de ser y de seguir creyendo en todo y, en los todos, sin esas creencias no podríamos vivir. En mi opinión es lo más importante, creer por encima de todo, creer es vivir. Pero en la mirada del otro persiste esa agónica duda. La insoportable levedad de la duda. En nuestro corazón está el ser más humano, en nuestros sueños está el corazón de serlo.

2011© Juan Manuel Álvarez Romero

No conozco la razón, pero sí, me oriento entre ella y la lógica. Sé de la verdad, pero no entiendo su mensaje cuando me llega de mil formas diferentes.

Las palabras se equivocan tantas veces como la razón y la lógica.

Otras me siento perdido entre la locura y la búsqueda de lo que veo.

No entiendo las veces en las que te encuentras ante noticias que dejan perplejo, las bombas noticieras que me descolocan en una sin razón llena de paradojas como ¿es verdad lo que me dicen? ¿Es coherente? ¿Hay sentido?

Camino desolado ante las calles repletas de sombras expuestas a otras miradas perdidas.

El ritmo del movimiento deja mucho que desear, ya que no es otro que las luces de la mañana, después se desploma en forma de globo desinflado. Las horas, nunca cierran, siempre están abiertas.

La mirada del otro, dice que mañana será otro día, que hoy se terminó para un mortal como yo, ahora le toca a otro; yo he cumplido con el día.

La mirada del otro solo vende, intuye mi interior, me deja desnudo ante sus ojos, y saca de mi lo que necesita, después soy despojado como un rollo de papel higiénico ya en uso, dejé de ser útil; al menos por hoy.

Cuando aterrizo dentro de mi habitáculo, las luces de la angustia asoman bajo el sofá, las angustias de ayer, antes de ayer y así tadas las de la semana “Un día de estos debo hacer limpieza.

Una caja sobre la mesa me dice lo que ocurre fuera, fuera de todo mi mundo y a la vez dentro del que vivo, el global. Intento mirar hacia otro lado pero para eso debo desconectar también el sonido, ese sonido de palabras me llenan la cabeza de sin razones lógicas.

Los días se marchan, al igual que las personas llegadas la hora; te quedas solo en la barra del bar y ya eres mal visto. Si caminas solo también. Si intuyes eres extraño.

No sé, a veces… por donde caminar sin ser visto, sin ser comentado. ¿Como se puede?

¿Por que esa mirada del otro?

La mirada del otro marca el paso de todos, pero la mía no puede evitar mirar a los ojos del otro.

La quántica hace presencia y, me avisa de que ya debo ir a dormir, mañana me toca volver al mismo lugar.

***

EXISTEN MOMENTOS EN LOS QUE DE ALGÚN MODO MIRAMOS POR NUESTRO INTERIOR RECORRIENDO LUGARES YA OLVIDADOS, PERO GRABADOS EN LA MEMORIA Y NUESTRO ALMA… EN ESOS MOMENTOS NOS VEMOS Y, VEMOS REALMENTE EN LO QUE NOS CONVERTIMOS EN EL CAMINO, PARA BIEN O PARA MAL, SOMOS LO QUE SOMOS Y CONTINUAMOS EN ÉL TRANSFORMÁNDONOS EN CADA PASO.

Las obligaciones diarias nos envuelven en electos continuos de las horas, de momentos robados y dedicados en exclusivas a un mundo que nos vuelve monótonos.

Caminamos sin un rumbo posible a causa de la presión de las horas, de los minutos que se acumulan en desusos, en olvidados de una vida sin tiempo.

El tiempo dejó de tener la importancia que originariamente tenía, vivir. Pero claro, cada uno de nosotros tiene un concepto diferente de ese uso maravilloso de ser, de estar, de pertenecer a un ciclo natural ya en desuso. Cada uno de nosotros inventa su propio ritmo, adecuado a sus necesidades diarias compuestas de horas, minutos borrados, vacíos.

Nos llenamos de posibilidades de generar vida, de sentir el palpitar de esas horas que regalamos y que nunca nos pertenecieron.

Las palabras que nunca dije se acumulan en mis silencios y, estos se apelmazan en un sin fuerzas que a su vez genera una acumulación de energías explosivas al punto del peligro de explotar, de aniquilar cualquier sonido a razón, lógico… esperanza; y voy descubriendo que las palabras sin sonidos tienen toda la fuerza. Y las que las tienen suenan a vacío, sin ninguna energía. Ya nada suena a lleno.

Hoy vuelvo a sentir la mirada del otro en mi diario de silencios, en las sombras que me despiertan en plena madrugada avisándome que debo ciertas horas a alguien, que los minutos descansados no me sirvieron, al menos como yo pensaba.

Mañana está muy cerca y, en la calle ya suenan otros que como yo se encaminan a regalar sus horas. Otros en cambio, intentar regalarlas, pero que aunque quisieran, no les dejan… porque no todo el mundo tiene ese derecho y, su abatimiento es aun peor, porque están regalando sus horas de vida a una posibilidad, a una lógica, a una razón, a un derecho que no les llega; poder regalar sus horas a otros.

En este recorrido aun nocturno, observo a los que regresan en el reflejo de mi ventana, cansados, oprimidos, sin fuerzas. Pero con cierta sonrisa en los ojos de haber podido regalar sus horas.

Esta sonrisa en los ojos, siempre me procupó.

EXISTEN MOMENTOS EN LOS QUE DE ALGÚN MODO MIRAMOS POR NUESTRO INTERIOR RECORRIENDO LUGARES YA OLVIDADOS, GRABADOS EN LA MEMORIA DE NUESTRO ALMA… EN ESOS MOMENTOS NOS VEMOS Y, VEMOS REALMENTE EN LO QUE NOS CONVERTIMOS EN EL CAMINO, PARA BIEN O PARA MAL, SOMOS LO QUE SOMOS Y CONTINUAMOS EN ÉL, TRANSFORMÁNDONOS EN CADA PASO.
No conozco la razón, pero sí, me oriento entre ella y la lógica. Sé de la verdad, pero no entiendo su mensaje cuando me llega de mil formas diferentes.

En ir y venir de de los días, nos involucramos en un cordón ilógico lleno de sorpresas abstractas que si las miramos bien no es otra cosa que la monotonía diaria del ir y venir… la armonía de nuestras propias sombras son las que evitan la locura de perdernos en un bosque de hormigón, de escaleras sin fin, de horizontes ficticios, de escenografías sociales que nos muestran un mundo onírico sin aíre, sin respuestas, sin texturas, sin vida a la que agarrarse.

En un reflejo, veo que el cansancio viene en la mirada, en el cuerpo, en el alma. No hay una meta consagrada definida, no hay una solución al miedo de esto o nada.

Ese miedo nos envuelve en gotas espesas de soledades que penetran en la nuestra, concluyendo en una sombra densa que convierte nuestras vidas en puro espanto. El pan humea en algunas bolsas, pero en otras brilla por su ausencia.

Soñar con un mundo mejor no es malo, las utopías se crearon para soñar, ¿o tal vez somos producto de una de ellas? no sé. Caminamos dentro de una burbuja, o tal vez no percibimos cual es el sueño, o el sueño que nos tocó vivir. Quizás somos unos errantes; sin fronteras, sin vidas propias… pero eso no me preocupa, me preocupa más el saberme parte de algo que no es perceptible, la continua sospecha de estar dentro del miedo.

Las palabras que llegan, vienen vacías de sentido, inconclusas de significado, pues las palabras dejaron de tener sentido en el mismo momento en que se olvidaron de este. La verdad.

La verdad se ha convertido en una meta diaria, su búsqueda nos agota en infinitas puertas cerradas, que nunca se abren, aun golpeándolas con fuerza, aun empujando en grupo, aun sabiendo que la verdad es parte de una vida entera de búsqueda. Esto no nos quita el derecho de buscarla en un sistema que se desvanece a nuestros pies, ese deseo vital de sobrevivirla nos absorbe en gran parte del camino vital de nuestra existencia.

En cada vida humana, existe una necesidad innata de respuestas, sin tener clara cual es la pregunta. Muchos caminan con las respuestas a todo, pero totalmente desorientados, buscando las preguntas de sus respuestas, otros buscamos con preguntas que no tiene respuestas y, la mayoría buscan las dos cosas, pregunta y respuesta.

Me maravillo al ver que existen caminantes sin ninguna de las dos, sin preguntas, ni respuestas, porque realmente nacieron para vivir, vivir sin preocupaciones, sin motivos para ello, tan solo ser felices en un mundo que les ofrece de todo, sin esfuerzo. Sí, existen, doy fe de ello.

Para los que si nos tocó preguntar o responder, andamos ese camino de ir abriendo y cerrando puertas. En mi mirada busco respuesta, pero en la mirada del otro veo con tristeza que no tiene la pregunta, o viceversa.

Algo en mi interior me dice que somos nosotros quien debemos darle forma a todo; que debemos caminar sin tantas preguntas, sin tantas respuestas, pero otra parte de mi no deja de hacerse preguntas al igual de darse respuesta por el camino.

En la mirada del otro, en ocasiones percibo una franja en el horizonte que promete respuestas, y cuando esto ocurre, instintivamente me encamino hacia esa brecha de razón, lógica y esperanzas.

Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor y creativo multidisciplinar

RECORRIDOS.- III Narrativa

RECORRIDOS.- III
Narrativa

En las horas de mis juegos me cobijabas bajo tus sombras maternales, con tú sabiduría del tiempo sobre tus hombros me ocultabas del sol de agosto. Yo quería correr y saltar, quería abrazarte sobre la luz eterna del verano, sobre el estanque que tantas horas de juego y baños nos dio.

Ahora cumplo la edad del tiempo, cumplo con la misiva de aquel día en que prometí volver siempre al mismo lugar, ¿recuerdas?

Tus palabras maldijeron aquella promesa, lo dijiste entonces y lo dices ahora,

¡No jures lo que no puedas cumplir! -.Decías.-
¡Debes irte para no volver, no mires atrás, corre!

Nunca entendí tú empeño, para que yo no volviese a este lugar, después de tantas cosas bellas que me ofreció.

La bicicleta estaba toda estropeada, llena de parches, remiendos con alambres usados, pero era la mejor.

No tenía guardabarros, ni trasportín, ni ningún tipo de suplemento, solo lo elemental; la cadena, pedales, manillar y ruedas, ¿frenos? No!! Con la Zuela de los zapatos o, si era peligro eminente me tirabas, aun conservo una cicatriz en mi barbilla.

No sé cuantas manos tenía de pintura, ni por cuantos dueños había pasado, pero era parte de mí, un miembro más de mi cuerpo… una maravilla, corríamos por los caminos a toda velocidad como en un circuito de carreras, ¿recuerdas?

Como no recordar el canto de las golondrinas volando bajo para beber del agua de las albercas o fuentes; ¿cuantas palomos caídos de los nidos salvamos? ¿A cuanto de ellos criamos en casa, dándole garbanzos y haciéndolas correr por el pasillo a ver quien llegaba antes a coger su premio? Sí, después terminaban marchándose, en cuanto les crecía las alas lo suficiente para ello.

Recuerdo algunas rescatadas de las fuentes, pues por su suerte o mala fortuna el destino les hizo caer en ellas, amortiguando el golpe, pero alargando su agonía. Cruel, pero es así, ¡suerte que pasábamos por allí! Pero las que no, eran tiradas a un Arriate por algún jardinero, para festín de alguna tribu hambrienta de gatos. No, no eran crueles los jardineros, solo aceleraban su muerte, si no estaban ya ahogadas después de una noche entera intentando salir del agua sin suerte.

Recuerdo una tarde en que papa nos fabricó unas espadas de madera para jugar a caballeros; esto fue motivado por una obra de teatro que se representó en unos de los patios, creo que el de la montería, donde se representó a don Juan tenorio, desde luego no teníamos edad para ver esta obra, no por el contenido de ella, si no por las horas en que se representaban. Era hermoso ver el palacio iluminado por la noche, sentir el aroma de las flores mezcladas con el de sentirse parte de aquel momento, aquella hora prohibida para un niño de mi edad. Sentir el aíre, sentir la escena, los decorados, los actores, el vestuario, las espadas; los sonidos, las voces… el drama. Estos momentos marcan a cualquier niño, al menos en mí permanecen estos momentos….
Juan Manuel Álvarez Romero© 2011

“ENSAYO” LA CIUDAD EN LAS METÁFORAS DEL NUEVO DÍA “LA RECONSTRUCCIÓN”

Hubo quienes decían que el agua o el fuego constituyeron el motivo por el que se producía el agrupamiento en comunidades de los seres humanos. Pero nosotros, considerando la utilidad del techado y la pared y su carácter necesario” estamos fehacientemente convencidos de que estos factores tuvieron un mayor peso a la hora de reunir y mantener unidos a los seres humanos.
León Batista Alberti

Toda innovación “alteración de lo establecido” implica sin duda la existencia de algo establecido: tradiciones, convencionalismos, estéticas o formas de pensar.

Las ciudades son el reflejo de las sociedades, los países, los estados. Conformamos una base, unos cimientos que van fortaleciendo el gran edificio del capitalismo, el poder, el sistema; nunca debemos cansarnos de recordarnos que existen otras posibilidades para cambiar, para evitar los miedos impuestos, para mejorar notablemente las diferencias, difuminarlas entre si para que poco a poco vayamos viendo que la creatividad no es solo un proceso artístico; también es social, de la tribu, es cosa de todos, todos contribuimos a la creación de los estados. La palabra creación es más amplia de lo que solemos pensar.

La misma evolución va marcando las pautas de lo nuevo, la fuerza de creación o de destrucción está implícita en las nuevas formas, normas, secuelas de lo pasado o renovación de lo antiguo, esto todo como consecuencia de la perspectiva racionalista del siglo XIX y sus ciudades industriales, donde lo habitable, lo que constituía territorio e identidad se enlazaban a los proyectos sociales que contaban con distintas perspectivas de “lo moderno” según el lugar del mapa donde se estuviese establecido.

Y sin embargo todos nos hemos movido sin duda en una corriente de procesos socioculturales forzados, aun cuando los habitantes de las ciudades industriales del siglo XX irrumpían en las ciudades, tomándose los espacios, significando y delineando historias a través de sus calles, gestando así su mágica textualidad, la ciudad en si misma no dejó jamás de ser parte de un proyecto expansivo, productivo y tecnocrático que con la expansión de las lógicas de la expansión y producción del capitalismo ha ido engullendo también las formas significativas de habitación de los lugares.

Los espacios, reconstruidos y engalanados como piezas de museo recuerdan -claro- la pertenencia a legados culturales, pasados gloriosos en el arte, la filosofía, la literatura, pero que en muchos casos son tomados como centros de paso, donde se alimenta un alma inundada de posibilidades creativas que tiene un ancla a la cadena tecnológica que recuerda a diario que es ese el sentido del verdadero bienestar social, que fuera de las paredes de la comodidad del futuro y el mundo tal como se le habita no queda más que la reproducción incesante como camino al éxito. De esta forma los legados son eternos presentes que llenan las necesidades de sublimación y que evitan al mismo tiempo la generación de otras con iguales implicaciones sociales.

Y como no admirarlo y entenderlo si el mundo, ahora mutado en globo, no es solo planeta azul que vemos desde el espacio a través de la cámara satelital, el mundo-globo propio, el que adquiere la dimensión significante, se ha expandido y gracias a la masificación de todo-lo-que-se-produce la tecnología y su universo homogenizador nos permite una cotidianidad contenedora de -todo-lo-que-existe – así aparentemente se abre y se conecta todo al mundo-globo y, sin embargo es tan solo ante nuestros ojos en su imagen-objeto, si se ha logrado un engranaje necesario se podría quizás llegar a ir un poco mas allá del acto de visualizar y, se podría hasta a transitar por sus calles como un turista efímero que reconoce las maravillas de ese mundo exótico de lo diverso, mientras se abanica en un resort-habitación que es la reproducción completa del espacio seguro que contiene su mundo-conocido.

Pero el acto de habitar, territorializar, de inscribir el recorrido diario de una vida a través de plazas y calles, de la sorpresa de los encuentros y la gestación de historias propias y de actividades que permitan un fuera de juego de la avalancha de la tecnocracia, se hace cada vez más reducida y su permanencia ya es una doble apuesta a la sobrevivencia y a la resistencia contra la homogenización consumista y la locura de los endiosamientos de las identidades como producto de boutique, estas como tareas que exigen cada vez más un proceso reflexivo y regenerador que permita que lugares, saberes y, su contenido tomen fuerza en otra dirección que posibiliten su esencia pedagógica realmente en el margen de la cadena productiva.

Al tiempo de las reflexiones y las respectivas sombras generadas por todas las facetas del desencanto del planeta de no-habitación que nos va dejando esta lógica del orden global, donde salvo lo propio e individual ya nada puede ser gestor de felicidad y, la palabra “valor” se asimila a los espacios que habitamos, nuestras prácticas cotidianas sobre ellos únicamente son medidas en sus posibilidades comerciales.

A este tiempo que nos da bocanadas de intrascendencia compulsiva, entre lo desgastado y la basura toxica de un proyecto de lugar y de sociedad que se pretende estandarizada, vemos también las pulsiones de las resistencias desde los lugares donde el reconocimiento de lo humano es palpable y vivible, desde donde el miedo y la creación son herramientas fundamentales en los recorridos diarios, en lugares donde lo esencial no existe como teoría sino como practica, desde allí se están tejiendo mundos, aldeas más pequeña que pueden ser tejido también de eso que hemos denominado utopías de la tribu, desde muchas de estas experiencias y las de nuestra tarea diaria en el trabajo del volver a construir territorios y habitarlos de manera compartida es quizás lo que nos permita ¡quizás! otra vez gestar y dar cobijo a ese proceso de soñar en colectivo.

Las calles reflejan las sombras de los grandes bloques, cajas grises, los árboles son farolas con lunas coronándolas.
Existen calles sin salida, oscuras, llenas de basura donde también se perciben sombras humanas hacinadas bajo cajas de cartón, de donde emergen olores indescriptibles.
Justo dos calles más arriba, la luz lo ilumina todo, se perciben escaparates lujosos llenos de ropas, otros de comida y justo más allá se ve movimiento de humanos que entran y salen de un café tipo parisién. La música de jazz y las risas terminan por llenar el ambiente de una noche sin luz tan solo iluminadas por las falsas lunas.
Entre otras sombras se perciben unas más altas y oscuras, delgadas y sin rostros perceptibles que entran en cajas negras con ruedas, se mueven calle arriba y calle abajo, como vigilando que todo está en orden.
Desde mi posición, sentado en la rivera de un río y bajo un árbol, mi visión es general, puedo ver todo lo que ocurre en las dos calles, incluso ver pasar a los que no viven ellas, lo que me hace ser critico, observador y, me llegan preguntas como el porqué la luz no llega igual a todas partes, ¿porqué los olores y las risas deben ser diferentes? incluso porqué hay quien no vive ni quiere vivir en estas dos calles. Y me pregunto en que lugar camino o convivo yo en este entorno, en este mundo. ¿Cuantos lugares existen?

Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor y creativo multidisciplinar
Vanessa Torres Mayorga© 2011 – Antropóloga y escritora

RECORRIDOS

         

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                                                RECORRIDOS
Las horas ante tus reflejos me absorben en la inmensidad de los sueños, en la lejanía de los tiempos, de los sentidos y de las sensaciones.
La huella de tus colores, los sonidos de la vida que derramas, de aromas, brisas y sensaciones.
La oscuridad del tiempo se ilumina en tú sonido, el frescor de tú recorrido, en el fluir de la vida que emanas se convierte en un vergel de vida.
Las sombras de los centenarios árboles ya vieron demasiadas huellas; me reconfortan en lo más íntimo y, en lo más hermoso de todo lo que me aportaste; ellas no ocultan ni esconden, al contrario resaltan y embellecen tu figura, símbolo de vida.
Entre las sombras penetran formas de luz en sus más amplios cromatismos, formando y deformando todo a tú alrededor, entre geometrías y formas sin definir; entre tus lágrimas y tus reflejos, entre los colores que acaparas no para ti, si no para mostrar. Naranjas caídas del árbol, amarillos de limoneros, blancos de la Natura y jazmines, rojos de las buganvillas, y del verdes de tus protectores centenarios.
Las hojas marcan el cambio de estaciones flotan entre los reflejos y sombras, entre las luces de tú alma agua.
El agua, sombras y cromatismo, se resisten al tiempo. En tus sonidos, en tus miedos, en tus amores y en tus vidas que vieron y dejaron demasiadas huellas, pero que sin duda te dan la gran presencia que posees.
Supiste transmitir a los poetas que derramaron sus lágrimas en ti; a los antes que se prometieron amor eterno, escribieron después los más bellos poemas.
Tu belleza quedó expresada a través de las manos de los artesanos que te vistieron, te adornaron y te amaron. Las manos más sutiles de jardineros te dieron este hogar, este entorno, te rodearon de arrayanes, rosas, ficus, damas de noche… te rodearon de columnas, pilastras y asientos con los más hermosos azulejos, de las plantas más exóticas traídas desde otros continentes para embellecer tu sonido y tú presencia.
Viste a príncipes y reyes convivir desde su niñez junto a ti, y te contaron sus más íntimos secretos y deseos.
Las lunas que se miraban en tus lágrimas, aun regresan cada noche a escuchar tus relatos, cuentos, poemas y leyendas; junto a las palomas, gorriones, jilgueros, mirlos… siguen tras generaciones bebiendo de ti, que como un manantial inagotable nunca les dejaste con sed.
Sabes que aprendí a caminar junto a ti, tus cantos me sirvieron como nanas. Mis pequeños pies se refrescaban en ti, en los días de más calor también ofrecías refugio a todo aquel que te pedía consuelo. 
Tus sombras fueron mías también, tus lagrimas acogieron las mías, mis primeras palabras fuiste tú quien las escuchó. Me viste crecer, me viste sentir, amar, me acompañaste en mi primer beso.
Hoy soy yo, un simple poeta, amante de tus sombras, tú sonido, tú fluir, tú sabiduría quien te escribe y te cuenta.
Seguí tú camino allí donde fui, hablé de ti, de tus palabras, de tus silencios, de los aromas más hermosos que te rodean, de tus luces, de tus sombras, de tus lunas y tus días, de tu magia. De la vida que emanas…  
Hoy vuelvo a ti con añoranza
Hoy quiero hablarte
Hoy quiero volver a sentir
Hoy quiero contarte
Hoy vengo a ofrecer
Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – 

     

EN EL CAMINO

                                                                    2011© Juan Manuel Álvarez Romero

                                                          EN EL CAMINO
                                                             


                                                                             EN EL CAMINO
                                                                             LAS SOMBRAS
                                                                             LA LUZ QUEDA
                                                                             LAS PALABRAS
                                                                             LAS HOJAS
                                                                             LA TIERRA
              
                                                                             EL CAMINO 

LA CIUDAD EN LAS METÁFORAS DEL NUEVO DÍA “ENSAYO”

          
“En esta ola de recuerdos que refluye la ciudad se embebe como una esponja y se dilata. Una descripción de Zaira tal como es hoy debería contener todo el pasado de Zaira.  Pero la ciudad no cuenta su pasado,
lo contiene como las líneas de la mano, escrito en las esquinas de las calles,
en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos,
en las astas de las banderas, cada segmento surcado a su vez por arañazos, muescas, incisiones, comas…”
Ítalo Calvino 
 Las Ciudades Invisibles
Renacemos y morimos a cada minuto y en todos los sentidos; en los miedos, en las enfermedades, entre las guerras que nos arrebatan a los seres queridos y que minan nuestras emociones, en los proyectos políticos que emergen de las ideologías que han refundado una y otra vez su papel intentando no marchar al universo del olvido.
Como en una simbiosis el dibujo de los territorios que habitamos y lo que hemos erigido sobre él, nos habla de  la permanencia de nuestros ritos, de  la importancia de la memoria anidada a lo que nosotros hemos construido como recorridos propios y recorridos de los otros con los cuales  hemos ido inscribiendo las señales y los mitos que hablan de sueños y deseo pero también de las estrategias del orden del poder y la economía que modelan los recorridos de nuestra vida.
Desde el primer artículo venimos hablando de cómo vivimos en una tribu moldeable y manejada por un sistema, una maquina que diseña, condiciona, y manipula desde todos los espacios donde establecemos el recorrido de nuestra existencia tanto material como semántica, como los espacios de comunicación, de formación académica, de nuestras relaciones con el cuerpo y el erotismo, la sublimación de nuestras prácticas cotidianas o el aniquilamiento de las mismas por una repetición invariable de miedo y consumo y la anulación de la creatividad ha emergido de las lógicas de identidad que poco a poco el capitalismo ha venido  demarcando territorial y socioculturalmente.
La arquitectura urbana es en si misma un signo cultural cargado de metáforas comunicativas donde el poder, las interrelaciones humanas, las emociones y las sexualidades se conjugan imprimiéndose sobre ella y al mismo tiempo son el resultado de los proyectos técnicos y sociopolíticos que se entrecruzan con los objetivos económicos y las disposiciones técnicas-estructurales de la urbe con todos los márgenes que de este proyecto emergen. Y es por esto que al interesarnos en ella, surge la reflexión a las soluciones que el mismo sistema-capital  ha dado a generar un entorno que organizara las actividades de lo público, lo privado y los territorios que construyó para tal fin.
La ciudad moderna organizada y construida para la cohesión social en los principios del proyecto moderno definió el objetivo de establecer centros de producción industrial, al mismo tiempo que escuelas y centros de formación técnica que acompañarían la figura obrera integrada a la ciudad, eso generó uno de los rasgos de identidad fundamental en la caracterización y actuación social de los obreros- de los centros urbanos, con la caracterización que esta adquirió en cada lugar del mundo en su mezcla con las culturas precedentes al proyecto moderno y, en esto el desencadenamiento de una organización urbana relacionada con la organización de clases que le dio a las ciudades del mundo características arquitectónicas y espaciales concretas y, que inscribía a su paso los sistemas de represión y control así como los hechos y lugares desde donde se concentraban las resistencias.
Las interacciones de la sociedad moderna en las ciudades permitieron cada tanto, que los potenciales de lo social intervinieran y reaccionaran al control acelerado de la producción y al olvido progresivo de los proyectos humanos que pretendía promulgar. 
Sin embargo unida al nuevo proyecto mundial de homogenización productiva se vio  la nueva ciudad sobremoderna, los territorios nuevos, sin las huellas de un duro pasado de luchas que hicieron al capitalismo replantearse en todas sus aristas y sus nudos; aparece  la ciudad del tiempo productivo y del consumo como la realización de la señal totalizadora de los fundamentos del orden capital y de las actuaciones de su poder,  la metáfora del desencanto fue implantándose al ritmo de la fragmentación de la ciudad cohesionada, los espacios privados se han aceleradamente extendido y las posibilidades de interacción publica pasaron de actuar de manera física a generar de su huella el simulacro de su existencia, a través de los medios de comunicación, que se transformaron poco a poco en los únicos medios de interacción.
La ciudad se ha convertido en una huella, pero una huella sin referente de memoria, una huella legible que cada día nos dice menos, que nuestras prácticas cotidianas son un modo de ser, de habitar el mundo.
El eterno presente en que  muchos de nosotros permanece o por lo menos así lo pretende el simulacro de los actos despojado de su práctica y de su significado se enraíza a la contundencia de la miseria humana y material que se despliega ante nuestros ojos,  mientras  la transformación de nuestro espacio vital acelerado que sigue el guión de los circuitos de poder  es la forma de desterritorializar nuestras prácticas cotidianas, de arrebatar el centro significativo de nuestra vida quitando la posibilidad de incorporar los deseos y proyecciones vitales que están fuera del circuito del consumo. Reterritorializar nuestras prácticas cotidianas y hacer una toma contundente de los espacios colectivos vitales es dibujar otra vez la ciudad que somos, la arquitectura de nuestros encuentros y nuestros recorridos que de manera contundente actúe sobre nuestras identidades y sea resistencia a la homogenización que en los centros de consumo ha engullido la arquitectura urbana y sus posibilidades de sublimación de interrelaciones, emociones y deseos vitales.
 Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor y creativo multidisciplinar
                       Vanessa Torres Mayorga© 2011 – Antropóloga y escritora

OXIGENO





                                                        NECESITO ESE OXIGENO VITAL DE TÚ EXISTENCIA,
NECESITO SABER DE ESA MIRADA EN FORMA DE BRISA MARINA.
NECESITO SABERTE CERCA PARA PODER RESPIRAR.
NECESITO EL AROMA DE TUS DÍAS…
Juan Manuel Álvarez Romero

Entro sigilosamente a la habitación hasta lograr sentarme en mi sillón de lecturas y viajes, frente a la gran ventana que da a la terraza y, por la que entra una maravillosa luz limpia, junto al aíre perfumado con olores a fragancias, plantas y paisajes lejanos de oriente; todo envuelto en una hermosa armonía mágica, luz, aíre son portadores de mensajes de tú existencia.
Al respirar esta luz cegadora pero hermosa, sin dolor, sin quemar la vista me dejo llevar por las formas que proyecta en las paredes lisas y blancas.
La luz etérea y silenciosa me trae imágenes de tus paisajes que se dibujan ahí, frente a mí, surgiendo puntos de fugas formando planos lisos pero con texturas maravillosas que me recuerdan a mágicos bosque de árboles tan antiguos como la humanidad.
Frente a esta pared de belleza incalculables, y sus imágenes que me llenan de paz y amor hacia ti, aparece otras formas más parecidas a valles o mares, en los que aparecen formas que bien podrían ser barcos o casas degradadas por los grises más bellos que jamás vi. Al fondo, a la derecha de un zurdo, puedo percibir la silueta de una hermosa luna cuando y de pronto escucho una voz dulce que me recita al oído…
Mi luna está mora… las estrellas casi entran a mi escritorio, el aíre respira del azahar y me trae tú aroma a la mesa… las palabras surgen del silencio que el mar se niega asumir… esta noche en especial vuelo en perfumes, estrellas y luna junto a ti…”
El techo plano, liso, sin bultos que le declaren imperfecto, me evoca a tú universo, me avisa de tus estrellas y planetas que te protegen y cuidan en tú camino desde tú infancia; la luz que penetra por la ventana se va degradando en oscuridad hasta llegar a la altura de mi cabeza, mientras que por su recorrido me llegan noticias de galaxias enteras y repletas de vidas que no llaman ya la atención de mis sentidos.
Una voz sin voz me dice al oído, quédate y, una luz sin luz me envuelve sin cubrir del todo y, una música sin notas me trae tú imagen de princesa, mirándome con la dulzura de un ángel.
Y allí, en silencio permanezco esperándote desde hace ya toda una vida, con la certeza de que acabaras por llegar en cualquier momento.
 2011© Juan Manuel Álvarez Romero


A ERNESTO SÁBATO Y UNA VIDA POR LA INTRANSIGENCIA

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“Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”. Ernesto Sábato
                                                                                          
Hoy miré la prensa diaria para ver que ocurría en el mundo,  después de casi quince días sin saber nada de él, solo el mundo de mi escritorio, mis duendes corriendo sobre la mesa, en las sombras… 
Se ha muerto Ernesto Sábato y vino una sensación extraña a dibujar la mañana, como de una soledad más profunda en el mundo, como un dialogo imposible de dejar de abandonar  al recuerdo de mis diálogos y eternas discusiones con sus textos, un repaso sobre mi trabajo, y este documento que iba asomando su cabeza durante la semana en medio de la relectura de algunos puntos en los que aun nos encontramos alimentándonos vivamente de una generación de creadores que han recogido sus maletas y marchado a esa otra tierra aun indescifrable que es el territorio de la muerte física.   Y sin embargo en una especie de juego de la causalidad ha venido este momento a moldear las impresiones que queda sobre la mesa al hablar del juego creativo, del compromiso así suene anquilosado, de los caminos por hacer de la utopía una razón inherente a nuestra existencia una prueba de resistencia frente a un universo de soledad y simulacro de vida, -no-la-vida- que surge de nuestro mundo contemporáneo.
Estas ideas, pensamientos surgen como del primer momento como sortilegios, después del impacto, inciden en la vida propia como creador, como escritor, en eso que te recuerda que  todo lo que se hace es poco, si te despistas un poco descubres que te quedas en lo mismo, que si bien un estado de contemplación se antepone a una urgencia de manifestarse, en si lo esencial es todo, y que la creación está precedida por efectivamente momentos sublimes de soledad y contemplación y reflexión, pero que la urgencia de voces que incidan sobre la realidad, de palabra transformadora, reparadora de humanidad,  es una prueba de vida en medio de este silencio aterrador que nos invita a dar pruebas no de existencia colectiva, sino de individualidad con el slogan de libertad como bandera, cuando el sino del mismo sentimiento de estar perdido del esclavo antiguo nos cae a diario sobre los hombros.
-Sí, se que alguien me dice  que hay que sobrevivir, que sea más egoísta y que mire por mi, que no piense tanto en el mundo-  sé, pero no puedo mirar a otro lado, además no se puede ser menos egoísta que mirando hacia otro lado, es la prueba de mayor negación de si mismo olvidarse del mundo del que se hace parte, y es al mismo tiempo la muerte a la apuesta por otra forma de vivir, de crear, a esa impuesta a base de golpe y porrazo que solo se alimenta de  miedo… de la mentira.
“El hombre no solo está hecho de muerte sino también de ansias de vida; tampoco únicamente de soledad sino también de comunicación y amor” Ernesto Sábato
Al final los duendes caminan sobre todas las aristas de las mesas, la creatividad es dada al ser humano y llega a los rincones más insospechados, aliándose con aquellos que les den vía ancha; si lo pensamos un poco más los universos de nuestra imaginación han sido gestores de propuestas de vida, visiones del mundo, posibilidades insospechadas de  entender lo humano, las fabulaciones nos han llevado al descubrimiento de la belleza y a develar lo cruel de nuestras realidades sublimando en todo caso cada cosa que toca, pero ella misma en las manos del poder, ha sido  objeto por excelencia de creación del miedo, desolación, pobreza, angustia.
 El sentimiento humano es algo maravilloso, único, gentil, honesto, sublime cuando se encuentra, cuando no existe el duende de la mentira, del miedo… cuando los intereses sociales y personales tienen un dialogo continuo, casi indescifrable el lugar de la frontera, cuando se agotan los intereses y surge la motivación, la magia del encuentro, cuando muchas cosas son dadas por la vida para vivirse, sin esa necesidad de la plusvalía de los actos y las emociones!!
“El contacto con cualquier obra humana evoca en nosotros la vida del otro, deja huellas a su paso que nos inclinan a reconocerlo y a encontrarlo. Si vivimos como autómatas seremos ciegos a las huellas que los hombres nos van dejando…” Ernesto Sábato
 Encontrar ese estado, un lugar donde no existe la creatividad negativa es la tarea de toda una vida, de un camino entre sol y sombras que muchos seguimos en el empeño, sin buscar condiciones, pero que cada vez se vende más caro. La solidaridad hay que sacarla del bolsillo en cada esquina de la calle, en cada prueba que pida la vida que aun los otros existen y se les dibuja en el rostro una sonrisa al ser reconocidos, aludidos, la solidaridad y la apuesta creativa es una reconstrucción diaria de nuestra esencia  colectiva… una apuesta a inventarse uno mismo con los pedazos de una sociedad en la que la personas deambulan por la vida cada vez más solas y en la que es necesario recordar la vida (no-la muerte) en cada paso.
¿Que nos ocurre? ¿Por qué dejamos que nos separen individualmente, cuando sabemos que como colectivos somos más y más poderosos que la gran mentira, la gran máquina de la mentira?
Vuelvo a mi escritorio, a mis duendes, con un pie fuera en el mundo, se sigue porque es fundamental en la reflexión y en el crear la prueba de resistencia, y un poco un homenaje Ernesto Sábato, y en su más amplio significado, a ese quehacer que no desconoce al otro, que lo alimenta y lo acompaña, aquí entre tinta y palabras, entre papel y pinceles, entre nosotros con la confianza en continuar el andar,  desde estas letras que  recuerdan el abrazo eterno.
“Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos…”  Ernesto Sábato
                  
  Gracias Ernesto por estar y que allí donde estés reinen las utopías
                                                    
                                            1-Mayo.2011
                      Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor y creativo multidisciplinar
                       Vanessa Torres Mayorga© 2011 – Antropóloga y escritora

A ERNESTO SÁBATO

  

        La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
El artista debe ser mezcla de niño, hombre y mujer.
El proceso cultural es un proceso de domesticación que no puede llevarse a cabo sin rebeldía por parte de la naturaleza animal, ansiosa de libertad.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tana dificil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.


ERNESTO SÁBATO DECÍA QUE PARA QUÉ SEGUIR ESCRIBIENDO, SI AL FINAL NO QUEDARÁ NADA… ¿Para qué tanto lío si hemos de morir y no quedará ni una línea, ni siquiera un verso sencillo?




LA GOTA. (30-ABRIL-2011)


HOY SALTÉ LEJOS
CASI NO LLEGO
PERO LLEGUÉ.
SALTÉ TAN ALTO QUE CAÍ
SALTÉ TAN LEJOS QUE VOLVÍ
HOY QUISE SER.
               ***
HOY FUI GOTA
Y AL CAER
SALTARON MIL
MIL FORMAS
MIL LUCES
MIL HERMANAS.
               ***
HOY SALTÉ LEJOS
TAN LEJOS QUE VOLVÍ
HOY FLUYO
HOY RECORRO MARES
¡LLEGUÉ TAN LEJOS!
HOY SOY MAR
Espero que allí todo sea como tus utopías…


2011© Juan Manuel Álvarez Romero http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.canal-literatura.com%2FBLOG%2F&h=a9ef5

CUANDO ME SIENTO ANTE TI

Cuando me siento ante ti, siento el vértigo del paisaje. Las horas pasan volando como gaviotas que se lanzan al agua por un pescado. Las sonrisas de un niño me llama la atención. El ruido de un coche que arranca abajo en la calle. La música que marca los minutos. Las horas que se asoman y se van.
Cuando me siento ante ti, me quedo en blanco. No puedo pensar. Me abstraigo con cualquier movimiento sonoro o visual.
Cuando me siento, dejo de sentir. De vivir. De caminar.
Escribirte se convierte en un golpe seco que me provoca que los dedos dejen de teclear.
Los paisajes vuelven a aparecer. Tú sonrisa asoma y me da la energía para recomenzar.
Tú, papel, que me asombras con tú sabiduría, con tú silencio blanco y tú mundo interior.
 2011© Juan Manuel Álvarez Romero 

DEL CAMINO CREATIVO A VOLVER A HUMANIZARNOS

Pese a tantas y tantas desgracias como hemos heredado es preciso reconocer que se nos ha legado una libertad espiritual suma. A nosotros corresponde utilizarla sabiamente, reducir la imaginación a la esclavitud en virtud de aquello que con grosero criterio se denomina felicidad, es despojar a cuanto uno encuentra en los más hondo de si mismo del derecho a la justicia, a permitirse llegar a saber de si y de cuanto rodea eso que puede llegar a ser…. 
Andre Bretón “Primer Manifiesto Surrealista”

Este documento ha surgido para nosotros a través de una discusión que nos planteaba el texto anterior a cerca del miedo,  y  ha aparecido como consecuencia de esa reacción un poco de ceja fruncida  a quedarnos solo en contextos críticos, y la necesidad de revitalizarnos en una discusión que más allá de crítica sea propositiva.
La respuesta a nuestra discusión sobre las formas en que como humanidad se ha enfrentado el miedo la hemos visto como un impulso que por siglos ha dado origen a diversas formas de resistencia y creatividad, a encuentros y desencuentros de propuestas que al margen del régimen establecido de mercado, control y rentabilidad han intentado proponernos saltos humanos fuera del cruce de realización constante y de un deseo que surge como mercancía.
Allí donde se asocia nuestra imaginación y el legado social recibido ( técnico, espiritual, estético, mítico ) a las opciones que vemos o no de reconfigurarlo, proponerlo, recrearlo, es desde donde  pretendemos ahora retomar no solo una reflexión propia sino proponer a otros alimentarla, es decir, que este sea un punto de partida a generar conexión desde diferentes ángulos creativos.
CREATIVIDAD O MUERTE
La posibilidad de llenar el vacío constante que produce la alienación y reconfigurarlo como lugar de creación constante, es la mejor forma de resistencia, es la búsqueda de propuestas a la sociedad instaurada, al deseo estándar y el menú de vida que se escoge y  suple desde el orden mercantil.
Nos preguntábamos que ocurriría si miramos atrás un poco en el tiempo desde mediados del siglo XIX  donde la incipiente industrialización llevaba en su motor el camino de la liberalización del mundo occidental, las bellas artes obedecían  a los gustos estéticos de la alta sociedad europea o a ser espejos del desastre humano que engendraba el paraíso liberal un siglo después de la revolución francesa, mientras la ciencia tomaba asiento en primera clase.  Las condiciones humanas de los personajes hacinados en ciudades sin infraestructura e inundadas de hambre se hacía notar en el arte popular, en la literatura realista y naturalista, en los paisajes grotescos de gentes oscuras y desdentadas que morían en las esquinas mugrientas de las grandes urbes, así en plena instauración  de un nuevo sistema socio-económico vemos como las artes toman un camino retratando su entorno, e interviniéndolo, en contra de un sistema tradicional clásico que no satisface las necesidades de su época los artistas proponen miradas y actos  revolucionarios dentro del momento, rompiendo con los cánones clásicos, estallando en una multiplicación de nuevas formas, cambiando perspectivas en arquitectura, estallido de color, de conceptos estéticos, de miradas sobre su entorno y aprehensión de la realidad.
Desde  el final de la segunda guerra mundial 1945 vimos como las artes, el pensamiento,  intelectuales, y pensadores, se encerraron sobre si y generaron una visión nuevamente desgarrada del mundo, pero no por eso menos propositiva, donde se planteaban como propuesta la impaciencia, donde se oponían al mundo de la miseria de su humanidad en tanto sus valores los desvinculaban de su verdadera naturaleza y estremecidos durante 15 años mas de guerras y juegos de dominio territorial dieron origen a un movimiento vital sin precedentes en todos los ángulos creativos que recorrió gran parte del mundo hasta finales de la década de los 70, y que quizás como en ningún otro momento diseño las herramientas desde las cuales los modos de producción aprendieron que en el orden del control el primero en encerrarse dentro del sistema de circulación mercantil debía ser el sujeto de motor revolucionario, así el artista, el creativo se dibuja como  una herramienta-producto de consumo mutando  de esta forma su capacidad productiva en tanto su deber ser  esté enlazado a un sistema académico, o a un prestigio rol en donde su producción pueda ser objeto de promoción de un producto, de una idea, de un modelo de cuerpo o pieza valioso decorativa para un coleccionista millonario…
Los objetos que eran voces generadoras de reflexión, que provocaban la mirada interna que proponían constantemente el mundo,  acallados dentro de los escaparates decorativos, o los prestigiosos museos reaparecen constantemente inundados de formas pero desterritorializados como obra transformadora, como giro del ser humano como productor de  conocimiento en tanto propulsor de movilidad social, allí los espacios creativos carecen de peso, vaciados de su contenido humano, eliminados poco a poco en una lógica de privatización mental.
Edward Munch  antes de comenzar la segunda década del siglo XX expresa en su obra el grito el horror de un periodo que encierra todas las atrocidades que trae el cambio sociológico, el horror de lo que viene y de lo que ha quedado atrás, es esa la marca sin sustituir aun que el motor del capitalismo ha dejado a su paso.
De la revolución industrial,  a la última  liberación y ampliación de los mercados y el control del cuerpo y de los códigos del deseo, de la construcción aparente de modelos ya predeterminados y determinados, se nos ha caído encima un  mundo que se hace cada vez mas territorio árido para la sobrevivencia de la imaginación.
Un entorno cotidiano que a nuestro alrededor  ha  hecho de  las practicas económicas y productivas una cosmogonía  y donde aparentemente  eliminados los espacios de convergencia creativa o de capacidad colectiva para imaginar y proponer otro universo fuera de este,  parece un “otro” mundo difícil siquiera de rozar con la punta de los dedos.  Pero es desde donde son miles las formas de banalización de los territorios donde gestar estos focos de modelos de cuerpo, deseo e imaginación distintos es tarea diaria,  y donde vaciando el sentido profundo de sus prácticas se nos ha legado incluso un lugar privilegiado dentro del mercado de la rebeldía y la industria decorativa, nosotros seguimos viendo las fracturas, las grietas desde donde crecen la raíces de los imagineros, de los no-resignados, de los cómplices, de algunos radicales que aun actúan libres.  Desde aquí seguimos y pretendemos un camino humanizado, en tanto es nuestra practica creativa fundamental, en tanto nos recuerda que recreamos la planta al sembrarla para darnos de comer, en tanto recreamos la cueva y el universo dando origen a nuestras casas y territorios, en tanto dibujamos y recreamos nuestro deseo dando origen a nuestro erotismo.
El romper la barrera que nos separa de lo que producimos, de lo que amamos, de lo que percibimos y sublimamos mas allá del mundo estandarizado, es un viaje de memoria que asienta nuestras raíces como creadores, que nos devuelve el encuentro y la propuesta en colectivo, que nos recuerda el poder mágico de confrontar lo acabado y lo establecido, la capacidad permanente de entender el mundo como no es y  de soñar otros universos posibles.
Juan Manuel Álvarez Romero© 2011 – Escritor r
Vanessa Torres Mayorga© 2011 – Antropóloga y escritora

EL LIBRO DE LOS SUEÑOS (JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO HABLA, DICE, SOBRE SUS LUCES Y SUS SOMBRAS)

                                                 

EL LIBRO DE LOS SUEÑOS


EN TUS MANOS ENCONTRÉ LA SABIDURÍA, EL CONOCIMIENTO DE LOS DÍAS, LA LUZ DE LAS NOCHES…

Quiero recuperar las horas, los minutos, los segundos que aun estando contigo no supe apreciar y, no supe ver pero que hoy, tiempo, vuelven a mí con sus perfumes y sensaciones mágicas que impregnaron mi alma en silencio, lentamente segundo tras segundo sin darme cuenta. Tú, sí tú, supiste ver en mi algo en que saciarte, algo en que entretenerte, hoy me doy cuenta de tu paciencia, de tú sabiduría, de tus silencios en las antiguas piedras que te hacen ser lo que hoy eres. Tú te embriagaste no solo de mi, si no de todo aquel que supo estar en tú presencia, que estuvo a tú lado desde la infancia del alma. Sin saberlo, has permanecido en mí, puedo verte desde la soledad, en el silencio; desde lo más recóndito de la esencia de mí ser. Sí, estas en mí tranquilo, estás ahí, sin saberte te puedo presentir en todo lo que hago y soy, sin escucharte puedo intuir tus palabras, sin verte puedo apreciar lo que caminé y, sin pedirte me lo distes todo ¿y sabes?, soy lo que soy, por lo que me dejaste ser, por lo que dejaste en mí; el camino continua, pase lo que pase continuaremos caminando juntos.

2011© Juan Manuel Álvarez Romero





EL CAMINO DE LOS SIGNOS: PODER Y MIEDO

En este capitulo, se pretende desarrollar lo ya expuesto en los artículos anteriores y, comenzar por el tejido de los signos construidos alrededor del miedo, y los códigos que se tejen desde el universo productor de signos y sus respectivas cargas significativas que hemos llamado “sistema” este y sus respectivos discursos de moldura, sus posibilidades de poder.
También decir que este proyecto se ha convertido en un trabajo de equipo, con Vanessa Torres Mayorga, Antropóloga y escritora, y Juan Manuel Álvarez Romero, creativo multidisciplinar, como proyecto de publicación con el contenido final del desarrollo del mismo en un volumen, cuando demos por terminada la exposición en estos diversos artículos que Debate Press está publicando cada lunes. En la sección “Diario de la tribu”

Es claro que hombres y mujeres nos hacemos más maleables, más vulnerables cuando se nos impone el miedo, y sin embargo
¿Es este unilateral, o la carga significativa que posee tan solo afecta en una dirección?
¿Es decir es tan solo el que genera el terror un ente programador que no se ve afectado por la tortura que genera?
Cuando el prestidigitador “el sistema” hace lo improbable, atrapa nuestra atención, provoca una cadena de sensaciones, razonamientos, conclusiones, versiones de la realidad, en ese momento un truco está a punto de tener efecto.
Como ejemplo, a diario existe un efecto de ilusión frente a los simulacros a través de los que vivimos una experiencia de la realidad, y sobre ella juzgamos el mundo aparente afuera, codificando nuestro mundo interno, para responder justamente a eso, la respuesta admirativa ante los ojos del ilusionista, que continua su show mientras únicamente nuestros ojos y nuestro corazón lo siguen de manera espasmódica.

Como un ejemplo no muy lejano, cuando el ex presidente norteamericano George W Bush argumentaba la invasión a Irak por estar en riesgo la seguridad mundial, ya que estaba infectada de armas de destrucción masiva, tele comando una invasión, desde una aparente historia relacionada con el ataque aéreo sufrido en el 2001, apareció una historia que de la nada reunió hechos, pueblos, sucesos, que aun hoy son discordantes, y que al final era solo una forma de justificar una masacre humana y cultural, el ritual de ejercicio de la fuerza y el control, y pospuesto el interés en el sentido productivo que se le puede dar a una región que aún hoy 10 años después persiste. Allí lo formal cobra vida, nos dice que en el orden discursivo el prestidigitador hace gala de su arte, desde allí es desde donde actúa con más fuerza su poder.

En la foto que fue publicada semanas anteriores que muestra como un sanador hindú pisa a un niño pequeño, mientras que a pie de foto se lee “un radical religioso pisotea y mata a un niño de otra religión” aparece otro claro ejemplo del juego, el engaño no es solo esto, es el arma que provoca justamente en las mentes de quienes condenan el hecho la presencia de la misma actitud, el desaforado miedo al otro, al diferente, al que esta fuera del universo de código de la verdad que me han creado. Es algo obvio que somos conscientes, pero solo actúa realmente la consciencia al ir mas allá del truco, al meterse en sus entrañas.

Todo lo que se ve sin entender, todos los hechos sin análisis, todo un mundo que no es territorio y que producto del vacio no deja mas remedio que encoger los hombros y decirnos “que mierda de mundo” y acabar olvidando que la esencia del mensaje era esa la aparente mentira, o aparente verdad con la respuesta de la impotencia, y todo esto sucede tan solo segundos antes de abstraerse nuevamente en la relación mágica producción-consumo; y que sin embargo se vuelve al estado de aparente normalidad con una idea de mundo en el que desastre e impotencia es seguridad y bienestar son inamovibles, hechos naturales que no permiten desempañar la cortina de humo de la que hacemos parte indiscutible. El miedo.

El miedo emerge de la fluctuación de códigos y símbolos que son verdades para quienes los ejercen y pesadilla para quienes los resisten, emerge de la fluctuación de imágenes que concentran modelos de felicidad, de tranquilidad y de seguridad, todo este significado de felicidad que contrasta diariamente con los ojos anonadados del mundo entero que frente a las pantallas asume hacer presencia constante tanto de las mayores catástrofes, como de los paraísos artificiales, que derivan del control de los universos salvajes que aun quedan por domesticar, de los salvajismos humanos que hace falta terminar de erradicar, de los estándares productivos que hacen sonreír al cierre del día de la bolsa, o las sonrisas de aluminio que proyecta el panteón de los dioses comerciales de turno….
Todo igualmente terrorífico por contraposición a la vida y cotidianidad de nosotros sujetos promedio que no entendemos aun porque debe existir la tal bolsa, que intenta sacar adelante la cabeza en su constante tortura de sobrevivencia y que desea desesperadamente esa aventura salvaje y/o a la mujer de su prójimo (que a la sazón seria el actor o cantante de turno) o simplemente se encuentra en esa tensión constante de verse desprotegido en un mundo inundado de entes aun no controlados, de ataques que podría recibir, de robos, asesinatos y muertes que inundan su universo privado cada día desde el aparato-espejo-simulador que le demarca su razonamiento diario.
La relación de los mismos códigos del miedo con “el sistema” se articulan a una verdad que fabrica entes para sostenerla, porque es justamente la verdad del torturador aun la más dura, es un gusano que le come la conciencia, que modela sus sentidos, emociones, su humanidad, que poco a poco lo va diseñando marioneta de los intereses que no son los suyos. Este, el sujeto ejemplar, que como nadie puede ser encargado de cuidar y proteger el imperio del orden, la tranquilidad de producir y consumir en armonía, no se ha visto jamás como el mayor de los esclavos, el preso vigilante de la prisión que lleva mas años dentro de ella que muchos de los proscritos con las más altas condenas, aquel a quien no está permitido ningún brote que venga de si mismo, fuera del código seguro de la libertad que defiende. El problema no es solo el, es la cadena a su alrededor cuando poco a poco otros antojados de su felicidad, se asimilan a su código, lo consideran justificable, lo usan como traje cotidiano dándole justificación a su vida a ese prestigio triste, al final el más caro de llevar…

Se dibuja ante nosotros nuestra época, encerrada en el marco prodigioso de signos y los que de ellos emerge como un universo de posibilidades que para muchos son simples ilusiones de los juegos de simulacro y para otros la daga que atraviesa sus vidas, sin que sea comprendido que mas allá de entender el simulacro, a esa la película que hace reír o llorar no se le puntualizan sus consecuencias, esas que justifican el videoclip de la seguridad por la que se paga cada día y se justifican las nuevas colonizaciones, desde donde se tele-comandan de manera siniestra las resistencias y ese no detenerse en lo urgente, que al final seria ese ir mas allá, eso que abarca las necesidades reales de las gentes y sus pueblos, que se diluye todos los días entre la ceguera general.
Juan Manuel Álvarez Romero; Escritor y creativo multidisciplinar
Vanessa Torres Mayorga; Antropóloga y escritora

LA ESPERA

Entro sigilosamente a la habitación hasta lograr sentarme en mi sillón de lecturas y viajes, frente a la gran ventana que da a la terraza y, por la que entra una maravillosa luz limpia, junto al aíre perfumado con olores a fragancias, plantas y paisajes lejanos de oriente; todo envuelto en una hermosa armonía mágica, luz, aíre son portadores de mensajes de tú existencia.
Al respirar esta luz cegadora pero hermosa, sin dolor, sin quemar la vista me dejo llevar por las formas que proyecta en las paredes lisas y blancas.
La luz etérea y silenciosa me trae imágenes de tus paisajes que se dibujan ahí, frente a mí, surgiendo puntos de fugas formando planos lisos pero con texturas maravillosas que me recuerdan a mágicos bosque de árboles tan antiguos como la humanidad.
Frente a esta pared de belleza incalculables, y sus imágenes que me llenan de paz y amor hacia ti, aparece otras formas más parecidas a valles o mares, en los que aparecen formas que bien podrían ser barcos o casas degradadas por los grises más bellos que jamás vi. Al fondo, a la derecha de un zurdo, puedo percibir la silueta de una hermosa luna cuando y de pronto escucho una voz dulce que me recita al oído…

“Mi luna está mora… las estrellas casi entran a mi escritorio, el aíre respira del azahar y me trae tú aroma a la mesa… las palabras surgen del silencio que el mar se niega asumir… esta noche en especial vuelo en perfumes, estrellas y lunas junto a ti…”

El techo plano, liso, sin bultos que le declaren imperfecto, me evoca a tú universo, me avisa de tus estrellas y planetas que te protegen y cuidan en tú camino desde tú infancia; la luz que penetra por la ventana se va degradando en oscuridad hasta llegar a la altura de mi cabeza, mientras que por su recorrido me llegan noticias de galaxias enteras y repletas de vidas que no llaman ya la atención de mis sentidos.
Una voz sin voz me dice al oído, quédate y, una luz sin luz me envuelve sin cubrir del todo y, una música sin notas me trae tú imagen de princesa, mirándome con la dulzura de un ángel.
Y allí, en silencio permanezco esperándote desde hace ya toda una vida, con la certeza de que acabaras por llegar en cualquier momento.
A Vanessa Torres Mayorga
2011© Juan Manuel Álvarez Romero

RECOMENZAR

Descender
Realidad.
Irreal.
Terminar.
Comenzar.

***

Recomenzar.
Decaer.
Volver a subir.
Lugo caer.

***

Recomenzar.
Esperanzas.
Palabras.
Vidas.

***

Recomenzar.
Hijos.
Amores.
Realidades.
Confesiones.
Empezar.

***

Recomenzar
Silencios
Sabiduría
Soledades
Silencio

2011© Juan Manuel Álvarez Romero

EL CHICLE-

Escultura de Mauricio Savini

-EL CHICLE-

El círculo nos conduce inevitablemente al centro
Como en una espiral para después escupirnos…
De esta forma fui excluido de tú círculo…
Como un chicle sin sabor…
Como una promesa incumplida…
Con la fuerza de un ciclón…
Me dejaste a oscuras…
Me convertiste en una mancha en el sofá…
Pero cometiste el error de pisarme…
Ahora voy pegado a tú zapato y no pienso despegarme.

2011© Juan Manuel Álvarez Romero

NOS SENTAMOS EN EL MEJOR ASIENTO

LA ÉTICA IMPLICITA.-
En el siglo pasado “XX” nos hemos sentidos sin duda prolijos en dictaduras cruentas y sin poner diferencias diría que todas ellas han sido fieles defensoras de la pena de muerte. La Alemania nazi, el Chile de Pinochet, la Argentina militar, la España de Franco, las dictaduras de Asia y África etc… han sido y son ejemplos aleatorios claros de la pena capital como instrumento de represión contra la disidencia… Buscar más atrás sería introducirnos en las cavernas de la prehistoria y buscar en los símbolos y pinturas en la historia de cómo la humanidad ha utilizado este medio como forma de control social.

Pero hoy no quiero entrar de lleno en el tema de la pena de muerte en si, si no en como la ley actúa sobre estos códigos sociales impuestos desde antiguo y que pase lo que pase se deben tomar y hacer cumplir…

Digo códigos, porque está en nuestra conciencia social y diría he innata, el arbitrar estas normas dentro del núcleo del colectivo, “tribu”.

Estos códigos prevalecen sean cual sean sus costes, el caso es convencer y mandar disuadir al colectivo de no cometer actos parecidos.

Con estos conceptos las religiones, las culturas, y los dogmas han sacrificado a miles de personas en pos o en nombre de un ideal, religión, represión, ideologías; esto visto en un plano mayor ha marcado las políticas dictatoriales, las normas sociales, y las normas de conducta a lo largo de los siglos sobre la humanidad. Entraríamos también en el contexto de la política disuasoria “en última instancia” con la paradoja inherente de la lógica del determinismo social; el castigo en si no cumple otra doctrina que el puro sadismo para que la amenaza sea creíble.

Ahora tomo como ejemplo una parte de un texto de Steven Pinker en el que comenta en otro contexto a este, pero que creo puedo tomar como ejemplo para explicar mi idea y dirigirla hacia donde me propongo.

“La ley a de cumplir lo que promete; Si uno que se encuentra en el corredor de la muerte intenta suicidarse, le llevamos enseguida a la puerta de urgencias, luchamos por reanimarle, le aplicamos la mejor medicina para ayudarle a que se recupere, y después le matamos.” Lo hacemos como parte de una política que cierra todas las posibilidades de “burlar a la justicia”

Bueno después de esto me voy a mi tema que no es otro que, hacemos lo mismo con la política disuasoria con otros países con otras culturas, con continentes enteros, prestamos dinero a otros países que lo necesitan para recibir a cambio un alto beneficio, como oprimirle después aun muriendo de hambre cientos de miles de personas diariamente; eso da igual, deben devolver el dinero y si mueren de hambre que no quede que no se les ayudo, ahora merecen ese castigo… ellos han tenido la oportunidad de salir adelante con nuestra ayuda pero no han sabido, así que quede claro que no merecen más ayudas. “No cabe la posibilidad que la ley sea flexible ante esta situación” el sistema nunca pierde.
Esto me recuerda a ciertos artículos de los deberes y derechos expuestos sobre los “derechos humanos”. Pero la pena es que se da por hecho que estas leyes u normas para todos iguales, es papel mojado, y esto conlleva a la naturalización de nuestros sistemas políticos y legales, que han ido creciendo en nuestra propia contra por esa dejadez de dejar que hagan las cosas por nosotros, que nos manipulen como muñecos, marionetas, que nos despreocupemos de todo porque las leyes están para protegernos, como así es, pero es evidente que con muy claras diferencias, que no es para todos igual, que unos tienen unos derechos y otros no, con una clara demarcación legal, con una fronterización, diferenciación y, sobre todo con la crueldad más deshumanizada sobre las diferencias de clases de razas y niveles sociales.

Y claro, sin querer estamos entrando nuevamente en lo que ya comenté anteriormente en otro articulo; la política del miedo. ¿Podríamos decir que la ley es aliada a la política del miedo?
Si miramos bien, todo está entrelazado y, enmarañado de tal forma que percibir o encontrar lazos cuesta, pero una vez desatados vemos que la cuerda que oprime siempre es la misma, sin cortes, ni remiendos; cada nudo en ella es una frontera, un muro, una guerra, una mentira y así nudo tras nudo… mi idea es ir desatando estos nudos, con nuevas formas de ver y comprender.

No quiero olvidarme de la esta forma de ejecutar la ley a personas, ha estados, pues es el mal llamado terrorismo internacional, que no es otro que el mismo que utiliza el sistema para obtener algo a cambio, como lo ocurrido no hace mucho con el señor Buch, cuando pedía a un país de oriente medio petróleo a cambio de ciertas personas. Esto es terrorismo político, terrorismo extremo, que en cierta medida es naturalizado por las leyes internacionales y las políticas del comercio, se miente para obtener más poder, es como “tú cállate, mientras yo obtengo más poder, y mientras provoco la anti- democratización. Mientras provoco también que tengáis que pedirme que no os bombardee más” se miente diciendo, yo no soy racista, no soy antisemita, no antinegro, no antiárabe… se finge públicamente mientra se negocia, después en casa… esto es sin duda monopolio de poder, de ser todo aquello que no se es, y esto termina siendo el terrorismo político. El que provoca el verdadero terrorismo internacional que no es otro que él mismo. Podemos decir que es una corporación con cabeza de monstruo inmoral, para así mantenerse y sobrevivir como tal, quien está dentro del sistema, está dentro de la mafia; de la corporación, de la maquina legal que cubre todo rastro de falsas verdades, para después volverlas contra su objetivo, y esto al final es siempre con el “cueste lo que cueste, primero te salvo, y después te mato”

EL HOMBRE ES EL ANIMAL MÁS NETAMENTE DEPENDIENTE DE ESOS MECANISMOS DE CONTROL ESTRAGÉNICOS, MÁS ALLÁ DE LA PIEL, COMO LOS PROGRAMAS CULTURALES, PARA ORNENAR SU CONDUCTA.
Clifford Geertz 1973

2011© Juan Manuel Álvarez Romero

RELATO BREVE, DE REGRESO A CASA

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El metro comenzó su recorrido hacia casa desde la estación central donde yo me subí, tenía por delante un buen trecho; estaba en esos momentos en la otra punta de la ciudad, logré encontrar un asiento vacío, pude comprobar que todos miraban a un punto en el vacío, sin sentido, solos en sus pensamientos más íntimos, aferrados a sus bolsos ó algún paquete o a sus propias manos, rostros unos más grises que otros, nadie mira a nadie, un mundo vacío pienso, un mundo sin ruidos, sin voces, sólo sonidos a máquinas y motores de combustibles.
Me coloco mi mp3 y me pongo los auriculares para escuchar a “Zbigniew Preisner y su concierto en Mi mineur” mientras miro tras las ventanillas como pasan las estaciones una tras otra… rostros reflejándose en los cristales; niños que deambulan solos, ancianos tirados en el suelo…parejas besándose tras los pilares de hormigón gris de las estaciones…paredes negras que hacen reflejar tu rostro en el cristal como si fuese un espejo oscuro, marcando los rasgos de mi rostro ya envejecido, huraño tal vez, solitario y triste. Esto me provoca miedo en mi interior, me asusta mi oscuridad y mi vacío infernal compuesto sólo de sombras sin dueños, de risas sin sentido, de llantos desgarrados de dolor. De pronto paso del concierto en Mi mineur, a la pieza de Preisner “las marionette” ¡quizás me deje llevar demasiado por la música para interpretar mi entorno, quizás…! pero esta pieza en particular me hace ver de otra forma este paisaje gris que me precede de alguna forma e ilumina el sentido de lo que voy viendo ante mí… creo que tan sólo quedan dos paradas para llegar, ahora escucho la pieza “Road” hace que camine con más seguridad mientras me dirijo hacia la puerta de salida, pienso en el camino que he de tomar hasta la casa, al abrirse las puertas siento como entra una ráfaga de aire fresco pero rancio, veo también los rostros impacientes de los nuevos pasajeros; grises y sonámbulos… de pronto comienzo a escuchar la pieza Betlejem Polskie…y comienzo a subir hacia la superficie a través de las escaleras automáticas…debo subir tres tramos más, hasta llegar arriba… escucho murmullos fuera de los auriculares, pero la voz dulce de la cantante me tranquiliza y acuna… acompañándome hasta poder ver por fin la luz del sol que ya logro divisar entre la multitud, con sus campanillas finales de Betlejem Polskie salgo a la calle. “Lacrimosa” suena mientras comienzo a caminar por fin sobre la superficie hasta llegar a la avenida principal, donde cogeré un bus durante tres estaciones más, es diferente estar al aire fresco, ¡mucho mejor que andar bajo tierra! conforme avanzo, mi mp3 cambia a “Song for the unification of Europe” del mismo autor. (Hice para hoy esta selección, sé que me acompañará durante mi recorrido y le dará sentido al mismo…) ya no puedo estar sin música, me horroriza el silencio interno que me persigue allá donde voy, pero el llegar a mi destino también me horroriza. El silencio sobre mi silencio es aun peor. Al subir al autobús me sorprendo con la pieza “to love” me calma, me sosiega y pienso en volver al mar.
Al llegar a casa decido decirlo…¡que no soporto la ciudad! que me marcho junto al mar, al menos puedo hablar con él. Esta noticia no agrada, pensaban que me quedaría algunos días más, pero les digo ¡que no soporto la ciudad, que me ahogo en ella, que necesito el aíre del mar!
Así sentado en la parte trasera del autobús con dirección al océano, voy mirando al cielo con su color azul intenso lleno de una vida mágica y abierta a los sueños “Three colour: Bleu” me acompaña, mientras la ciudad va quedándose atrás, lejos muy lejos al fin.
En mi coronilla siento como el sol va subiendo de temperatura, y calentando también mi espalda que en cierta medida me agrada y reconforta, ¡añoraba esto!
“You Raise Me Up-Secret Garden feat. Brian Kennedy”; suena en mi mp3… hacia el mar, al que considero mi hogar desde siempre… ya nada será lo mismo para mí. Las sombras se desvanecen cuando estoy cerca de él, solo él lo comprende.
Con el Requien de Mozar observo ya los acantilados y precipicios…siento vértigo y me asombro de la magnitud de estos paisajes que aunque ya sabidos y reconocidos nunca dejan de sorprenderme…el autobús a veces da la sensación de caer al vacío, y el estomago me traiciona… pongo de nuevo la pieza “Les Marionette” y me voy tranquilizando, sé que mi destino está cerca y que pronto podré hablar con él. ¿Por qué me atrae tanto el mar? Nunca lo he entendido, ¡pero me seduce tanto!
“Lacrimosa”, suena cuando al fin veo el intenso azul tras las montañas, incluso me salen algunas lágrimas.
El autobús paró en seco en la plaza del pueblo. Al salir noté el fresco, mezcla de montaña y de mar…de un aroma inimaginable para alguien que no lo esté viviendo en el momento. Sacudo la cabeza para despejarme del viaje y me encamino hacia el mar. Justo al final de la calle principal, entre tiendas de subvenir y restaurantes para turistas como yo, pero no me siento un turista cualquiera, pues me siento de aquí, ser parte de este lugar, siento en mis pies como sube esa energía que me transmite esta tierra.
Cuando llego a la playa, retiro mis auriculares ya insonoros. El sonido del mar que me envuelve y me traslada a algún lugar transcendental y mágico, fuera de esta locura vital de sobrevivir, de seguir caminando aunque no desees hacerlo, de caer para volver a levantarte, ruidos infernales de la ciudad gris y autómata me torturan y confunden en estos momentos tan solo rotos por el murmullo del mar.
En mi alma vuelve a sonar el piano de Chopin “la nocturna” y me acelera el corazón mientras la arena envuelve mis pies y los relaja, el agua llega hasta ellos fresca y burbujeante, observo que aún es temprano para que haya alguien en la playa, y me alegra de ser el primero del día en pisar esta maravillosa arena aun húmeda después de la marea alta, y que ahora bajada deja sus restos de algas y naufragios y como no la huella del ser humano, botellas de plástico por doquier, bolsas, etc… pero lo ignoro por no estropear este momento tan especial para mí.
Me gusta esta soledad, intuyendo que la otra, la soledad no deseada se esfuma como la espuma de las olas del mar. Me siento en la arena y contemplo el va y viene de las olas, las gaviotas aprovechan los restos que la marea dejó atrás, al fondo se ven barcos pesqueros tradicionales de la zona, y esto me gusta…es algo natural y bello una visión única que reconforta el alma. Al fondo puedo ver el faro que ya está apagado, pero que al contacto con el sol, su espejo da la sensación de estar encendido.
Luego cuando el calor comienza con su fuerza habitual prosigo en dirección al pueblo a buscar un lugar donde refugiarme de las horas más duras del día. Camino por sus calles empedradas. Casas de una sola planta con tejados rojos. Sombras de higueras. Parras que crean un micro clima que hace bajar la temperatura al menos unos pocos grados. Me siento en un poyete de piedra gastado por el paso de generaciones y aprovechando la sombra que provoca la aproximación de las casas dándole a la calle un frescor muy especial, junto con el aroma a guisos y animales de granjas supongo. Sin pretenderlo caigo en una zozobra que me lleva a un estado de letargo consciente dejándome llevar por el cansancio del viaje y por la calma del lugar. Cuando por fin me despierto tengo delante una cabra y a un señor grueso con una sonrisa desdentada, esperando a que me quite para poder pasar con sus ovejas y cabras, no sé cómo pero de un salto dejo el umbral libre comprobando que sudo como una ducha abierta. El hombre desdentado me ofrece un racimo de uvas mientras que sus cabras entran dentro del hogar hacia un patio que se percibe al fondo. El sol está en estos momentos en su fase más alta y las sombras abrazan como fuego…al poco el pastor sale de su casa y me ofrece un vaso de agua fresca e incluso me invita a pasar, para que no esté en la calle en las horas de más calor, dudo pero al fin, con mis mejores palabras de agradecimiento acepto. Al entrar en la casa el olor a corral de animales es casi insoportable, pero sobre este flota un aroma a un buen café, que no tarda en ofrecerme con sus manos gruesas y callosas, ― gracias le digo ― con lo que rompemos el silencio que persistía en el ambiente, el me pregunta de dónde vengo, y le contesto que realmente busco lo que no tengo en el lugar de donde vengo…el sonríe y me dice que nadie quiere lo que tiene, y que se debería aceptar lo que realmente se es y de donde se es, buscar es una pérdida de tiempo, ya que olvidas lo que tienes y dejas de apreciarlo olvidando incluso tus verdaderos deseos.
Esto me deja un poco desconcertado y pensativo, se ve un hombre sin cultura y casi que no sabe hablar, el no tener dientes le dificulta el entendimiento y con estas reflexiones suyas me sorprendo. Continuo diciéndole que vengo de la ciudad a buscar la paz que no encuentro en ella, y que siempre la encontré en este lugar, “el mar…” el mar es maravilloso ¿verdad? … ― me dice ― y yo le contesto que tiene una casa muy fresca y agradable ― él sonríe ― es mi cueva ―comenta entre una carcajada muy sonora―, antes sólo tenía un cobertizo y lo fui convirtiendo en esta casita, cuando se está en el monte todo el día con las cabras el tiempo no te da para mucho, y esto es el resultado de años…sí, me siento bien en mi hogar, sé que es mío desde la primera piedra hasta la última.
― permanezco en silencio mientras le observo hablar ― al poco se levanta y se dirige a una pequeña nevera que casi la tiene fuera en el corral, saca un plato de higos y queso con los que se me aproxima diciéndome que espera que me guste porque no tiene otra cosa, luego de su talega saca pan y con un cuchillo “que me da miedo” corta dos grandes rodajas.
La verdad que la tarde no sale mal…es una situación que si no te dejas llevar te incomodas seguro…pero me dejo llevar por su talante de buena persona y hospitalidad, cosas que hoy en día casi que no se encuentra. Cuando para de hablar observo que su cabeza cabecea de un lado a otro hasta que termina apoyada en una de sus grandes manos, se duerme descaradamente y sonrío por su sencillez, le imito, pero no quiero perderme la tarde junto al mar, así que pongo la alarma del reloj sobre las seis treinta y me dejo llevar por el sopor del vino con el pan y el queso con higos… “siento como si hubiera viajado al pasado, a otro tiempo ya inexistente”. Cuando me despido de este buen hombre que se niega a que me marche sin tomar un buen café ―como dice él ― después incluso me abraza y me dice que aquí tengo mi casa. ― Muy agradecido señor, le digo― y me doy cuenta que ninguno de los dos nos llegamos a presentar.
Ahora prosigo mi periplo hacia la playa de nuevo, un aire diferente me envuelve y llena mis pulmones de aíre puro, haciendo sentir más pausado el momento, me coloco el mp3 y me pongo a “farinelli pergolesi” genial para la entrada al intenso azul del mar que a su vez se funde con el azul limpio y claro del cielo. Es verdaderamente grandioso y majestuoso y aun más con esta música que hace que palpite mi corazón como el de un crío…subo el volumen pues aun quedan muchas familias domingueras con niños chillones, abuelas, y maridos dormidos bajo las sombrillas esperando a que le digan que ya se marchan, mientras en sus oídos tienen unos cascos como los míos pero que de seguro no escuchan lo mismo que yo, ¡sería absurdo pensarlo! Me encamino hacia una zona que parece tranquila entre neveras y sombrillas, personas que vienen en contra haciéndome esquivarlas, ¡ellos se van y yo llego! ― espero que se marchen todos…― al fin llego al sitio deseado, pero ya sin música sólo con el sonido natural de las olas, el aíre y el perfume del mar salado ― ¡y a cremas protectoras… huellas indiscutibles… como también cáscaras de pipas, colillas, etc! ― Tras mis espaldas el pueblo con tejados rojos y piedra me observa como a un extraño, al menos esta sensación es la que me da, estar vigilado por cientos de ojos, aun estando solo en toda la playa. ¡De pronto el cielo expone su paleta multicolor como esmaltado al reflejarse en el mar! me da que el horizonte se pierde en ciertas zonas difuminadas y en otras rota tan solo por el vuelo bajo de las gaviotas.
Vuelvo a escuchar dentro en mi cabeza la música “Decaloque de Preisner” y una tristeza vuelve a mi corazón, como una apisonadora, siento que todo esto no me pertenece y que debo volver al mundo gris al que pertenezco… Mientras camino hacia el autobús escucho “The two last days”.
2011© Juan Manuel Álvarez Romero

DETERMINISMO MORAL

 

DETERMINISMO MORAL.http://www.calle-ficcion.debatepress.com/

El ser humano es capaz de crear las más bellas palabras y, con el fuego destruir bibliotecas.

Los seres humanos somos, ciertamente una especie cerebral y, desde un punto de vista zoológico somos insólitos. Nos une la libertad y la igualdad… con el despecho del determinismo social también conseguimos hacer daño, como la demarcación territorial, el individualismo tanto social como particular, la guerra, la paz. La primera persona del plural; nosotros, nos, nuestro, provocando a la larga diferencia de culturas. ¿Insólito? no cabe duda.

Determinismo: palabra confusa para muchos y, determinante para otros, la idea que se opone al libre albedrío.

Vivimos en un mundo sombrío, con la esperanza de liberarnos del ritmo inconsciente de fijar metas ¿Quien da las pautas del determinismo vital?
¿Marionetas de un sistema que manipula o coaccionan a los individuos subsumiendo sus intereses?

-No creáis que he venido a traer la paz sobre la tierra; no he venido a traer paz, si no espada. He venido, en efecto, a separar al hombre de su padre, a la hija de su madre, a la nuera de suegra y serán enemigos del hombre los de su propia casa. El que ama más a su padre y a su madre más que a Mí, no es digno de Mí, y el que ama más a su hijo y a su hija más que a Mí, no es digno de Mí…- Mateo 10:34-37

Esto dijo un profeta, uno más de muchos de los que no dejan de existir en el planeta tierra, en la comunidad humana…y que muchos veneran, a cualquiera de ellos que les diga como deben seguir el camino… por no decir los miles y miles de seres que han perdido sus vida a causa de estas ideas, por no decir también que estas palabras dichas de muchas formas diferentes han aniquilado continentes, arrasado culturas y anulado las libertades. Y remarco que aún hoy, proseguimos con la necesidad de creer en quien nos dirija, nos muestre el camino a seguir… aún costando cientos de miles de vidas diariamente.

Este poema, que escuché en una canción dice bastante…

¡Maldita sea!

Me entristece pensar que estoy predestinado a moverme.

Por un surco delimitado.

En realidad, no un autobús sino un tranvía.

El determinismo moral no es posible en un clima donde hay un humanismo sin escrúpulos coexistiendo en un mundo donde reina la avidez y el deseo de poder, junto con el cinismo más violento, unido a demás de una globalización invisible que dirige el destino de la humanidad… aun así existen exponentes con nombres propios;
El Banco Mundial. La Organización Mundial del Comercio; y el Fondo Monetario Internacional…
Estos tres últimos marcan el determinismo moral de nuestro sistema en todos los aspecto, ellos determinan quien come y quien no, quien trabaja y quien no, como también la movilización del capital, la economía y el comercio, provocando con ello ese ritmo que nos marca el camino a seguir cada mañana al levantarnos, a nosotros como individuos y al conjunto de la humanidad como conjunto plástico, elástico, maleable en todos los aspectos inimaginable…

El determinismo moral está al margen de las creencias ideológicas, como la religión he ideas civilizatorias del conjunto de la humanidad; es más como una herramienta heredada, para la consolidación de una sociedad, y que a su vez dirigen nuestras decisiones en nuestros juicios sobre el bien o el mal.

Juan Manuel Álvarez Romero 27-3-2011

JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO NOS PRESENTÓ EL VIERNES 25 EL HIJO DE LAS COSTURERAS


■ JUAN MANUEL ÁLVAREZ ROMERO NOS PRESENTÓ EL VIERNES 25 EL HIJO DE LAS COSTURERAS EN QUE PLANTEA EL RETO DE CONTAR A OTROS, A LOS QUE TUVIMOS EL PLACER DE COMPARTIR LA AUDENCIA EN UNA DELICIOSA TARDE DE CAFÉ Y ADEMÁS JUNTO AL MAR, EN CIONIL DE LA FRONTERA, CADIZ…
COMENZABA DICIENDO.- QUIZAS LO QUE OS CUENTE ESTA TARDE LOGRE LLEVARLES A UN VIAJE QUE ME HE PLANTEADO AL DIBUJAR UNA HISTORIA QUE ES QUIZAS MUY FAMILIAR A TODOS LOS QUE COMPARTIMOS ESTE AUDITORIO.

■ SEGÚN NOS CONTABA, ESTA NOVELA HA SURGIDO COMO UNA NOVELA DRAMATICA, Y SU ESCRITURA LE HA PLANTEADO LA POSIBILIDAD DE ENLAZAR UNA HISTORIA QUE LE TENIA OBSESIONADO CON EL UNIVERSO SOCIAL QUE PERTENECE APARENTEMENTE A NUESTRO PASADO, PERO QUE SE HACE PERMANENTE EN NUESTRA HISTORIA PERSONAL, LA HISTORIA DEL PROTAGONISTA Y SU UNIVERSO FAMILIAR ESTA PARA ÉL LIGADA A UNA PREOCUPACION SOCIAL QUE LE HACE TEJER SU HISTORIA EN MEDIO DE UNA METAFORA DEL MIEDO QUE PUEDE EXPERIMENTAR EL SER HUMANO A TRAVES DE SITUACIONES COMO LA CONSTRICCION DE TODAS SUS LIBERTADES, EL AISLAMIENTO DEL MUNDO A TRAVES DEL TERROR, LA FALTA DE OPCION A LA DIFERENCIA Y LA NEGACION DE SU EXISTENCIA.

■ MAURICIO EL PERSONAJE CENTRAL, HA NACIDO CON EL SELLO DE SER UN MONSTRUO SOCIAL, AL QUE SU FAMILIA HA SUMIDO EN EL ENCIERRO Y LA VERGÜENZA DE SU PROPIA VIDA Y DESDE ALLI ENCARNA UNA LUCHA, UNA BATALLA CONTRA EL MISMO MIEDO DEL QUE ES PARTE FUNDAMENTAL.


MAURICIO HUYE DEL MIEDO A LA RUTINA REGULADA, A LA SOLEDAD IMPUESTA, A CONECTARSE CON EL MUNDO COTIDIANO HUMANO DE LA VIVENCIA DEL AMOR, DE LAS POSIBILIDADES DE LA LIBERTAD. EL CREE EN LAS POSIBILIDADES DEL CONOCIMIENTO HUMANO, LO HACE UN SER DIFERENTE A TODO SU ENTORNO PROVINCIAL Y ATERRORIZADO, LE ABRE LAS PUERTAS A LA IMAGINACIÓN Y A UNA CONEXIÓN SIN BARRERAS DEL MUNDO EXTERNO.

■ ES UNA NOVELA QUE NOS HABLA DE NUESTROS TEMORES, NUESTRAS ANGUSTIAS, PERO QUE AL MISMO TIEMPO NOS ABRE LAS PUERTAS DE LA CONSCIENCIA, DEL APRENDIZAJE, DEL CONOCIMIETO DE NOSOSTROS MISMOS…

■ CON UNA HISTORIA FAMILIAR QUE SE CUENTA ATRAVES DE LOS OJOS DE LAS MUJERES DE UNA FAMILIA; EL HIJO DE LAS COSTURERAS SE NARRA DESDE UNA CASA DONDE SOLO EXISTIAN MUJERES, MUJERES QUE NO PERMITIAN AL MUNDO EXTERNO LA ENTRADA, NI A SUS VIDAS NI A SU COTIDIANIDAD Y QUE PROTECTORAS Y CUSTODIAS DEL MONSTRUO QUE GUARDABAN LES PERMITIAN GUARDAR TAMBIEN Y MANTENER EN AISLAMIENTO HISTORIAS ATERRADORAS QUE LUEGO SE VAN REVELANDO CONFIGURANDO LOS DEMAS PERSONAJES, FUNDAMENTALMENTE LOS PERSONAJES MASCULINOS DEL LIBRO.

■ LA COSTURA ES QUIZAS UNA IMAGEN PERMANENTE DE LA SOBREVIVENCIA DE ABUELAS Y MADRES NUESTRAS QUE NO CONTABAN CON UN MUNDO MASCULINO COMO APOYO, Y EN EL LIBRO ES A SU VEZ IMAGEN DE LAS HISTORIAS TEJIDAS A LAS VIDAS DE LOS PERSONAJES FEMENINOS QUE POCO A POCO FUERON HACIENDOSE CARGO DE UNA FAMILIA EN LA QUE LO MASCULINO HA CONFIGURADO UN MUNDO EXTERNO QUE HABLA DE VIOLENCIA, AGRESION, DESAMPARO, Y QUE DIBUJA EL MUNDO FASCISTA DESDE LA PRACTICA DEL SILENCIO

■ ASI SE DIBUJA DESDE LOS OJOS FEMENINOS UNA HISTORIA MASCULINA TRAZADA HACIA ATRÁS POR UN BISABUELO FUSILADO POR ANARQUISTA MIENTRAS CONSTRUIA LA CASA EN LA QUE SE DESARROLLA LA HISTORIA, UN ABUELO MUERTO EN PRISIÓN POR ROBAR UN BURRO CON LA INTENCIÓN DE COMERSELO EN UNA EPOCA EN QUE LA COMIDA ERA UN BIEN INCREIBLEMENTE ESCASO, UN TIO QUE EMERGE COMO REPRESENTACIÓN DEL SER HOMBRE REPUGNANTE, MORALMENTE ATROZ, QUE RIGE SU VIDA Y LA DE LOS DEMÁS DESDE
UN PUNTO DE VISTA DEL PODER DE SER EL UNICO SOBREVIVIENTE MACHO DE LA FAMILIA, QUE GOZA DE LA PROTECCION FEMENINA POR ESTA MISMA RAZON.

■ LAS CENIZAS DE LA GUERRA HAN DEJADO EN MAURICIO, EL PERSONAJE CENTRAL, TODA UNA CADENA DE DESGRACIAS QUE POCO A POCO HAN MARCADO SU CAMINO, PERO QUE AL MISMO TIEMPO LE HAN CONFIGURADO COMO UN SER EXCEPCIONAL FUERA DE REGULACIONES

■ SOCIALES A LAS QUE VIVIO EXPUESTO PERO DE LAS QUE NO PUDO ARRAIGARSE JUSTAMENTE POR EL AISLAMIENTO VIVIDO DURANTE TODA SU VIDA.

■ Y AQUÍ PODRIA SUBRAYAR QUE ES EL VIAJE DE LA VIDA DE MAURICIO EN CIERTA MEDIDA UNA INVITACION AL DESCUBRIMIENTO DE NUESTRA HUMANIDAD Y SUS CAPACIDADES MAS ALLA DE TODA LIMITACION IMPUESTA O QUE SURGE EN EL CAMINO QUE TRAZA LA VIDA.

■ EL TREN DEL INICIO DE ESTA HISTORIA, QUE SERIA AQUÍ COMO UNA METAFORA DEL TIEMPO QUE TRANSCURRE ENTRE EL PASADO Y PRESENTE PERMITIO MODELAR LA HISTORIA DEL VIAJE DE SU PROTAGONISTA PERO QUE SUPONGO TAMBIEN PUEDE HABLARLES DE USTEDES MISMOS EN UNA SUERTE DE ESPEJO DE NUESTRA HISTORIA COMO UN ESLABON DE LA CADENA DE TRAGEDIAS Y LUCHAS DE LAS QUE HEMOS HECHO PARTE EN LA CONFIGURACION UN POCO MONTRUOSA DE NUESTRA SOCIEDAD.
 27.3.2011

PRESENTACIÓN CAFÉ LITERARIO 25-3-2011

Buenas tardes. Sentarse ante unos folios en blanco y ponerse a escribir es una ventura. Una aventura apasionante. Una aventura realista, imaginativa, hermosa, dramática, de ayer, de hoy, de mañana. Una aventura que desarrollamos en forma de poema, de cuento, de relato corto, de novela, de historia, de biografía, de teatro, de radio, de televisión, de cine, de tebeo o de periodismo. Una aventura, como digo, siempre apasionante.

Nuestro escritor de hoy, Juan Manuel Álvarez Romero, como otros muchos escritores, inició su aventura, escribiendo poemas, pero esta segunda sesión del café literario, nos presentará, nos desmenuzará, su primera novela que tiene una gran carga dramática.

Juan Manuel antes de coger la pluma mezclaba colores en el lienzo y realizó exposiciones en solitario y con otros pintores en Sevilla, su ciudad natal, y en otras ciudades europeas. El color y el dibujo empleado siempre remarcado por negros y rojos dan a sus creaciones un ritmo. También trabajó, Juan Manuel, antes de aventurarse a plasmar letras sobre un papel, el mármol, la piedra y materiales de reciclaje. También ha colaborado en la ambientación de películas y óperas.

En definitiva Juan Manuel antes de aventurarse en la novela ha recorrido otros muchos caminos del arte y de todos ellos ha ido extrayendo unas esencias que ha añadido a su personalidad y a su formación autodidacta permitiéndole ese bagaje plasmar, en las 170 paginas, de su novela una historia llena de vida y fuerza.

De Sevilla, ciudad hermosa, que tiene un color especial como dice la copla, pero yo añadiría que también tiene un olor especial, sobre todo ahora en primavera, cuando los naranjos están en flor, y donde inspirarse no es difícil, nos viene Juan Manuel que quiere aquí, en Conil, junto al mar seguir inspirándose.

Ahora Juan Manuel nos hablará de su ópera prima, El hijo de las costureras.

JOSÉ LUIS RUBIO

LA CULTURA, LA ÉTICA Y LA MORAL

Esta imagen llegó a mí con un titulo que desconfigura el contexto de la realidad de la imagen, “Un niño asesinado por el radicalismo religioso” cuando realmente se trata de un sanador hindú sanando a través de sus pies; en la primera reacción condenamos y pensamos en cual seria el máximo castigo para este individuo o individuos, deseándole lo peor he incluso la muerte como castigo. Pero al descubrir que esta misma bestialidad lo hacen cientos de miles de seres en el planeta, de pronto esto es “cultura” y por arte de magia en algo no tan horrible, y hasta defendible por filósofos, pensadores morales. Y ¿en el caso de que esta información no fuese aclarada y cállese en manos de radicales con ganas de venganzas, hasta donde podría llegar una falsa información?
Una neurona sola apenas es funcional, pero la conexión de unos cientos de ellas da lugar a un sistema nervioso.

La tesis de este ensayo es profundizar en la mente del sistema, pero para ello debo entrar también en la mente del individuo “cultura, ética y moralmente” para así poder comprender mejor los conceptos culturales que mueven a la gran tribu, así como en el pensamiento de lo bueno, lo sucio, lo malo, lo feo, que encierra en sí el principio de lo moral y lo ético.

Entre más profundizo, busco y analizo, más encuentro ilógica la moral y lo ético, al menos tal y como está establecida, en un sistema que naufraga en un desorden de consciencia y, una creatividad pobre en humanidad. Me encuentro con una normalización cultural en la que la humanización de aquello que a su vez produce espanto y condena individual y poca veces colectiva. Esto me hace ver que la cultura manipulada por el sistema es la gran causante de mucho de los desastres sociales, “la separación territorial y separación sociocultural” estas separaciones solo fueron creadas para mantener la consciencia colectiva separada y distraída y, por supuesto hoy en día es la mejor manera de no hacer cumplir los derechos humanos. Pero en caso de conflictos todos entramos en un saco en el cual todo es permitido y asimilado cuando se producen los mismos hechos horribles a gran y pequeña escala “torturas, vejaciones, violaciones…” ignorándose en estos casos las fronteras y las diferencias culturales…

Tras muchas objetivaciones y cuestiones como ¿Qué es lo humano en lo humano? ¿Que moral prevalece en tal o cual caso? y la aceptación de las normas sociales que nos engullen día a día sin darnos cuenta que entramos en un laberinto de normas de la comunidad y sus jerarquías.

No nos paramos a analizar… nos distraemos con el teatro de la política, el consumismo, en todo aquellos que se pueda convertir en espectáculo y, pensamos que somos parte importante en el sistema social de la comunidad, con nuestra aceptación de lo ofrecido por el sistema. Cuándo en realidad lo que estamos haciendo es dando la espalda a una realidad que se nos escapa; aplaudiendo a una ética y moral equivocada, impuesta y normalizada por nosotros mismos. Aceptando y alegrándonos que lo que ocurra está lejos de nuestras fronteras, dentro de otra comunidad. Nos sentimos protegidos dentro de la nuestra, sin peligro de que lo mismo nos pueda ocurrir a nosotros.

Pero si miramos dentro de nuestras fronteras, nuestro entorno, y miramos con los ojos atentos y a la vez profundizamos dentro de nuestro pequeño colectivo, podremos ver las mismas consecuencias de formas aun más normalizadas, el maltrato, la violencia de género, las violaciones, la violencia racial, el maltrato infantil… debemos mirarnos el ombligo de vez encunado y comenzar por nuestro entorno para poder discernir y concienciarnos de que la raíz está en nosotros mismos.

El sistema toma estas herramientas para usarla a su favor, y haciéndolas suyas para el mayor control del individuo y la tribu.

En definitiva quien controla la cultura controla al individuo.

La cultura del consumismo es una forma de manipular y moldear de formas muy dispares; pensemos que el consumismo no es solo ir de compras al súper o las grandes superficies. Está en nuestros hábitos, en nuestros gustos, por ejemplo el consumidor de sexo, de violencia. De poder. El de manipulación… son estos productos que se venden de igual forma que unos calcetines, con sus campañas publicitarias y todo lo que un producto lanzado al mercado conlleva, y por supuesto, generando a su vez nuevos consumidores de todos los niveles sociales y culturales. En este sentido no existe piedad, el individuo consume, y eso es lo que prima; y al sistema que está por encima de jerarquías, normas, leyes y fronteras le da igual.

Volviendo a la pregunta que planteo al principio de “Y ¿en el caso de que esta información no fuese aclarada y cállese en manos de radicales con ganas de venganzas, hasta donde podría llegar una falsa información?

Es algo que ocurre todos los días, la manipulación de los medios de información, en la que vemos es una de las herramientas del sistema para controlar masas de individuos de alguna ideología en concreto, que es una forma más de utilizar las diferencias culturales para un fin puramente mercantil, materialista, de poder, creando con ello la xenofobia, el racismo, la mentira, la crueldad, y el asesinato en masas…

Juan Manuel Álvarez Romero 20-3-2011

In dubio.

Las promesas de seguridad crecen al mismo tiempo que crece el peligro.
LOS CONCEPTOS DEL CONOCIMIENTO DE LAS UTOPÍAS DE LA HUMANIDAD NOS LLEVA A LA CONCLUSIÓN DE QUE NO EXISTE NINGÚN MÉTODO DE COMUNICACIÓN ENTRE SERES HUMANOS… TAN SOLO EXPERIMENTOS…

Es curioso como es fundamental para la tribu sentirse segura, en una sociedad estable a la que le pueda reclamar protección sin importar lo que ello conlleve detrás.

Para el sistema es genial, así puede realizar todo aquello que en teoría está mal; como la producción masiva de elementos contaminantes, armas, destrucción de ecosistemas, y sistemas sociales.

Estas producciones a gran escala “el consumismo” genera unos desperdicios que por supuesto cuestan destruir y eliminar y para que la tribu se sienta mejor y como prueba de que es solidario se les manda a las tribus menos favorecidas, las que no importan si están protegidas en algún modo. Allí les llegan nuestros desperdicios de alguna forma u otra, como lluvias torrenciales, desertización, deforestación y en formas muy variopintas como por ejemplo la hambruna o también nuestras miserias llamadas humanidades, también llamadas a su vez ayudas al desarrollo, y además las que no deseamos para nosotros, se las mandamos a ellos, claro.

No hace falta hablar a nivel global, solo tenemos que mirar por la ventana para imaginar que lo mismo a menor escala ocurre en nuestra calle, tres manzanas más abajo, quizás donde nacimos un día, es un lugar donde el desempleo llega de pronto y termina con un sistema estable de vida de colectivo o simplemente se convierte en una zona no deseable para el resto del sistema.

El sistema nos deja caer su discurso alegando que estas tribus menos favorecidas están así por su propia dejadez, por el poco aprovechamiento de sus recursos, que incluso desaprovechan las ayudas que se les da para “regenerar, normalizar, adaptar, integrar, fomentar el desarrollo, reeducar” la zona y al colectivo. Esto mismo ocurre con los países alejados por el gran sistema y en esta última década por la propia naturaleza, a los que a su vez se les exige que devuelvan la deuda externa para obtener nuevas ayudas “la ayuda que no les llega” y que deban resorber para devolver a la gran tribu, a la llamada desarrollada.

Todo esto es en un orden y horizonte normalizado, adaptado a la modernización, y a la forma de ver, de sentir y lo más grave es que todo está humanizado.

Nos sentimos bien mientras nuestra tribu funcione y nuestra protección social mantenga cubiertas nuestras necesidades.

Con esta actitud estamos condenando a otros “países, continentes y en menor escala a nuestros vecinos de dos manzanas más a bajo” a ser cada vez más pobres, con menos posibilidades de salir de la pobreza y el hambre. Desde nuestra comodidad, nuestra posición de bienestar económico social, culturalmente diferénciales dentro de la globalización, y que a la vez exigimos una muy clara fronterización entre las tribus y sus individuos con el reconocido lema “in dubio, (mirar hacia otro lado)” .

Juan Manuel Álvarez Romero 13-3-2011

La gran tribu es visible, el sistema no.


Quiero la bella manzana perfecta/ ¿Qué manzana? Una manzana que cabe en la palma de la mano/ ¿La que antes crecía en el paraíso?/ Sigue estando allí. (Paul Clade, El zapato raso)

El sistema está por encima de cualquier norma o legislación política y administrativa.
Trabaja veinticuatro horas, sin fronteras, sin horarios.
Es independiente de cualquier forma de territorio, de cualquier sistema económico, social, cultural y democrático.
Posee la mano que decide quien muere y quien no, quien trabaja y quien no, quien come y quien no.
La injusta división de las riquezas provoca que cada diez minutos muera una persona de hambre directa o de sus consecuencias.
Que cada cinco segundos muera un niño.
Que los pobres sean cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos.
Fomenta el tuyo y el mío.
La división de clases.
Tampoco tiene un rostro, lo que hace que sea más temible.
El sistema monopoliza y destruye cualquier iniciativa colectiva.
Humaniza los sistemas económicos destinados a las guerras y las barbaries.
Y podría seguir enumerando definiciones sobre él, pero prefiero resumir y decir que mata, mata las libertades, las luchas, el conocimiento, a niños y a un continente si es preciso.
Hablar de los actores que dan la cara, los políticos, es hablar de un espectáculo de marionetas. Seria ingenuo pensar en que tienen el poder de dirigir o tomar decisiones. Tienen el fin de distraer, con problemas , pensados para que crezca el miedo, se paralice, se duerma o mire para el sitio predispuesto con efectos especiales incluidos “fuego real”
Los políticos están con el poder, pero no lo dirige.
Hablar del sistema es hablar de un discurso que no es nuevo y, no de las soluciones.
“El humanismo o cualquier escrúpulo moral no es posible en un mundo en el que reina la avidez, el deseo de poder y el cinismo más violento” Jean Zeigle
Para hablar de soluciones está claro que hay que soñar, soñar con un porvenir, con nuevos valores e integrar un sistema social nuevo. ¿En utopías?
Nadie habla de cambiar la economía mundial de la guerra por una economía global de desarrollo.
Construir nuestro propio pensamiento es una forma de luchar contra la manipulación y de cambiar una realidad que nos muestran “quieren mostrarnos” como única.
Los artículos redactados y aprobados en la carta de las Naciones Unidas en 1948, que no es poco tiempo, es un texto lleno de soluciones por la cual deberíamos comenzar y tomarlos muy en serio, pues aún hoy no se a cumplido ninguno de los artículos expuesto y redactados en ella como leyes y máximas a cumplir, como por ejemplo que en 1974 la cooperación internacional se comprometiera ayudar con el 0´7 por ciento del producto interior bruto a erradicar la pobreza, la desigualdad y el hambre, a esto no le cambiaria ni una coma; y a demás de estar aprobado y firmado por todas las naciones, nadie se a acordado de llevar a la practica esta promesa que a demás es ley ¿pero que ocurre? nadie mira este texto en serio siendo como es un derecho y una obligación a cumplir por las mismas.
Para la tribu la parte que necesita que se cumpla estos derechos es un espejo de la ineficacia que refleja el fracaso como colectivo, y nadie quiere mirar, ni escuchar, ni reconocer como parte de la gran tribu.
Art. 1.- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como estás de razón y consciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
¿Nosotros mismos hemos caído en la desidia provocada por el mismo sistema para que nos cansemos y digamos que todo es papel mojado?
Y mientras los reclamantes son ignorados… nos convertimos todos, poco a poco en los siguientes “nadie” del sistema.
Apoyamos al sistema con nuestro silencio. Le pedimos protección social, cultural, a la educación, protección civil a cambio de nuestro silencio o de hacer la vista gorda a todo lo que nos rodea. Esto que pedimos son derechos, y sin embargo estamos pagando por ellos.
Nos dejamos oprimir lentamente, dejando que asesinen los derechos sociales adquiridos durante años y a costa de esfuerzos logrados durante décadas y generaciones de muchos individuos, luchas de mejoras sociales y laborales conseguidas en su mayoría con sangre y que ahora dejamos que nos las arrebaten…
Nos permitimos mostrar nuestros miedos al sistema, miedo a sus propios matones mandados para que la tribu se mantenga obediente; como por ejemplo, el miedo a perder el trabajo, y peor aun, miedo a no encontrarlo. Dándole la posibilidad de usarlo en nuestra contra arrebatando con ello la libertad del individuo a poder elegir y dirigir su propia vida.
Queremos seguir siendo los previlegiados de un sistema que se desborona con nosotros dentro. En una economía estrictamente comercial en la que nosotros mismos somos mercancías, y que por otro lado, estamos siendo lentamente y sigilosamente expulsado a la cuneta como mercancía que ya no es necesaria.
En definitiva hemos conseguido el no tener derechos para defendernos, dejando tan solo el derecho a obedecer.
Juan Manuel Álvarez Romero 6.3.2011